lunes, 19 de abril de 2010

Sexo, mentiras y reforma sanitaria.


Sábado, 05 de septiembre de 2009 (El Mundo / Crónicas desde EE.UU.)
Decía Goebbels que una mentira repetida mil veces se convierte en verdad. Ahí va la penúltima: “La reforma sanitaria de Obama permitirá que cualquiera, incluso los inmigrantes ilegales, puedan operarse gratis para cambiar de sexo y por cortesía del contribuyente americano”.
Con bulos como éste, propagados incesantemente por la caja de resonancia de la ultraderecha republicana, los norteamericanos siguen más desinformados que nunca sobre la reforma sanitaria. Lo que en Europa se percibe como una propuesta cabal, para que 47 millones de personas puedan tener un seguro médico, se ha retorcido hasta tal punto que nadie sabe ya con qué carta quedarse.
Los secuaces de Goebbels, entre tanto, le pintan a Obama el bigotillo de Hitler y se pasean impunemente con el rifle en ristre, en el nombre de su sacrosanta libertad.
Otra mentira: “Obama permitirá la creación de ‘paneles de la muerte’ que decidirán cómo y cuándo arrebatar la vida a personas de avanzada edad”. La propia Sarah Palin ha contribuido a hinchar aún más la infamia alegando que su hijo con síndrome de Down no estaría vivo con la reforma de Obama.
Así se explican tal vez los arranques de ira y la llamada a las armas de los ultraconservadores, aunque el seguro médico les cueste lo mismo que el alquiler y recelen de las estadísticas que sitúan a Estados Unidos en el número 35 (justo por delante de Albania) en el ranking de países por la esperanza media de vida.
Más mentiras... El Gobierno tendrá capacidad para intervenir las cuentas corrientes de los americanos. El Gobierno decidirá los salarios de los médicos. El Gobierno te arrebatará la capacidad para elegir sobre tu propia salud...
En el país del individualismo a ultranza, el Gobierno es el enemigo público, y Obama se está convirtiendo su peor reencarnación a los ojos de estos ‘patriotas’ que van por la vida con el cartel del ‘No Trespassing’ (‘Prohibido el paso’). Muchos de ellos pertenecen a la clase media-baja y padecen en carne propia las consecuencias de un sistema precario que les deja en la cuneta.
¿Por qué han declarado entonces el odio a Obama? ¿Por qué persisten en su desafiante actitud? ¿Por qué se auto flagelan en los mítines y en las urnas? La respuesta siempre incompleta se puede encontrar en ‘Crónicas de la América profunda’, el libro de Joe Bageant que explora desde muy dentro el país de las contradicciones.
Entre tanto, podemos pinchar en las webs de la American Liberty Alliance, en Freedom Works, Americans for Prosperity y demás grupos de la ‘resistencia’ a Obama, con conexiones más o menos directas con los ‘lobbys’ de los seguros y las farmacéuticas que tanto interés tienen en este entierro.
Obama se dispone a contar en unos días su ‘verdad’ sobre la reforma sanitaria. Los republicanos contraatacarán con esas armas de distorsión masiva que han dejado al presidente con la respiración asistida. Volverá subir la tensión arterial en todo el país. Se recomienda tener a mano un médico de confianza o, en su defecto, un detector de mentiras.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

No puedo decir que no estoy en desacuerdo contigo. Cualquier comentario será bienvenido siempre que cumpla tres simples condiciones:
- Educación: procure expresarse en términos corteses y evitar las palabras malsonantes.
- Congruencia: no se publicarán comentarios fuera de contexto (para los amantes del "espanglish", me refiero a lo que ellos denominan "offtopic" o "fuera de tópico").
- Ortografía y gramática: Internet está repleto de diccionarios y manuales gratuitos para consultar; además, aunque no son muy fiables, cualquier procesador de texto dispone de corrector ortográfico.