jueves, 9 de febrero de 2017

Se prohíbe contemplar un eclipse solar a los alumnos de una escuela primaria de Londres «por motivos religiosos»



Una escuela primaria de Londres prohibió a los niños contemplar el eclipse por «razones religiosas y culturales».
A los alumnos de la North Primary School de Southall se les impidió contemplar directamente el eclipse y en su lugar tuvieron que verlo en las pantallas.
Como tarea, los alumnos se habían fabricado sus propias cámaras estenopeicas y las habían llevado a la escuela, para después hacérseles saber que no les estaba permitido utilizarlas para contemplar el eclipse.
Phil Belman, cuya hija de siete años va a este colegio, afirmó estar «sumamente contrariado por estos hechos. Mi hija ha venido a clase después de dedicar una hora a preparar y montar su cámara estenopeica. Esta es una cuestión de ciencia contra supersticiones religiosas. Estoy indignado; ¿será Darwin el siguiente? Esto va a ser como los EE. UU. profundos».
Ivor Johnstone, director de la North Primary School, declaró que «la escuela tomó esta decisión cuando nos dimos cuenta de las preocupaciones religiosas y culturales relacionadas con contemplar directamente un eclipse. Aunque lamentamos cualquier contratiempo que podamos haber ocasionado, los alumnos de todos modos pudieron contemplar el eclipse en las pantallas de sus aulas. No obstante, el día nublado de hoy en el oeste de Londres habría impedido contemplarlo en directo en todo caso».
Rehusó explicar qué religiones y culturas tienen preocupaciones relativas a la observación directa de eclipses.
El Sr. Belman añadió que «esta es una escuela muy plural, con niños de orígenes muy variados, incluyendo el nuestro. Se adopta un enfoque equilibrado en conjunto, con lo que esto ha resultado totalmente inesperado».
También afirmó desconocer qué religiones o culturas vetan la contemplación de eclipses a sus seguidores.
Agregó no obstante que «creo que, en una sociedad razonable, en caso de duda, queda en todo caso al arbitrio de los padres la opción de excluir a sus hijos de esa actividad en concreto o de cualquier otra que pueda surgir. Pero no se nos dio la opción, sino que fue una reacción precipitada en el último minuto».
La North Primary es una escuela laica, gestionada por el concejo de Ealing, y descrita en su página de internet como «próspera, exitosa y multicultural».

jueves, 26 de enero de 2017

Las constructoras piden poner peaje en autovías para captar 6 800 millones



«Ahora todo va a favor de la inversión». Con estas palabras, Julián Núñez, presidente de Seopan, la patronal que representa a grandes constructoras como Ferrovial, FCC, OHL, Dragados, Sacyr o Acciona, presentó este miércoles el balance del sector, que culminó en 2014 siete años de vacas flacas y aborda 2015 con los primeros indicios, «muy humildes», de recuperación. El presidente de Seopan añadió que los años de crisis —más de la mitad del recorte en gasto público se ha centrado en la inversión—, «han ampliado el diferencial con los principales países europeos». Las grandes constructoras instan a cubrir ese diferencial (pasar de los 600 euros anuales por kilómetro cuadrado y millón de habitantes a los 1500 de Francia y Alemania) en los próximos ocho años. Pero con la restricción presupuestaria aún muy viva (el déficit público en 2014 fue aún del 5,5 % del PIB), Núñez planteó la necesidad de lograr recursos adicionales y actualizó una vieja idea del sector, obviamente interesado en que se acelere el ritmo de la obra pública: la aplicación de un peaje en los 16 455 kilómetros de carreteras de alta capacidad.
«Es una propuesta que enviaremos al Gobierno y a todos los partidos», explicó en conferencia de prensa Núñez, que quiere introducir esta controvertida medida —el Ejecutivo del PP ha desestimado medidas similares o una iniciativa más limitada, la euroviñeta para camiones de alto tonelaje— en el debate electoral para facilitar su puesta en marcha en la próxima legislatura. El presidente de Seopan sostuvo que España es uno de los países europeos con menos kilómetros (3026 kilómetros, el 18 % de la red de alta capacidad) en los que se cobra por circular (en el caso español, los peajes son en autopistas), cuando en la mayoría de la UE todas las autopistas o autovías soportan algún tipo de tarifa.
La propuesta de Seopan es extender la aplicación de «peaje blando» a todas las autovías y las autopistas, menos costoso que el que ahora está en vigor en las autopistas, y para todos los vehículos, ya sean turismos y camiones, con tarifas que fluctuarían entre los 0,03 euros y los 0,14 euros por kilómetro. «Para el transporte por carretera habría algún tipo de subvención, como en Alemania», puntualizó Núñez. Las grandes constructoras plantean que el sistema —mediante arcos a la entrada y salida de las vías, en los que se leería de forma automática la matrícula del vehículo— se ponga en marcha en 2016 de forma progresiva, hasta ingresar más de 5000 millones en 2019. Seopan calcula que, a pleno rendimiento, este sistema de peaje, con unos gastos operativos de unos 250 millones anuales, generaría más de 6800 millones al año.
Las grandes constructoras creen que en la próxima legislatura (2016-2019) la extensión del peaje a las autovías y a todo tipo de vehículos permitiría captar unos 10200 millones de euros. Y que ese dinero, pagado por los usuarios de autopistas y autovías, serviría para financiar un tercio del aumento de la inversión pública que creen necesario en esos cuatro años, hasta situarla en el 2,6 % del PIB anual.
Seopan plantea elevar la inversión pública directa en 32 500 millones en cuatro años, una inversión adicional que saldría de los presupuestos y del copago de usuarios de infraestructuras de todo tipo (el peaje a autovías y autopistas, pero también la aplicación de cánones en depuradoras o instalaciones portuarias). Además, las grandes constructoras creen que el apoyo público a la financiación de un ambicioso plan de rehabilitación de viviendas, como el promovido en Alemania entre 2008 y 2010 o de mejora de las «autopistas maduras», permitiría a las empresas privadas costear una inversión adicional de otros 33 355 millones.
Con ese aumento de la inversión, pública y privada, de 65 835 millones entre 2016 y 2019, Seopan estima que se sostendrían unos 256 000 empleos a tiempo completo cada año (un millón de nuevos puestos de trabajo en el periodo), y que la actividad generada permitiría, vía impuestos, un retorno fiscal valorado en unos 30 716 millones, casi la mitad del gasto previsto.
Hasta 8000 millones por liquidar las autopistas quebradas.
El rescate de las ocho autopistas de peaje en concurso de acreedores se ha convertido en uno de los principales quebraderos de cabeza del Gobierno español, hasta el punto que la Comisión Europea sigue de cerca cuál podría ser el impacto de la liquidación en las cuentas públicas españolas.
Para sortear esa liquidación, el Gobierno trabaja desde hace meses con las constructoras y los bancos acreedores en la constitución de una sociedad pública que asuma las deudas, tras una quita del 50 % de los pasivos y la pérdida de los 1760 millones de capital de las empresas. Pero la constitución de esa sociedad pública está en punto muerto, y una resolución judicial que rechazó el convenio de acreedores que presentó Fomento para la AP-36 Ocaña-La Roda, ha vuelto a poner la posibilidad de un rescate sobre el tapete.
El Gobierno estimó en 4500 millones el dinero que tendría que asumir por la responsabilidad patrimonial de la administración en estas concesiones si las autovías van a la liquidación. Las empresas accionistas elevan ese cálculo a 5200 millones, que impactarían directamente en el déficit público (en 0,6 puntos porcentuales del PIB). Y la patronal Seopan elevó ayer esa previsión hasta los 8000 millones por el coste adicional en tribunales de las eventuales reclamaciones de los afectados por las liquidaciones.

jueves, 5 de enero de 2017

Aumentan las trampas para ahuyentar al ciclista del monte



Manuel Fernández, de 57 años, salió la pasada primavera a hacer una ruta en bicicleta con amigos por el monte, entre las localidades de Bueño y Palomar (Asturias). Iba el primero en una bajada no muy pronunciada, con la vista fija en el suelo. No quería tropezar con ramas ni piedras. No miró al frente. Aunque si lo hubiera hecho, quizás tampoco se habría percatado del trozo de alambre de espino, colgado entre dos árboles, al que se estaba acercando peligrosamente.
El golpe en la cara fue inevitable. Fernández cayó de espaldas. Abrió los ojos y vio entonces el trozo de cable balanceándose sobre su cabeza. Había topado con una de las numerosas trampas que en los últimos años están proliferando en los montes españoles, según distintos colectivos de ciclistas consultados para este reportaje. Algunas, como el alambre que desfiguró el rostro de Fernández, no son intencionadas; se deben a una imprudencia. Pastores, por ejemplo, que colocan lindes improvisadas para que no se disperse su ganado. Pero muchas otras las ponen cazadores, ganaderos o propietarios de fincas para ahuyentar a ciclistas y motoristas de los caminos porque les resultan molestos.
Fernández estuvo a punto de perder medio labio. El corte, de la nariz a la comisura de la boca, fue aparatoso y profundo. Tuvo suerte, no le golpeó en el cuello. «Fui consciente en todo momento. No me explicaba por qué me había caído, pero sí que notaba un golpe en el labio. Pensé que me había arrancado la dentadura y lo primero que hice fue preguntarle a uno de mis compañeros si conservaba los dientes», recuerda Fernández.
«Algunos de los obstáculos son accidentales, los colocan sin saber que pueden ser peligrosos, pero otros están hechos a mala leche», explica Víctor Tarodo, vicepresidente de la Asociación Internacional de Bicicleta de Montaña (IMBA, en sus siglas en inglés). Fernández sintió el alambre de espino, pero Diego no tuvo tanta suerte. Hace escasos meses, una enorme piedra colocada en medio del camino, en un cambio de rasante, le dejó parapléjico. El juzgado número 6 de Vigo ha abierto diligencias para investigar el caso, con cuatro personas imputadas.
«La piedra contra la que chocó Diego no la puso una sola persona, ese peso no lo mueven entre tres hombres», asegura Tarodo, que alerta de que esta práctica está aumentando, sobre todo en Galicia. La Guardia Civil ha abierto una investigación por varias trampas en los montes de Verducido (Pontevedra).
Diego y Manuel son las víctimas peor paradas tras su encuentro con una de estas trampas, pero otros muchos ciclistas han visto cómo unos enormes pinchos clavados en tablones de madera reventaban las ruedas de su bicicleta al pasar por encima sin verlos.
Mientras los culpables esconden sus trampas bajo la hojarasca del monte, Fernández procura olvidar el accidente que casi le hace perder el labio. Tardó sólo 15 días en volver a subir a su bicicleta, pero ahora siempre mira al frente.

lunes, 28 de noviembre de 2016

Un joven montañero sobrevive tras una caída de 500 metros provocada al intentar hacerse una autofoto



Un joven británico de 14 años, que estaba de viaje con su escuela en la localidad austriaca de Mölltaler Gletscher, cayó desde el pico Schareck, de 3 000 metros de altura, por hacerse una autofoto. El joven deslizó [sic] ladera abajo casi dos kilómetros y se detuvo milagrosamente poco antes de estrellarse contra unas rocas.
El adolescente estaba con cinco amigos y un instructor de esquí en la parte superior del monte cuando ocurrió el incidente. En ese momento el adolescente se estaba tomando una autofoto y cayó hacia atrás.
Milagrosamente, el chico sólo sufrió golpes y moretones en las piernas y la parte superior del cuerpo. Fue trasladado en helicóptero al hospital de Schwarzach.
Otra caso [sic] parecido.
Hace sólo unos días que un holandés de 35 años sobrevivió tras caer por el Barranco del Fin del Mundo en Sri Lanka. El hombre, que estaba en viaje de luna de miel, cayó al intentar hacerle una foto a su mujer. Su caída de 40 metros fue detenida por un árbol roto. El turista fue rescatado por el ejército después de tres horas y media colgado del árbol.

viernes, 28 de octubre de 2016

«Yo no quería denunciar, tengo miedo».



A Carlos le extrañó que no hubiera nadie en el aparcamiento de la plaza de toros de Las Ventas. No era la primera vez que iba a buscar un contacto a ese conocido punto de encuentro gay. Pero sí sería la última. Cuando llegó, a eso de las 23.30, sólo había otro chico en un coche. Cerró el suyo y se acercó a él.
—Qué raro, no hay nadie —le comentó.
Después, los ojos de terror de ese chico al que acababa de conocer. Giró la cabeza y los vio: «Eran siete u ocho, todos vestidos de negro», recuerda.
—¡Maricón! —gritaron, rodeándolos.
Corrió por el terraplén de salida del aparcamiento, se topó con la valla que sirve de perímetro a la carretera de la M-30. Sintió una descarga en el hombro. Tropezó. Se protegió la cabeza con los brazos mientras recibía decenas de patadas en el suelo. Pudo abrir los ojos unos segundos y vio un hueco en la cerca de alambre, se dejó caer al arcén de la autovía: «Menos mal que no había mucha altura, no sabía adónde me estaba tirando, sólo quería huir de ellos».
Sin dejar de correr, miró hacía atrás y vio cómo pateaban a aquel chico, del que no volvió a saber nada hasta que un día le llamó la Policía.
Hoy se cumple un mes de aquella agresión homófoba. Carlos no se llama Carlos. Pero prefiere no hacer público su verdadero nombre. Tiene 43 años. Trabaja como administrativo. Bueno, trabajaba, porque desde entonces está de baja en su casa. Tiene el hombro roto por varios sitios: «Cuatro fragmentos de húmero proximal izquierdo con lesión neurológica asociada tras agresión [sic], refiere que le dieron una descarga eléctrica en región de [sic] hombro, con disestesias y pérdida de fuerza para la movilización de mano y dedos desde ese momento», reza el parte médico del hospital Ramón y Cajal, adonde le llevó una ambulancia del Samur después de que un viandante le prestase ayuda. Carlos tiene una parálisis nervio-radial desde el ataque.
«No quería denunciar», recuerda. «Lo hice porque me convenció mi familia. Tengo miedo».
A las 20.00 horas del 21 de enero, nada más salir operado del hospital, se presentó en la comisaría de Alcobendas. Aparte de relatar esos mismos hechos, tal y como consta en el atestado, sólo pudo aportar que los agresores eran todos varones jóvenes, de entre 20 y 30 años.
Las cámaras de seguridad del aparcamiento de Las Ventas ayudaron a identificar a tres de ellos. «Según me dijo la policía cuando me llamó, todos tenían antecedentes por otras agresiones», cuenta. Carlos no quiso ir a la rueda de reconocimiento. «Temo que me reconozcan y que tomen represalias. Yo sólo quiero recuperarme y olvidar todo esto».
Después supo también que aquel chico del aparcamiento, tras pasar varios días en el hospital, con la nariz rota y operada y todo el cuerpo contusionado, puso su correspondiente denuncia. «Él está dispuesto a tirar para adelante», dice Carlos que le dijo el agente. Lo que nunca supo es que los tres chicos que detuvieron los miembros de la Policía Judicial eran menores de edad y que pasaron a disposición del Grupo de Menores (GRUME).

lunes, 17 de octubre de 2016

Lo multan por saltarse un semáforo en rojo en una calle donde no hay



Hace siete años, a José Luis Simó Ribas le llegó una sorpresa a su casa, una multa por pasarse un semáforo en rojo. El asombro de este vecino de Palma no fue la propia sanción, sino el hecho de que en la calle que le marcaba el papel no hay semáforo alguno. Fue en ese momento cuando comenzó su cruzada personal contra el Ayuntamiento de Palma y la Policía Local para que se la quitaran, batalla que aún no ha acabado para él.
El afectado pensó que todo era un malentendido que se solucionaría de forma rápida porque, al fin y al cabo, no sería difícil explicar a las autoridades oportunas que no se puede multar una infracción que es imposible de cometer. No sólo no hay ningún semáforo en la calle Passeig del Born de El Molinar, donde lo multaron, sino que José Luis puede certificar que el día de la denuncia no pasó por el barrio porque estaba trabajando en el centro de la ciudad.
Todo su optimismo desapareció cuando le embargaron la cuota de la sanción del banco en marzo del 2007, un total de 185 euros que no ha vuelto a ver. A las pocas semanas de que le retiraran el dinero de la cuenta, fue cuando envió su primer recurso a Cort para pedir que revisaran el expediente y solicitar la devolución por defecto de la multa. Meses después, la Tesorería del Ayuntamiento dictó su resolución en la que lo desestimaba y aseguró que, tras consultar el soporte informático, el expediente de su sanción se notificó de forma correcta. Ni el book de fotos de la calle que también envió para demostrar la carencia de semáforos sirvió para que anularan la sanción. «Las imágenes lo dejan claro, pero ni con eso me la quitaron», comenta.
José Luis persistió en su intento de que anularan la multa y en 2009 interpuso una reclamación económico-administrativa contra la desestimación del recurso anterior. En este caso, fue el Consejo Tributario del consistorio palmesano el que se reunió en pleno para acordar una resolución de este caso tan peculiar.
La contestación fue que desestimaron la reclamación porque, como ya habían explicado desde la Tesorería, los motivos que invoca el interesado no son ninguno de los establecidos de forma legal para la oposición de constreñimiento. Pago, prescripción, aplazamiento, falta de notificación de la liquidación y error u omisión del mismo constreñimiento que impida la identificación de la deuda o el deudor son los argumentos que sirven para poder reclamar, pero como lo que pide José Luis no está dentro de lo normal para exigir el dinero de la multa, rechazaron su petición.
«Ya estaba harto de que negaran todo, así que solicité una instancia al Ayuntamiento para que ellos mismos dijeran si hay o no semáforos en el Passeig del Born de El Molinar». La respuesta del Departamento de Movilidad (Circulación) no se hizo esperar: «No hay ninguna instalación semafórica que dependa de nuestro departamento».
Tras recibir la contestación, hace cuatro meses, José Luis envió otro recurso donde la adjuntó, algo que no le sirvió de nada. Lo único que obtuvo por parte del Departamento Financiero del Ayuntamiento, que se debería encargar de la devolución del embargo, fue un recordatorio de que en diciembre de 2009 desestimaron la reclamación donde exigía la devolución del dinero.
El afectado acudió también a la Policía Local de San Fernando para intentar que echaran atrás la sanción. Tras intentar explicarles que el fallo había sido de uno de sus agentes, asegura que la única ayuda que consiguió del Cuerpo fue que un policía le dijera que «si un agente dice que pasa un tren por el Borne, es que pasa un tren por allí». José Luis lleva años luchando sin obtener la anulación de la multa que busca, pero no se dará por vencido. Ahora, cuando pasa por El Molinar le viene a la cabeza la sanción. «No es por el dinero, lo único que quiero es que no se salgan con la suya, porque no tienen ninguna razón en esto», concluye.

Amputarse el meñique para llevar tacón alto, nueva moda en EE. UU.



Hasta ahora las plantillas eran las mejores aliadas para lucir unos zapatos con un buen tacón. Pero parece que no es suficiente para muchas mujeres estadounidenses, que han llegado a extremos un poco macabros para subirse a unos tacones de infarto y aguantar con ellos lo que haga falta. En EE. UU. se ha puesto de moda cortarse el dedo meñique del pie para que el calzado alto se adapte mucho mejor. Aun así, muchos cirujanos especialistas se niegan a realizar este tipo de intervenciones, en las que se suele cortar parte del dedo por ser demasiado largo. Esto puede provocar, según los expertos, un exceso de presión en el resto del pie.
Además, no se queda ahí el asunto, ya que también hay mujeres que optan por inyectarse colágeno en la planta de los pies, práctica que les puede causar malformaciones. «Yo sólo hago cirugías para las personas que tienen problemas, si no es así, no hay cirugía», asegura el doctor Brenner, miembro de la Asociación Americana de Podología Médica, en CBS News.
Una de las que se han sometido a un acortamiento de dedo del pie es Susan Deming, quien explica a Fox News: «A menos que hayas estado allí, no puedas encontrar zapatos, y sientas mucho dolor, no puedes juzgarnos. Yo tenía callos y todo tipo de problemas con mi pie izquierdo. Y finalmente, ha sido una solución». Según datos de la Asociación Americana de Podología Médica, el 87 % de las mujeres tienen problemas en los pies por usar zapatos mal ajustados e incómodos tacones altos.