viernes, 30 de abril de 2010

La bandera de la inocencia

Domingo, 19 de septiembre de 2009 (XL Semanal / El bloc del cartero).
Excelente carta de D.ª Amagoia Zabala Oyarzun (ya ven que llegó a Euskadi antes de ayer).


Aproveché para dar una vuelta por la noble villa de Bilbao, engalanada para su Semana Grande; la música de las txosnas, el olor a bokatas, el ir y venir de gente, niños revolucionados por las barracas, abuelos pacientes contentando a sus nietos y padres al borde de un ataque de nervios deseando que comience el curso escolar. Durante mi baño de multitudes y olores, en el Arenal, se me derrumbó mi paseo. Había un lugar en el que rememoraban la época de los indios, donde a los niños les pintaban la cara de indio, ‘eligiendo’ los peques los colores que querían… Una niña de unos cinco años pidió a la señorita encargada del lugar que le pintara la cara de indio; colores: amarillo y rojo. A lo que le respondieron que mejor que eligiera otros colores, y la pintaron de rojo y blanco. Pero ella no entendía y le preguntó a su abuelo: “¿Por qué no puedo pintarme la cara de esos colores?” El abuelo no respondió… ¿Hasta dónde llega la estupidez humana? ¿Hasta cuándo hay que seguir soportando esto? Son niños, jugando a indios y vaqueros, enarbolando la bandera de la inocencia, de la imaginación. Y luego nos sorprendemos cuando los terroristas más buscados del país no han cumplido los 25 años. ¿Qué semillas se han plantado en ellos? Habría que hacer un examen de conciencia, política, educativa y familiar. Porque aquí todos hemos suspendido.

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