martes, 27 de julio de 2010

Sexo oral en el diccionario


Al diccionario americano no le debería caber el sexo oral ni de ningún otro tipo. Eso es más o menos, lo que ha venido a defender una madre de familia en California, que indignada con una de las entradas del glosario, solicitó y logró que se retirasen los tomos de las clases por ser inapropiados para los niños del décimo grado escolar.
En concreto, la señora manifestó su repulsa al hecho de que en el diccionario se pudiese encontrar «material sexual explícito» en la definición de “sexo oral”, una entrada que el diccionario Merriam Webster para estudiantes describe como “estimulación de los genitales”.
El curioso hecho, que ya ha trascendido en el resto del país, sucedió esta semana en un colegio de educación elemental de Menifee, una población del desierto californiano, en el condado de Riverside. La reacción inicial de la junta del condado fue retirar los diccionarios de las clases para estudiar el caso con detenimiento.
Después, comenzaron las reacciones encontradas, con algunos felices con el asunto, y otros criticando con dureza la censura, que existe y mucho, en este país de las libertades. El presidente de la junta escolar local puso el grito en el cielo, asegurando que si se censuraba un diccionario por contener palabras malsonantes o sexuales, se abría la puerta a que se prohibiesen otros muchos libros, como durante la Santa Inquisición o la España de posguerra.
Al final, ayer se acabó por imponer la cordura y los diccionarios volverán al lugar que les corresponde, junto a los estudiantes, para que aprendan todo lo que tienen que aprender. Aunque con una cláusula: los padres podrán decidir si sus hijos tienen o no acceso al docto libro, o en su caso, a una versión más refinada que obvie las aventuras sexuales de los mayores.
No es extrañar pues, que la teta de Janet Jackson tenga el tirón que tiene en este país tan peculiar.
(Y lo mejor para el final… Veamos el primer comentario que recibe este artículo: «Si no te gusta el país te puedes ir largando cuando quieras, nadie te obliga a estar ahí. Por cierto, ¿estás legalmente con un visado de trabajo o estás con el visado de viajero? ¿Haces tus “income tax” en EEUU? Porque igual habría que investigar eso.»)

Una liga para blancos escandaliza al basket


En Atlanta han propuesto la creación de una liga sólo para jugadores estadounidenses y de raza caucásica. Aunque su comisionado elude hablar de racismo, lo cierto es que esta hipotética competición traerá mucha polémica si se crea.
La idea suena totalmente de otro tiempo. En un país donde la lucha contra las diferencias raciales parecía superada (sic), más ahora que una persona de color preside el país, nos encontramos con una propuesta fuera de lugar. La AABA (All American Basketball Alliance) busca ahora 12 ciudades dispuestas a pagar 10.000 dólares para obtener una licencia.
En el portal tubasket.com se hacen eco del intento surgido en Atlanta de crear una liga solo para jugadores blancos, cuyo requisito para militar en la competición es ser nacido en Estados Unidos y con ambos padres de raza caucásica.
El comisionado de la liga, Don ‘Moose’ Lewis, ha afirmado, quitándole hierro al asunto, que «no odio ningún color. Pero los blancos estamos en minoría. Y aquí proponemos una liga de blancos para jugar un baloncesto de fundamentos, que es el que nos gusta».
También ha acusado los recientes incidentes provocados por Gilbert Arenas: «¿Quieres ir a un partido y tener que preocuparte por si un jugador te va a apuntar o atacar en las gradas con un puñetazo? Esa es la cultura de hoy y, en un país libre, debemos tener derecho de procurarnos una mejor dirección de las cosas».
Reacciones inmediatas.
Por supuesto, las respuestas a la propuesta no se han hecho esperar. El alcalde de Augusta, Deke Copenhauer, ha mostrado su rotunda oposición a esta competición: «En conciencia, no puedo apoyar a un equipo que no se ajusta al espíritu de integración por el que mucha gente trabaja en nuestra ciudad».
Por su parte, Clint Bryant, director deportivo de la Augusta State University se toma el tema con humor: «Es tan absurdo que puede sonar divertido...»


Condenada una mujer por una acusación falsa de maltrato


Le hizo pasar un calvario de seis años a su ex marido, le obligó a vivir durante meses fuera de su domicilio, lo arrastró por 20 juzgados distintos, lo apartó de sus hijos y llegó a acusarlo de violarlos.
Ahora, la Audiencia de Salamanca ha condenado a esa mujer por denunciar falsamente el maltrato de su ex esposo: en una de sus múltiples denuncias, intentó hacer creer que una vieja lesión causada por un accidente ferroviario se la había producido él al agarrarla por el cuello. No coló.
La resolución, de finales del año pasado, es una de las escasísimas sentencias condenatorias que se producen en España contra una mujer que denuncia falsamente malos tratos. En este caso, el Ministerio Fiscal apoyaba su condena, lo que también resulta insólito: según las últimas cifras disponibles, en 2008 sólo abrió 19 investigaciones por denuncia falsa entre casi 50.000 procedimientos en total.
La sentencia, que es firme, condena a M. T., de 44 años, a una multa de 1.800 euros -se le aplica una pena atenuada porque padece una personalidad paranoide- y a indemnizar a su ex marido con 5.000 euros.


(Mientras tanto… Martes, 22 de diciembre de 2009 / El Mundo).
Mujeres piden sancionar al juez que criticó la ley de violencia de género.
Diversas asociaciones de mujeres han solicitado al Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) que abra un expediente disciplinario al juez de familia de Sevilla Francisco Serrano para determinar si su “ideología personal” le permite ponderar con racionalidad en los casos de violencia machista.
La petición de estas organizaciones se produce después de unas polémicas declaraciones en las que el titular del juzgado de familia número 7 de Sevilla, Francisco Serrano, aseguraba que «miles de hombres son detenidos por denuncias falsas» a la luz de una normativa inspirada en la «dictadura del feminismo radical».
«Miles de hombres han sido detenidos por el hecho de serlo, tras una denuncia falsa por maltrato. ¿Cuántas mujeres han sido detenidas por acusar en falso? Ninguna... A partir de 2007, el Gobierno dejó de divulgar cifras de hombres muertos por sus cónyuges», señaló.
Al conocer las declaraciones, el Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género del CGPJ señaló que, «sin perjuicio de las posibles responsabilidades que pudieran derivarse» de esas manifestaciones, nada ayuda en la erradicación de la violencia de género «declaraciones carentes de rigor, sensibilidad y conocimiento de este problema social».
Tras lo ocurrido, una veintena de asociaciones de mujeres, entre ellas la Federación de Mujeres Progresistas, la Asociación de Mujeres Juristas Themis, la Federación de Asociaciones de Mujeres Separadas y Divorciadas y el Departamento Confederal de la Mujer de UGT, creen que el CGPJ debe abrir un expediente disciplinario al juez Francisco Serrano. Consideran que sus manifestaciones públicas y argumentos disienten de los criterios legales del fenómeno de los malos tratos.
Por ello han presentado una petición formal al presidente del CGPJ, Carlos Dívar, para que el órgano de gobierno de los jueces investigue si la “ideología personal” del magistrado le permite ponderar con racionalidad la temática social de la violencia de género que abordan los Juzgados de Familia en España.
Estas asociaciones han convocado el miércoles una rueda de prensa en Madrid para informar de la solicitud que han planteado al CGPJ y valorar los «ataques a la Ley Integral contra la Violencia de Género» por parte del juez Francisco Serrano.
Apoyo de las cuatro jueces de Sevilla y los padres.
No todo han sido reacciones en contra. Las cuatro jueces de Familia de Sevilla han apoyado a su compañero Francisco Serrano y han dicho que las críticas contra él por parte del Observatorio de Violencia de Género del Poder Judicial son un intento de amedrentarle y «comprometen la libertad de expresión de cualquier ciudadano».
Un grupo de padres, integrantes de la asociación Ambos, se manifestarán el jueves en Sevilla vestidos de Papa Noel para exigir la custodia compartida, denunciar el uso de denuncias falsas por maltrato y apoyar al juez Serrano, «una persona justa» que ha dado un paso «valiente».
Según un comunicado de la Federación Andaluza para la Defensa de la Igualdad Efectiva (FADIE), los manifestantes mostrarán así su apoyo al juez de familia de Sevilla por «haber dado el valiente paso de sacar a la luz el dramático vía crucis por el que atraviesan miles de hombres en nuestro país únicamente por el hecho de haber nacido varones».
La manifestación comenzará el día 24 a las 12.00 horas en la Puerta de Jerez de la capital andaluza, y en ella exigirán al Gobierno la implantación de la custodia compartida por defecto.

viernes, 16 de julio de 2010

Mi sonrisa

Domingo, 03 de enero de 2010 (XL Semanal).
Desazonadora carta de D. ª María Ángeles Viu (visto lo visto, puede que fuera más propio titular este diario “hijos e hijas de puta”, mejor que “imbéciles e imbécilas”).



Aprovecho la última hora de la mañana para ir a Bienestar Social a solicitar mi tarjeta de discapacidad. Como soy sorda, pido, por favor, que me hablen despacio para que pueda leer los labios. Pero ella casi ni me mira, toma el papel y teclea su ordenador; después hace un comentario que yo no oigo. Se lo digo amablemente, pero se molesta, sigue hablando muy deprisa y sin mirarme; yo tengo la barbilla pegada al mostrador para intentar seguir sus labios, pero sigo sin saber qué me está diciendo. Finalmente, me hace un gesto con la mano, como apartándome… Todo mi cuerpo está en tensión, empiezo a sentirme muy mal. «El que no la oiga por ser sorda es algo que no puedo remediar y no estaría de más un poco de consideración y educación.» Las palabras me salen de sopetón. Ahora sí levanta la vista, me dice que me tranquilice, que no es nada, pero no sabe el sufrimiento que me causa no saber nunca qué me están diciendo ni la impotencia de hacer un sobreesfuerzo tan enorme, tanto a nivel mental como físico e, incluso, por qué no decirlo, emocional, para intentar entender las palabras. Tan sencillo como vocalizar mirándome, se lo he pedido todas las veces con mi sonrisa que finalmente me ha medio devuelto, pero el esfuerzo ha sido sólo mío y me siento, una vez más, muy, muy cansada.


Teniendo en cuenta nuestras cifras de desempleo y el carácter inhumano de muchos “dictadores de ventanilla”, quizá haya llegado el momento de plantearse si determinadas personas se están mereciendo de veras su universal derecho al trabajo; si de Derechos Humanos estamos hablando, parece lógico argumentar que quien no sea humano carece de ellos y debería ceder su puesto a quien vaya a desempeñarlo al menos con una pizca de humanidad.

Patricia Pérez, ABC Empresa


Domingo, 27 de diciembre de 2009.

«La Navidad puede ser un buen momento para iniciar a su hijo en el apasionante mundo de la Bolsa.»

Nuevas medidas de seguridad para volar a Estados Unidos

Domingo, 27 de diciembre de 2009 (Business Week / Diario del Viajero).


(Alguien da un visado para entrar a EE.UU. a un sospechoso de terrorismo; después lo dejan circular libremente por dos aeropuertos, sin poner ninguna pega en ningún control de seguridad, y subir a sendos aviones. Solución para que no vuelva a suceder… Y encima fue un montaje).
A raíz del intento de atentado que se viviera a bordo de un vuelo de Northwest entre Amsterdam y Detroit ocurrido hace apenas unas horas, las autoridades de la Agencia de Seguridad del Transporte (TSA) ya han planteado nuevas medidas de seguridad para volar a Estados Unidos.
En apenas 24 horas, se han presentado una serie de pasos para extremar los controles y ampliar la vigilancia ante posibles situaciones peligrosas.
Aparentemente, ya que en la página oficial no se encuentran aún reflejadas estas últimas medidas, se pedirá a los pasajeros que permanezcan en sus asientos y sin ningún objeto en sus manos, mesilla o en la falda durante la última hora de vuelo, antes de la llegada a territorio americano. Tampoco podrán tener acceso a su equipaje de mano durante ese tiempo. Calladitos, sentados y quietos hasta la llegada. Las manos sobre las rodillas… que se vean.
Algunas empresas aéreas como Air Canada ya han informado de estas nuevas normas a sus pasajeros a través de comunicados en sus páginas web.
Asimismo, se plantea que los pasajeros puedan subir al avión llevando una sola pieza de equipaje de mano. Bolsos, maletines, mochilas, maletas pequeñas, abrigos, etc. deberán sintetizarse a un objeto como es el caso de algunas compañías europeas de bajo coste (aunque la razón de estas últimas es intentar facturar la mayor cantidad de piezas posible).
Los controles en vuelos domésticos (sic) dentro de Estados Unidos ya están siendo más rigurosos y detallados desde el día de ayer. Por lo que hay que descontar que las esperas para el embarque son mayores y se pedirá ampliar el tiempo de antelación para el checkin en vuelos internos: aparentemente se pedirán 2 horas de anticipación al vuelo.
Algunas cosas ya han cambiado, apenas 24 horas después del frustrado atentado. Algunos vuelos internos se han realizado con las luces interiores encendidas durante todo el recorrido, generando molestias y quejas de los pasajeros.
En este momento se realizan controles físicos al 100% de los pasajeros y al 100% del equipaje provocando nuevas causas de demoras en muchos de los vuelos hacia Estados Unidos. En el día de hoy, los aeropuertos canadienses han registrado demoras en un 40% más de vuelos con destino a aeropuertos americanos.

viernes, 9 de julio de 2010

La ira de los taxistas sorprende Madrid.


24 horas de paro no anunciado dejan estaciones y aeropuertos sin taxis y el centro colapsado. Cinco chóferes detenidos en el día que se aprueba una ley liberalizadora.
Tres y cinco de la tarde. Plaza de Neptuno. Un grupo de taxistas tira piedras a un taxi ocupado. La viajera sale corriendo. Apedrean los faros. Cada vez son más. Cortan la calle. Doscientos taxistas paran el tráfico del Paseo del Prado. Están indignados. Se acaba de aprobar en el Congreso la Ley Ómnibus. Su ruina, piensan. Creen que es abrir la puerta a cualquiera que quiera llevar a un pasajero.
-Aquí no pasa ni Dios.
Los policías llegan corriendo. Los coches atrapados pitan. Pero no, por ahí no pasa ni Dios durante más de 20 minutos. «Son trabajadores, como nosotros, hay que dejarles pasar». Los taxistas negocian entre ellos, confusos. Unos piden barricadas, otros comprensión. Y abren un resquicio en una de las vallas. Pasa un automóvil. Pasa una ambulancia. A Irene, al volante de su coche burdeos, le vuelven a cerrar el paso. Está nerviosa. Llega tarde. Se sube al capó y grita pidiendo paso.
Al coche le caen golpes, patadas. A ella, gritos: «¡Loca, loca!», le dicen. Un policía la baja. Otros dos la rodean para que no la toquen. Responde: «¡Loco tú que te vas a morir de hambre!». Silencio. Irene ha dado donde más les duele. Los exaltados, como otros miles de taxistas que ayer se echaron a la calle, temen la ruina, el hambre de las 80.000 familias que viven del sector.
Los paros habían empezado la madrugada anterior. Barajas se quedó sin taxis, igual que las estaciones de tren y autobús. Hasta pedirlo por teléfono era difícil.
Los taxistas querían frenar ayer in extremis la votación de la Ley Ómnibus. No lo consiguieron. Y durante unas horas, jugaron a tomar la ciudad, a «parar el país», como gritaban puño en alto a unos metros del Congreso, tomado por la policía para impedirles pasar. Hubo cinco detenidos y 35 identificados. Por la noche, siguieron con cortes esporádicos de tráfico en calles céntricas. Y prometían dejar la ciudad sin taxis durante los próximos días.
Da marcha atrás aterrorizado. Lleva la luna ruta, los retrovisores aplastados, el rostro desencajado. Ese conductor, con su furgoneta negra llena de golpes, simboliza para ellos el diablo. Es la competencia, quien le disputa su pan, aunque los taxistas son 80.000 y sólo hay 2.000 furgonetas en toda España, según datos del Gobierno. Le gritan, le amenazan: «¡Hay que partirle la cara!» El conductor huye, escoltado por la policía, al inicio de la marcha. Una manifestación convocada por la Unión Nacional de Asociaciones Libres de Auto patronos del Taxi (UNALT) y la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos-ATA, con el respaldo de las grandes asociaciones de Madrid (Gremial y Federación).
«¡Le tenían que haber quemado, él es contra lo que estamos luchando!», grita Laura Magaz, cabreada. Es taxista. Y guerrera. Durante todo el día gritará pidiendo más madera: «¡Echémonos a la calle, hay que parar Madrid!». Y como ella, otros dos centenares que pasaron del recorrido y el tiempo oficial -de 11.00 a 13.00, de Atocha a la plaza de la Lealtad- con grandes enfrentamientos.
Las proclamas siguen al entrar en el Paseo del Prado. «¡Zapatero dimisión!», grita un hombre que se desgañita. Delante de la pancarta, como dos amigas que pasean, las taxistas Feli Collado y Josefa Serrano se desmarcan de los vándalos. «Ninguna protesta fuera de la oficial nos va a venir bien», asegura Feli. Demasiado tarde. Mucho de lo que ocurrió ayer se salió de lo oficial. Taxis con lunas rotas por prestar servicio, viajeros sacados de los coches a empujones, piquetes en Barajas y en las grandes estaciones, como Príncipe Pío. «Vengo de Pamplona y no tengo con qué llegar al centro», protesta Delia en la T-4. Álvaro Agosti, cargado de equipaje, está destrozado tras 11 horas de vuelo desde Río de Janeiro. Tampoco hay luz verde encendida para él. Muchos pasajeros salieron del aeropuerto en metro, que ayer incrementó un 67% el número de viajes en la línea 8, la de Barajas.
«¡Vamos al Congreso, al Congreso!». La marcha -en la que participaron hasta 30.000 personas, según los organizadores- para frente al museo del Prado. A mediodía, el grupo más numeroso se mantiene en el lado correcto. «No podemos ir allí, no está permitido, tendremos problemas», se desgañita un organizador. No todos escuchan. Corren por decenas a la calle Lope de Vega. Llegan gritando a la sede de Comisiones Obreras. Lanzan huevos y vallas y golpean la puerta a patadas. «¡Hijos de puta!, ¿dónde están los sindicatos? ¡Apoyadnos!», grita uno. Otro se baja los pantalones frente a la puerta ya cerrada.
En Neptuno, frente al Congreso, el paso está cerrado. Siete furgonetas policiales (el número se irá incrementando con el paso de las horas) están cruzadas e impiden el paso a las Cortes. «¡Avalancha, a las barricadas!», grita un taxista.
José Ignacio, que tiene la mirada triste, hace resumen de pérdidas. Acaba de sacarse la licencia del taxi: 180.000 euros. La letra, la gasolina, los seguros suponen 3.000 euros mensuales. Se sienta al volante 12 horas al día. Entre unas cosas y otras, dice, gana un sueldo de “mileurista”. Como otros, aguarda a unos metros del Congreso. Son miles que acabarán reducidos a cientos y que cortaron la avenida durante más de cuatro horas después de la marcha oficial.
Negociación en el cordón policial. Los representantes del sector lo traspasan (con permiso) para llegar hasta el Congreso. Tienen una cita con parlamentarios de la oposición. Entre ellos, Mariano Rajoy, que los saluda uno a uno y les promete dar la batalla: «Sólo quiero deciros que sigáis ahí, ésta es una muestra más de que este Gobierno hace una política económica absurda».
Pero la ley se aprueba. El grupo parlamentario socialista insiste en que no hay nada en ese articulado que dañe al taxi. «No afecta a ese sector, hemos eliminado la única parte que ellos interpretaban como un riesgo», asegura la diputada María Antonia Trujillo. Dentro del artículo 21 había una coletilla que permitía a los vehículos de alquiler con conductor moverse libremente por todas las comunidades autónomas. Ayer se borró antes de la aprobación. El articulado no afecta a sus tarifas, ni a las nuevas posibles licencias de furgonetas, asegura la diputada, porque éstas se regulan desde las comunidades autónomas. «Todo lo demás es un gran malentendido», añade Trujillo.
Un “malentendido” que prendió Madrid tras los votos. Que sacó de quicio a Irene cuando le cortaron el paso en el Prado, que llenó la estación de Atocha con 200 piquetes por la tarde. Lanzaron piedras y huevos. «Es increíble que te juegues así el pan de tus hijos y tu carrera», gritó uno a otro compañero que llevaba a una pasajera. La hicieron bajar. Cinco taxistas fueron detenidos, acusados de coacciones, daños y desórdenes públicos, además de lesionar a un taxista.
Los dirigentes llamaron a la calma, condenaron la violencia. Pero a las puertas de la Gremial, en la calle de Santa Engracia, los concentrados prometían anoche más movilizaciones. «O lo paramos ahora o nos vamos todos a la ruina», chilló uno. Otros amenazaron con llenar la noche de piquetes.
El artículo de la polémica.
- El artículo 21 de la Ley Ómnibus incluye una modificación del 131 de la Ley de Transportes Terrestres, que queda así: «El arrendamiento de vehículos con conductor tendrá, a efectos de (...) ordenación de los transportes por carretera, la consideración de transporte discrecional de viajeros (...)». Ayer se eliminó la coletilla: «Las autorizaciones de arrendamiento de vehículos con conductor no podrán condicionar el origen o destino (...)».

Los abetos y la cultura mula.


Vetados los árboles de Navidad en Copenhague. Menos mal. ¿Se imaginan que, de no haberse tomado esta multicultural medida, hubiesen llegado los representantes musulmanes para sufrir la afrenta de ver abetos con lucecitas, bastones, estrellitas de hielo, lazos, cajitas de regalos e incluso -miedo da pensarlo- hasta un Papá Noel? Afortunadamente los nórdicos no son muy de Nacimientos, así que por lo menos no se corría el peligro apocalíptico de empeorarlo todo con corchos, aserrines, tres señores con turbante montados en camellos y hasta un Niño Jesús. Gracias a Dios… Vaya por ídem: metí la pata. Rectifico: gracias al Ser Supremo… Tampoco. ¿Y los laicistas radicales? Vuelvo a rectificar: gracias a la enriquecedora diversidad de las culturas en Dinamarca no hay belenistas. Y gracias a las Naciones Unidas se ha evitado ofender a los visitantes haciendo algo tan retorcidamente insultante como decorar con abetos la sede de la conferencia que tiene lugar en la capital del país de los abetos; y además hacerlo con motivos navideños por desarrollarse en las vísperas de la Navidad y en un país de tradición cristiana, desde que el rey Harald abrazó el cristianismo en el siglo X, y protestante, desde el reinado de Federico II en el XVI. Según el Ministerio de Asuntos Exteriores danés, «debemos recordar que se trata de una conferencia en zona ONU, y ahí no debe haber símbolos navideños porque se desea ofrecer una imagen de total neutralidad»; por lo que «la ONU nos ha indicado que estos árboles no forman parte de la decoración habitual, de modo que obramos en consecuencia» para no ofender «a quienes no comparten los valores que representan».
Uno creía que multiculturalidad era la convivencia de diversas culturas. Pero debe tratarse de una castración que da como resultado una cultura mula, es decir, híbrida y estéril. E ignoraba, aunque lo sospechaba, que lo de la Alianza de Civilizaciones es una rendición de Europa ante mentalidades, por premodernas, antieuropeas (es decir, anticristianas y anti ilustradas: no se engañen, que tanto les debe molestar la cruz como la sonrisa de Voltaire o la peluca de Kant). «De asistir a una cumbre en El Cairo durante el Ramadán -ha dicho un político del Partido Popular danés-, esperaría que se reflejase por toda la ciudad. Lo vería como una oportunidad de vivir la cultura del país que me acoge. No pretendería que en las inmediaciones de la cumbre se dejase de ayunar o no se llamase a la oración». El problema es que para opinar así hay que ser europeo en el más ancho y hondo sentido de la palabra. Y eso está cada vez peor visto.

Veto danés a los árboles de Navidad para no ofender a los delegados musulmanes.


Qué mejor idea que un bosque de árboles de Navidad para alegrar la entrada al Bella Center, el desangelado centro de conferencias que acoge la Cumbre de Copenhague. Tan entrañable iniciativa partió la semana pasada de un guarda forestal, Claus Thomsen, que se brindó a transportarlos y replantarlos totalmente gratis.
El Ministerio danés de Asuntos Exteriores, sin embargo, le ha dicho que de ninguna de las maneras, que se corre el riesgo de ofender a los musulmanes, o expresado de un modo más diplomático: «A quienes no comparten los valores que representan los árboles».
«Debemos recordar que se trata de una conferencia en zona ONU, y ahí no debe haber símbolos navideños porque se desea ofrecer una imagen de total neutralidad», ha explicado Sven Olling, portavoz del Ministerio. «La ONU nos ha indicado que estos árboles no forman parte de la decoración habitual, de modo que obramos en consecuencia».
En un principio podría dar la impresión de que el ofrecimiento se ha rechazado por ser climáticamente incorrecto. Un batallón de abetos cargados de luces no es el mensaje más apropiado en un mundo angustiado por el despilfarro energético. Pero el problema no tiene nada que ver con las guirnaldas luminosas, ni con los abetos en cuestión, que son del tipo Normann, especie que cumple todos los requisitos de sostenibilidad imaginables.


El problema se debe a la susceptibilidad musulmana. Los árboles violan esa neutralidad que la ONU debe mantener a toda costa. Al parecer, su sola visión puede suponer un grave insulto, más aún teniendo en cuenta que la cumbre se celebra en plena resaca del referéndum suizo sobre los minaretes y que Dinamarca fue el país donde se gestó la madre de todas las ofensas, las viñetas de Mahoma publicadas en 2005 por el diario Jyllands-Posten.
El guarda forestal Thomsen se lo ha tomado con deportividad: «En tiempos de paz me habría molestado mucho, pero dada la situación actual en el mundo entiendo que exista temor a que los árboles de Navidad puedan provocar a los huéspedes musulmanes».
Menos conciliador se ha mostrado el Partido Popular Danés (DF), aliado parlamentario del Gobierno liberal-conservador caracterizado especialmente por su aversión a todo lo que huela a concesión al Islam. «Es grotesco que se rechace un bosque de abetos que podría ser un hermoso símbolo de nuestra cultura y del país que al fin y al cabo acoge la cumbre», ha dicho Peter Skaarup, vicepresidente del DF. «Parece que la ONU ha alquilado Dinamarca como si fuese un local de reuniones cualquiera sin importarle en absoluto quién es el anfitrión».
«De asistir a una cumbre en El Cairo durante el Ramadán u otra festividad musulmana, yo también esperaría que se reflejase por toda la ciudad», ha añadido Skaarup. «Lo vería como una oportunidad de vivir la cultura del país que me acoge. No pretendería que en las inmediaciones de la cumbre se dejase de ayunar o no se llamase a la oración».

Las señales de tráfico en catalán, una baza segura para burlar las multas.


El Ayuntamiento de Barcelona prefiere no cobrar las sanciones de tráfico recurridas por motivos lingüísticos a rotular las señales en castellano.
Esquivar una multa en Cataluña resulta relativamente sencillo, sobre todo si el motivo de la sanción es un mal estacionamiento. Superado el “shock” de ver estampado el papelito amarillo en el parabrisas, sólo hay que levantar la vista y comprobar si la señal de prohibido aparcar está escrita exclusivamente en catalán. Si es así (cosa que ocurre en el 100% de los casos), la batalla está ganada. Lo demás, es coser y cantar.
El único trámite a realizar es recurrir la penalización arguyendo el incumplimiento de los artículos 56 y 138 de la Ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial, relativos al idioma de las señales. Ambos apartados normativos obligan a que «las indicaciones escritas de las señales de tráfico se expresen al menos en el idioma oficial del Estado» -Artículo 56-.
Establecen, asimismo, que esa señalización en las vía pública «figure en idioma castellano, y además, en la lengua oficial de la Comunidad Autónoma cuando la señal esté ubicada en el ámbito territorial de dicha Comunidad» -Artículo 138-. El Ayuntamiento incumple conscientemente esta normativa estatal en pro de la causa lingüística y prefiere renunciar a cobrar las multas recurridas por este concepto a rotular en castellano las señales. «Se tiene perfectamente asumido que cuando las causas son lingüísticas, la multa se desactiva automáticamente. Es la consigna», reconocieron a este diario fuentes municipales.
Joan es uno de los muchos barceloneses que desde hace tiempo recurre a esta picaresca para soslayar las sanciones. «Me he convertido en todo un experto», afirma en declaraciones a ABC.
De hecho, en pocos meses ha logrado esquivar la penalización en tres ocasiones. Las dos primeras por estacionar el vehículo en zona azul -en la que la señalización estaba únicamente en catalán-, y la tercera por aparcar en una zona de prohibición excepcional de estacionamiento a causa de la celebración de un evento deportivo. «Reconozco que se está convirtiendo en un divertimento. Cuando voy deprisa, me dedico a observar las señales y, si están rotuladas sólo en catalán, aparco tranquilo. Ya estoy inmunizado a ver la multa sobre el parabrisas», reconoce.
Ni Joan ni todos los que como él utilizan este atajo para burlar la temida papeleta amarilla entienden cómo no hace nada el Ayuntamiento.
«Es algo incomprensible porque saben perfectamente que mucha gente recurre a esta vía alternativa para esquivar la penalización y, aún así, mantienen la señalización exclusiva en catalán», apunta el barcelonés. “Hobby” aparte, reconoce que se aprovecha de esta circunstancia también como «acto de rebeldía».

Fiesta de la basura 2010

Tomado de la sección de Diario de Burgos "Retina - Foto denuncia - Foto curiosa".


«Y esto sucedió durante las fiestas de San Pedro y San Pablo justo enfrente del Museo de la Evolución Humana, demostrando lo evolucionada que está la gente de fiesta.»

jueves, 8 de julio de 2010

¿Cuánto costará el cartel?

¿Obra? ¿Contratista? ¿Proyecto? ¿€3.459,00 por un ordenador portátil y una impresora multifunción? ¿1 mes de plazo de ejecución? ¿¿¿ECONOMÍA SOSTENIBLE???


Si a esa cantidad le restamos el precio de dichos equipos, además del coste del cartel (que ya manda huevos colocar tamaño cartel para semejante chorrada), ¿cuándo pellizquito le queda al concejal de turno y a su amiguito de la tienda de informática?

lunes, 5 de julio de 2010

Lloyd Blankfein, presidente de Goldman Sachs


«Tenemos un propósito social».

Hipócrita Turquía.


El gobierno de Erdogan critica a Suiza cuando en Turquía es casi imposible construir un templo que no sea mezquita.
El Ministro de Asuntos Europeos pedía que el dinero se fuera con los minaretes, Erdogan hablaba de «creciente ola de racismo y extrema derecha en Europa» y el Presidente Gul de que «es una vergüenza para los suizos», pero ellos obviaban lo que pasa en su propio país: las minorías religiosas de Turquía siguen sin poder abrir templos.
En 2003, el actual gobierno levantó las restricciones legales a la libertad religiosa para satisfacer a la UE, pero alevíes, católicos, judíos, protestantes y ortodoxos griegos y armenios encuentran múltiples barreras burocráticas que impiden en la práctica dicha libertad.
Desde entonces las leyes han ido mejorando: se ha sustituido el término ‘mezquita’ por ‘lugar de culto’ y es más fácil formar asociaciones, pero abrir nuevos templos o ser reconocido como ‘Iglesia’ es casi imposible; por este motivo la Iglesia Católica sigue sin estar reconocida como persona legal en Turquía.
«Existe una circular que exige que los templos cubran un mínimo de 2.500 metros cuadrados. Obviamente, esto crea enormes dificultades», explica el periodista Serkan Ocak en un reciente artículo del periódico Radikal, «lo mismo ocurre con los trabajos de restauración o los cambios arquitectónicos. De acuerdo con la ley, sólo se permite a las fundaciones realizar dicho trabajo. Así, recurriendo a estos tecnicismos, las reclamaciones nunca se resuelven», dice.
La República de Turquía fue fundada teniendo al nacionalismo turco y a la laicidad como fuente de legitimidad, pero en la práctica, se llevó a cabo una uniformización del resto de religiones con la corriente musulmana Sunni y del resto de etnias con la turca, reforzando así la integridad territorial y la identidad nacional, explica Cemal Karakas en su artículo “Turkey: Islam and Laicism Between the Interests of State, Politics, and Society”.
«Turquía decidió financiar y administrar su fe de forma exclusiva, lo que supuso la nacionalización de la corriente Sunni del Islam. Con esta postura el Estado no sólo abandonó su obligación de neutralidad religiosa sino que se hizo con el monopolio de interpretación y control de la fe, politizando el Islam desde arriba y homogeneizando las diferentes minorías, con un especial esfuerzo en sunnificar a los alevís», escribe Karakas.
En el reciente informe anual sobre Libertad Religiosa en el Mundo, del Departamento de Estado de EE.UU., reconoce que en Turquía «se bloquean los ascensos en las instituciones públicas por razón de la fe», y se dificulta la «celebración de ceremonias, el registro de asociaciones y la formación religiosa».
Los ejemplos se suceden, recientemente en Ankara el gobernador municipal denegó el permiso para una iglesia protestante argumentando de que «no había suficiente espacio en el barrio». Desde 2003, la Iglesia de la Salvación protestante ha solicitado permisos para la construcción de diez nuevos templos; Todavía no le han aprobado ninguno. La Iglesia Católica, por su parte, lleva años pidiendo la devolución de la iglesia de San Pablo en Tarso y la reapertura del seminario de Halki.
A pesar de que la Constitución turca es secular y garantiza teóricamente la libertad de culto, la corriente mayoritaria sunní sigue siendo favorecida y son muchos los que prefieren esconder su identidad religiosa por miedo a la discriminación, escribe Serkan Ocak. Desde 2002, el gobierno turco ha prometido al Vaticano y al Patriarcado Ortodoxo mayor libertad religiosa, pero de momento se quedan en promesas.

Intereconomía explica mediante “razones científicas” por qué el preservativo no es efectivo en África

El canal de televisión avala las tesis del Papa y asegura que existen «razones científicas» como que los africanos no destacan «por su manicura» y podrían rasgar los preservativos al abrirlos. Viernes, 27 de noviembre de 2009 (Noticias de Navarra).



Lo que este reportaje no consiguió en la televisión, lo está consiguiendo en la red. La difusión que está teniendo, aún meses después de su emisión es memorable.
En vídeo en cuestión, es un reportaje en el que el canal de televisión Intereconomía hace suyas las tesis del Papa Benedicto XVI poniendo en duda la efectividad de los preservativos como medio anticonceptivo y forma de protegerse ante el VIH (Virus de Inmunodeficiencia Humana) y otras enfermedades de transmisión sexual. Aseguran los reporteros de Intereconomía que existen razones científicas que avalan los argumentos de su Santidad.
Por ejemplo, en el vídeo se explica que en África es «imposible» que los profilácticos se mantengan en un lugar «fresco y seco», o que ante la advertencia de las instrucciones del riesgo de rasgar el producto con las manos a la hora de abrirlo, el reportero asegura que precisamente «la manicura de África no destaca». Otro argumento esgrimido por los de Intereconomía es la imposibilidad de la mayoría de los usuarios africanos para poder leer las instrucciones de uso.
El vídeo está dando la vuelta de nuevo a Internet, causando más indignación que adhesión a estos “argumentos científicos”.

Kafka en el Raval


La vida transcurre a pesar de la justicia. Mientras dura un procedimiento judicial sus protagonistas aman, se alimentan y trabajan. Otra cosa es que puedan vivir en su propio domicilio. Josep Mediñà -un albañil de toda la vida- y Antonia Veredas -con una tienda de remiendos- lo saben desde hace 16 meses. Ellos eran los inquilinos del inmueble situado en el primero segunda de la calle de Om número 9, en el corazón del Raval barcelonés. El 23 de julio de 2008, tras la llamada de un vecino, Josep y Antonia volvieron precipitadamente de sus vacaciones. Intentaron abrir la puerta. No pudieron. La cerradura había sido cambiada. La casa, su casa desde 1988, tenía nuevos inquilinos. La reacción lógica fue acudir a la policía. Los Mossos no podían hacer nada sin mandato judicial. Ahí empezó el vía crucis. Primero el sobreseimiento de la denuncia penal por usurpación, a pesar de que el Patronato Municipal de la Vivienda dio la razón a los demandantes: un sutil encaje de bolillos judicial. Después el reconocimiento por la vía civil de que efectivamente Josep y Antonia eran los inquilinos habituales. Y al llegar el momento de hacer efectivo el desahucio de los intrusos, el juez suspendió el desalojo. Por un euro permitió a los ocupantes continuar en el primero segunda debido a su situación de precariedad. Y ahí siguen. Y no deja de sorprender que en 16 meses el patronato municipal, que gestiona la vivienda en cuestión, haya sido incapaz de dar una solución a los demandantes y en sólo cinco haya logrado desahuciar a los vecinos de la puerta contigua -el primero primera- por dejar de pagar el alquiler.
La maraña burocrática en que se han visto enredados Josep M. y Antonia V. nada tiene que envidiar a la peripecia del Josef K., protagonista de El Proceso. Al personaje de Kafka lo juzgan en una sala muy oscura. No entiende gran cosa sobre su juicio, supone que lo condenan. Aunque sólo logra certificar que es así cuando va a ser ejecutado. Las obscenas interioridades del poder parecen guardar más similitudes de las debidas entre el Imperio Austrohúngaro decadente y la España actual. Hay un par de salvedades: Josef K. es detenido como presunto culpable y los interrogatorios, en la novela de Kafka, se producen en domingo. Esos son, sin duda, dos elementos impensables en el ordenamiento jurídico español.
¿Es posible que en un sistema garantista el ciudadano se sienta a la deriva? La realidad así lo corrobora. No hay que aprovechar la marea para legislar en caliente medidas demagógicas que acaban con la restricción de la libertad. Se trata simplemente de que las instituciones cumplan las funciones que tienen atribuidas, que los funcionarios trabajen y que la burocracia se agilice. El desmoronamiento ético no parece ser una exclusiva de los tiempos que le tocaron vivir a Kafka. El caso de Josep M. y Antonia V. es suficientemente aleccionador.
La pérdida de sentido también se acerca a algunas instancias judiciales, que aparecen más empeñadas en surfear la realidad y en buscar eco mediático que en la introspección autocrítica. Así el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña hizo pública el pasado 31 de octubre una nota en la que recordaba que «la pena del paseíllo o la pena de telediario no existe en el Código Penal». Tan encomiable iniciativa venía a propósito del caso Pretoria de corrupción urbanística y de que destacados patricios de la sociedad catalana -algunos de toda la vida y otros precipitadamente sobrevenidos- aparecieran esposados ante las cámaras de televisión. Anteayer, viernes, el alto tribunal hizo pública otra nota de prensa en la que aseguraba que el de Josep M. y Antonia V. no era «un caso de okupación de vivienda». Se olvidó mencionar si el delito de “okupación” figura en el Código Penal. En un intento críptico por salvar el honor y llevar la infalibilidad más allá de los muros de la Roma pontificia, el alto tribunal se convirtió en una suerte de exégeta del movimiento situacionista. Fue capaz de matizar entre “okupación” y “ocupación”. En la Cataluña del siglo XXI, Kafka tendría demasiado material.

Okupas: especie protegida

Una familia catalana lleva 16 meses con la casa ocupada. Una juez ha rechazado desalojar a los intrusos porque carecen de recursos. Jueves, 19 de noviembre de 2009 (El País).


Josep M. y su esposa viven con su hijo en el barrio de El Poble-sec, en Barcelona. Lo hacen desde el 21 de julio del año pasado. «Estábamos pasando unos días de vacaciones y nos llamaron para decirnos que parecía que hubiera alguien en casa». Volvieron a uña de caballo, llegaron a la puerta de su piso, en El Raval de Barcelona, y trataron de abrir: la llave no iba. Dentro no se oía nada. Josep (que pide el anonimato y se niega a ser fotografiado) tiene un primo cerrajero: lo llamó y acudió casi de inmediato. Cuando ya estaba abierta la puerta, alguien acabó de abrir desde dentro. Ahí empezaron más líos.
- «¿Qué hacen aquí?»
- «¿Cómo que qué hago? Esta es mi casa».
- «De eso nada».
El matrimonio puso una denuncia, ante los Mossos y en los juzgados. Su abogada, Esther Villaescusa, lo resume así: «Primero instamos un proceso penal, por allanamiento de morada, pero fue archivado y se nos dijo que utilizáramos la vía civil para el desahucio. Lo hicimos y en abril de este año hubo sentencia, que daba la razón a mis clientes. La otra parte recurrió. Yo pedí la ejecución de sentencia porque Josep y su mujer no tienen otra casa. Se fijó para octubre. Pero el día en que iba a ejecutarse, la juez la aplazó aduciendo que los ocupantes carecen de medios. Nos queda la apelación y la hemos presentado, pero es difícil que se resuelva antes de marzo. Todo surrealista», concluye.
«Si fuera un piso de alquiler normal, dejaría de pagar y listo». Pero la cosa es mucho más complicada. El piso es una vivienda social propiedad de la Generalitat y se halla en un bloque gestionado por el Patronato Municipal de la Vivienda de Barcelona, que reconoce estar al tanto de los hechos. El inquilino no puede dejar de pagar porque, si lo hiciera, perdería los derechos adquiridos. De modo que el matrimonio no vive en el piso pero paga el alquiler y la luz, el gas, el teléfono o el agua. «Nos han dicho que si no lo hacemos, luego las cosas pueden ser más complicadas», señalan.
Hace unos días, un vecino les avisó: los intrusos estaban tirando cosas a la calle. Acudieron corriendo y salvaron un viejo televisor Elbe. Lo conservan. La mujer lo muestra y añade: «Sé que no vale mucho, pero es mío, como todo lo demás que había en el piso. A saber cómo estará ahora...» Se habían arreglado el apartamento (tres habitaciones, 80 metros cuadrados) a su gusto. «Hace unos años se hicieron unas obras, porque fallaban las tuberías y los desagües. Les dije que la cocina me la haría yo nueva», cuentan. Hablan de la casa con una profunda nostalgia: la ropa, las fotos, los recuerdos y, sobre todo, proyectos de un futuro que ya no será.
Josep y su esposa se aferran a lo poco que les queda de la vivienda: el papel del censo electoral con sus nombres y la dirección en litigio, porque los que había en el buzón han sido borrados. El intruso ha puesto los suyos con rotulador.