martes, 24 de agosto de 2010

Preparación de la mujer al matrimonio (1958).

Extractos de Sección Femenina de la Falange Española y de las JONS.


20 Principios a no olvidar (sic).
1. Ten preparada una comida deliciosa para cuando él regrese del trabajo.
2. Ofrécete a quitarle los zapatos.
3. Habla en tono bajo, relajado y placentero.
4. Prepárate: retoca tu maquillaje, coloca una cinta en tu cabello. Su duro día de trabajo quizá necesite de un poco de ánimo y uno de tus deberes es proporcionárselo.
5. Durante los días más fríos debéis preparar un fuego en la chimenea para que se relaje frente a él.
6. Preocuparte por su comodidad te proporcionará una satisfacción personal inmensa.
7. Minimiza cualquier ruido.
8. Salúdale con una cálida sonrisa y demuéstrale tu deseo por complacerle.
9. Escúchale, déjale hablar primero; recuerda que sus temas de conversación son más importantes que los tuyos.
10. Nunca te quejes si llega tarde, o si sale a cenar o a otros lugares de diversión sin ti.
11. Haz que se sienta a gusto, que repose en un sillón cómodo.
12. Ten preparada una bebida fría o caliente para él.
13. No le pidas explicaciones acerca de sus acciones o cuestiones su juicio o integridad.
14. Recuerda que es el amo de la casa.
15. Anima a tu marido a poner en práctica sus aficiones e intereses y sírvele de apoyo sin ser excesivamente insistente.
16. Si tú tienes alguna afición, intenta no aburrirle hablándole de ésta, ya que los intereses de las mujeres son triviales comparados con los de los hombres.
17. Al final de la tarde, limpia la casa para que esté limpia de nuevo en la mañana.
18. Cuando os retiréis a la habitación, prepárate para la cama lo antes posible, teniendo en cuenta que, aunque la higiene femenina es de máxima importancia, tu marido no quiere esperar para ir al baño.
19. Recuerda que debes tener un aspecto inmejorable a la hora de ir a la cama; si debes aplicarte crema facial o rulos para el cabello, espera hasta que él esté dormido, ya que eso podría resultarle chocante a un hombre a última hora de la noche.
20. En cuanto respecta a la posibilidad de relaciones íntimas con tu marido, es importante recordar tus obligaciones matrimoniales:
* Si él siente la necesidad de dormir, que sea así, no le presiones o estimules la intimidad.
* Si tu marido sugiere la unión, entonces accede humildemente, teniendo siempre en cuenta que su satisfacción es más importante que la de una mujer.
* Cuando alcance el momento culminante, un pequeño gemido por tu parte es suficiente para indicar cualquier goce que hayas podido experimentar.
* Si tu marido te pidiera prácticas sexuales inusuales, sé obediente y no te quejes.
* Cuando tu marido caiga en un sueño profundo, acomódate la ropa, refréscate y aplícate crema facial para la noche y tus productos para el cabello. Puedes entonces ajustar el despertador para levantarte un poco antes que él por la mañana. Esto te permitirá tener lista una taza de té para cuando despierte.

Pilar Primo de Rivera (1942).


«Las mujeres nunca descubren nada; les falta, desde luego, el talento creador, reservado por Dios para inteligencias varoniles; nosotras no podemos hacer nada más que interpretar, mejor o peor, lo que los hombres nos dan hecho.»