viernes, 26 de febrero de 2010

Catálogo de ávidos políticos británicos



El escándalo de corrupción que ha sacudido al Parlamento británico afecta a todo el espectro político. He aquí un mínimo elenco de defraudadores y sus poco ejemplares maniobras:

David Heathcoat-Amory, conservador. Pasó recibos por la compra de 550 sacos de estiércol de caballo para su jardín, por valor total de 445 euros.

David Willets, conservador. Reembolso de 110 euros por el pago a un electricista para cambiar 25 bombillas de su casa (también tiene guasa tener que contratar a un electricista para cambiar bombillas; ¿llamará también al fontanero para que tire de la cadena?).


Peter Viggers, conservador. Incluyó en su lista de gastos 1830 euros de la compra de una casa flotante para los patos de la laguna que tiene en su propiedad.

Gerry Adams y Martin McGuiness, líderes del Sinn Fein. Cobraron 4000 euros mensuales, un precio abultado, para el alquiler en Londres de un piso compartido que no utilizan.

Hazel Blears, laborista, dimitida ministra de Comunidades. Ha tenido que pagar los 14 400 euros que burló a Hacienda por los beneficios obtenidos en la venta de una casa.

Jacqui Smith, laborista, dimitida ministra del Interior. Pagó con dinero público, entre otros gastos, los 11 euros de alquiler de dos películas pornográficas vistas por su marido.

Alistair Darling, laborista, ministro de Hacienda. No tributó sobre el dinero recibido del Estado para pagar la cuenta de 1550 euros de su asesor fiscal (éste no se dignó a dimitir… y tiene guasa que un ministro de Hacienda tenga asesor fiscal).

Frank Cook, laborista. Pidió que el Parlamento le reintegrara la limosna (5,5 euros) que echó al cepillo de la iglesia en una visita a su circunscripción electoral.


Margaret Moran, laborista, enfrentada al pueblo alpujarreño de Carataunas por cerrar el paso a un camino vecinal que también da acceso a su cortijo. Intentó colar como gastos de su oficina de la Cámara de los Comunes las 811 libras que le cobró el abogado por el litigio español.

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