martes, 27 de septiembre de 2011

El interventor de Madoff gasta más de lo que recupera

 

Los interventores que supervisan la liquidación de la firma de inversión de Bernard Madoff han empezado a gastar más dinero del que recuperan para las víctimas de la mayor estafa financiera de la historia. En los seis meses anteriores al 30 de septiembre gastaron 26,9 millones de dólares (unos 19 millones de euros), mientras que lograron recuperar solo 849.000 dólares, según un informe registrado ante el juzgado. La partida de gastos más importante del periodo fueron los 15,8 millones de dólares en minutas de abogados. Por su parte, la mayor parte de lo recuperado procedió de la devolución de dinero por parte de aquellos que habían sacado fondos de la firma de Madoff en los 90 días previos a la quiebra y que están obligados a reintegrarlo. Los interventores llevan recuperados en total unos 1.500 millones de dólares y han evaluado unas 14.000 reclamaciones de inversores, dando luz verde a 2.280.

lunes, 26 de septiembre de 2011

Mobbing’ en la Audiencia Nacional

 

El magistrado Arce, suspendido en septiembre, creó un ambiente de “tensión y miedo”. Su secretaria y dos funcionarias sufrieron secuelas psíquicas. Insomnio, tensión emocional, ansiedad, depresión… Cuando a una de las funcionarias del Juzgado 4 de lo Contencioso de la Audiencia Nacional la citaron para declarar en uno de los expedientes disciplinarios abiertos contra Manuel Arce -el juez titular y, por tanto, su jefe- se excusó con dos certificados médicos que indicaban que, “por prescripción facultativa”, no podía acudir al sufrir “un trastorno adaptativo mixto ansioso depresivo secundario a acoso laboral”. A otra de las trabajadoras, que también tuvo que darse de baja, los médicos le recomendaron que no volviera a su puesto ante “el mal ambiente que se respira en el mismo” y que, como a su compañera, la sumió en un estado de permanente angustia. Manuel Arce, suspendido en septiembre por acumular en su juzgado más de 500 causas sin resolver tras diez años de retrasos, ausencias y malos modos, había creado en su juzgado un ambiente de “tensión y miedo”, según uno de los siete expedientes disciplinarios que se le abrieron en ese tiempo. Sus constantes amenazas y exabruptos provocaron que al menos 24 funcionarios pidieran el traslado. Dos de ellos y la secretaria judicial necesitaron, además, tratamiento psiquiátrico a causa del acoso del juez, actor protagonista de sonadas escenas con letrados, procuradores… Hasta con el abogado del Estado. Este último sufrió una de sus peores filípicas. Sabedor de que Arce comenzaba sistemáticamente sus juicios con, al menos, 15 minutos de retraso, y debido a que otro proceso anterior se había retrasado (algo de lo que había avisado), el abogado del Estado acudió a una vista dos minutos después que el juez. Arce le reprendió públicamente sin darle la posibilidad de defenderse y le amenazó con una sanción. Los días que no había juicio, el magistrado acudía al trabajo hacia las dos o las tres de la tarde, según manifestaron sus funcionarios y confirmó él mismo en el expediente. «Llego a una hora tardía», le dijo al juez que lo investigó. Otro de los incidentes se produjo con dos funcionarias a las que el juez había llamado a su despacho. Al ver que estaba despachando con la secretaria, estas decidieron esperar en la puerta. Cuando entraron, Arce les preguntó «qué hacían como pasmarotas esperando fuera». «¡Estoy harto, coño. Les voy a empaquetar con un expediente!», les gritó acto seguido. Una de las trabajadoras terminó sollozando y se marchó directamente a la calle. Al día siguiente pidió el cese a Justicia. A una procuradora que acudió a otro juicio sin toga, Arce le exigió que se la pusiera. Esta le respondió que en otros juzgados le permitían no usarla pero, ante la insistencia del magistrado, tuvo que ir a por ella. Durante su ausencia, el juez ordenó a una funcionaria que «dejara constancia» de que «le había replicado» y que él le había ordenado que vistiese «toga o traje talar». Sin saber la que le esperaba, la secretaria judicial indicó a esa misma funcionaria que sustituyera “replicar” por “contestar” y que quitara del acta la expresión “traje talar”. Tras el juicio, Arce montó en cólera. “En tono violento y atropellado”, según el expediente, le recriminó que hubiera alterado lo que él había ordenado escribir. «¡La autoridad superior soy yo!», le lanzó. Después la amenazó: «¡Le voy a abrir un expediente!». La secretaria le recordó que, según la ley, la responsable de lo que pusiera en el acta era ella. Como Arce, enfurecido, elevó aún más el tono de voz, la secretaria se marchó de su despacho y le pidió que lo que tuviera que decir, lo hiciera por escrito. El Poder Judicial impuso al juez 8.000 euros de multa en 2004 por las faltas graves de incumplimiento del horario y abuso de autoridad, pero el Supremo se la levantó porque el expediente duró demasiado. Fueron necesarios seis años más de retrasos y atascos para que el Consejo se diera cuenta de que Arce no podía seguir impartiendo justicia.

Christine O'Donnell

 

«Hay científicos financiados por el gobierno que están cruzando hombres con animales, y ya han creado ratones con cerebro humano.»

La cúpula de Iberia-British se sube el sueldo fijo hasta un 56% tras la fusión

 

Las acciones de IAG comenzarán a cotizar el 24 de enero en Londres y Madrid. El beneficio bien entendido empieza por uno mismo. Iberia y British Airways (BA) han decidido no hacer públicas las estimaciones de ganancias de IAG, la compañía resultante de su fusión, pero en un loable pero delicado ejercicio de transparencia han anunciado los sueldos que cobrará la cúpula de la compañía, en la documentación publicada ayer con vistas a las juntas de accionistas. El consejero delegado de BA, Willie Walsh, que ocupará ese mismo cargo en IAG, recibirá un salario fijo de 825.000 libras (unos 943.000 euros) al año, lo que supone un incremento del 22,4% respecto a lo que cobró por ese concepto en el último año. A Keith Williams, primer ejecutivo de BA y antes su director financiero, se le asigna un sueldo base de 630.000 libras (719.000 euros), una mejora del 56% sobre el pasado ejercicio. A esas retribuciones hay que sumar una aportación a planes de pensiones del 25% del salario base (para todos los consejeros ejecutivos y altos directivos de la compañía), dietas y bonus por cumplimiento de objetivos (básicamente en función de los resultados económicos de IAG) de hasta el 200% del salario base en el caso de Walsh y del 150% como máximo para Williams, como también para el consejero delegado de Iberia, Rafael Sánchez-Lozano, que tendrá un fijo de 632.000 euros. Además, tendrán incentivos ligados a la cotización. Medio millón en billetes. La comparación del sueldo de los españoles resulta menos exacta, ya que Iberia no informa de los salarios individualizados. En el primer semestre del año, Sánchez-Lozano y el presidente de la aerolínea, Antonio Vázquez, percibieron conjuntamente 575.000 euros de sueldo fijo, lo que equivaldría a 1.150 millones anuales. Dado que Vázquez tendrá un sueldo base de 645.000 euros más 235.000 en 2011 en concepto de las “especiales necesidades” de la fusión, el incremento de la retribución fija conjunta sería del 31,4%. El presidente de Iberia cobrará 2,8 millones cuando se retire y el consejero delegado, 1.168 millones. El sindicato de pilotos SEPLA, con la negociación del convenio pendiente y un proceso electoral abierto, en el que se renovará a la actual dirección, por ser la única candidatura, aplaza su valoración hasta hoy. Los 11 consejeros no ejecutivos de IAG tendrán una asignación base de 120.000 euros anuales, y se repartirán medio millón de euros en billetes gratuitos. Precisamente Hacienda ha levantado acta a Iberia para reclamarle 10,4 millones por los billetes gratis que entregó a sus empleados en 2003 y 2004, según el folleto de la fusión. Ambas juntas de accionistas se celebrarán el 29 de noviembre. El 21 de enero, día de la fusión efectiva, ya no cotizarán las acciones de Iberia y BA. El 24 de enero, comenzarán a cotizar las acciones de IAG en Londres y Madrid, con Caja Madrid como primer socio con un 12,05%.

Luis Herrero. Donde dije digo…

Viernes, 13 de febrero de 2009 (varios medios).

   

«Dámaso, qué tal, buenas noches. Bien, estoy a punto de embarcar en un vuelo de Varig que me llevará a São Paulo… No. Tengo que decirte que los funcionarios de la Policía han sido muy correctos. Bueno, ellos estaban cumpliendo con las órdenes que les han dado, pero que lo han hecho en todo momento con corrección. No tengo nada que decir contra eso. Bueno, pues yo llegaré a São Paulo en el vuelo de Varig… Gracias por todo, Dámaso, un abrazo muy fuerte, hasta luego.»

24 horas después…

lunes, 19 de septiembre de 2011

Arturo Pérez-Reverte: Los moros de la profesora (o de cómo la obsesión por la corrección política pisotea la corrección lingüística)

 

Te lo voy a explicar en corto, chaval. Sin irnos por las ramas. Esa maestra, profesora, docente o como quieras llamarla, es imbécil. Tonta del culo, vaya. En el mejor de los casos –suponiendo que no prevarique a sabiendas, prisionera del qué dirán–, une a su ignorancia el triste afán de lo políticamente correcto. La cuestión no es que te haya reprendido en clase de Historia por utilizar la palabra moros al hablar de la Reconquista, y exija que la sustituyas por andalusíes, magrebíes, norteafricanos o musulmanes. Lo grave es que a una profesora así le encomienden la educación histórica de chicos de ambos sexos de catorce o quince años. Que la visión de España y lo español que muchachos de tu generación tengan el resto de su vida dependa de cantamañanas como ésa.
Tienes dos opciones. La primera, que desaconsejo, es tu suicidio escolar. Mañana, en clase, dile que no tiene ni puta idea de moros, ni de Historia, ni de lengua española, ni de la madre que la parió. Te quedarás a gusto, desde luego; y las churris te pondrán ojitos por chulo y por malote. Pero en lo que se refiere a esa asignatura y al curso, puedes ir dándote por jodido. Así que lo aconsejable es no complicarte la vida. Ésa es la opción que recomiendo.
Tu maestra, por muy estúpida que sea, tiene la sartén por el mango. Así que traga, colega, mientras no haya otro remedio; que ya tendrás ocasión, en el futuro –todos pasan tarde o temprano por delante de la escopeta– de ajustar cuentas, real o figuradamente. Así que agacha las orejas y llama a los moros como a ella le salga del chichi. Paciencia y barajar.
Por lo demás, duerme tranquilo. Por muy maestra que sea, eres tú quien tiene razón. No ella. En primer lugar, porque el habla la determinan quienes la usan. Y no hay nadie en España, en conversación normal, excepto que sea político o sea gilipollas –a menudo se trata de un político que además es gilipollas–, que no llame moros a los moros. Ellos nos llaman a los cristianos arumes o rumís, y nada malo hay en ello. Lo despectivo no está en las palabras, sino en la intención con que éstas se utilizan. La buena o mala leche del usuario. Lo que va, por ejemplo, de decir español a decir español de mierda. La palabra moro, que tiene diversas acepciones en el diccionario de la Real Academia, pero ninguna es peyorativa, se usa generalmente para nombrar al individuo natural del norte de África que profesa la religión de Mahoma; y es fundamental para identificar a los musulmanes que habitaron en España desde el siglo VIII hasta el XV. Desterrarla de nuestra lengua sería mutilar a ésta de una antiquísima tradición con múltiples significados: desde las fiestas de moros y cristianos de Levante hasta el apellido Matamoros, y mil ejemplos más.
Así que ya lo sabes. Fuera de clase, usa moro sin cortarte un pelo. Como español, estás en tu derecho. Aparte del habla usual, te respaldan millones de presencias de esa palabra en textos escritos.
Originalmente se refiere a los naturales de la antigua región norteafricana de Mauretania, que invadieron la península ibérica en tiempos de los visigodos. Viene del latín maurus, nada menos, y se usa con diversos sentidos. Caballo moro, por ejemplo, se aplica a uno de pelaje negro. En la acepción no bautizado se extiende incluso a cosas –vino moro– o personas de otros lugares –los moros de Filipinas–. Hasta Gonzalo de Berceo aplicaba la palabra a los romanos de la Antigüedad para oponerlos a judíos y a cristianos.
De manera que basta echar cuentas: la primera aparición en un texto escrito data de hace exactamente mil ochenta y dos años, y después se usa en abundancia. «Castellos de fronteras de mauros», dice el testamento de Ramiro I, en 1061. Por no hablar de su continuo uso en el Poema de Mío Cid, escrito a mediados del siglo XII: «Los moros yazen muertos, de bivos pocos veo; los moros e las moras vender non los podremos». Y de ahí en adelante, ni te cuento. «Las moras no se dejan ver de ningún moro ni turco», escribió Cervantes en el Quijote. La palabra moro está tan vinculada a nuestra historia, nuestra sociedad, nuestra geografía, nuestra literatura, que raro es el texto, relación, documento jurídico antiguo u obra literaria clásica española donde no figura. También la usaron Góngora, Quevedo, Calderón, Lope de Vega y Moratín, entre otros autores innumerables. Y tan vinculada está a lo que fuimos y somos, y a lo que seremos, que sin ella sería imposible explicar este lugar, antiquísima plaza pública cruce de pueblos, naciones y lenguas, al que llamamos España. Imagínate, en consecuencia, la imbécil osadía de tu profesora. El atrevimiento inaudito de pretender cargarse de un plumazo, por el artículo catorce y porque a ella le suena mal, toda esa compleja tradición y toda esa memoria.

Google usa paraísos fiscales para pagar solo un 2,4% de impuestos

La filial española declara una mínima parte de los ingresos que genera. Google rebajó sus impuestos en unos 3.100 millones de dólares (unos 2.200 millones de euros) durante los últimos tres años usando técnicas que transfieren la mayor parte de sus beneficios de fuera de Estados Unidos a las islas Bermudas a través de Irlanda y Holanda. Eso le ha permitido reducir su tasa impositiva para los beneficios en el exterior a solo el 2,4%. El uso de esas técnicas es también el que le permite pagar una mínima cantidad de impuestos en España. Google usa una estrategia que también ha atraído a compañías como Microsoft o Facebook. Saca partido no solo de facturar desde Irlanda sino también de que la ley irlandesa permite alojar los beneficios en filiales en el exterior, escapando incluso del 12,5% del tipo de sociedades irlandés. Los beneficios acaban en sociedades radicadas en paraísos fiscales que no gravan las ganancias. Google no ha sido acusada de vulnerar las normas fiscales. «Las prácticas de Google son muy similares a las de muchas otras firmas globales de varios sectores», según un portavoz de la empresa que declinó dar detalles sobre su estrategia fiscal. Facebook, la mayor red social del mundo, está preparando una estructura similar a la de Google para enviar los beneficios desde Irlanda a las Islas Caimán, según documentos de la empresa y fuentes al tanto de sus planes. El desvío de los beneficios comienza cuando compañías como Google venden o licencian los derechos en el exterior de propiedad intelectual desarrollada en EE. UU. a filiales en países con baja fiscalidad. A las matrices les interesa vender esos derechos lo más bajo posible para no tributar en EE. UU. por esos ingresos. Google logró el visto bueno de la Hacienda de EE. UU. a sus precios de transferencia. El grupo licenció su tecnología de búsqueda y publicidad y otros activos intangibles para Europa, Oriente Medio y África a una sociedad llamada Google Ireland Holdings, dueña a su vez de Google Ireland Limited. Esta última filial en Dublín, que emplea a 2.000 personas, concentró el 88% de los ingresos de Google fuera de EE. UU. en 2009. Llevar los ingresos a Irlanda permite a Google evitar los altos tipos impositivos no solo de EE. UU., sino también de otros países europeos, entre ellos España. Pero los beneficios no se quedan en Irlanda, porque la filial en ese país paga 5.400 millones de dólares en derechos a Google Ireland Holdings, que se declara gestionada en las Bermudas. El dinero pasa antes por una sociedad holandesa para aprovechar exenciones fiscales. Al final escapa al fisco indefinidamente, aunque en teoría parte de esos beneficios podrían ser gravados al ser repatriados a Estados Unidos. Google Spain, la filial española, factura solo una mínima parte de los ingresos que Google logra en el mercado español. En las cuentas de 2008, últimas registradas, declaró ingresos de 17,06 millones. Sin embargo, los enlaces patrocinados en buscadores acapararon 324,4 millones en 2008 en publicidad, según el informe anual del Interactive Advertising Bureau (IAB) y PricewaterhouseCoopers (PwC). Como la cuota de mercado de buscadores en España de Google es del 96% (datos de ComScore), los ingresos teóricos de la multinacional en España rondarían los 300 millones. Desviar los ingresos al exterior facturando desde Irlanda permitió a Google Spain declarar tan solo un beneficio bruto de 462.388 euros y destinar unicamente 140.556 euros al impuesto de sociedades en España.

Silvia Abril prepara sandía helada al vodka


   

De vergüenza. Siglos de lucha contra el machismo para que venga esta petarda a mearse encima empleando su sección del programa (ya de por sí ridícula, absurda y totalmente falta de gracia) a sobar al invitado y babearle encima. ¿Se imaginan que hubiera sido al revés, que esta sección de “cocina” la llevara un hombre y tuviera el mismo tipo de comportamiento con alguna invitada más o menos atractiva? ¡Sería un escándalo nacional! ¡El acabose! Al agresor (y es que, en este caso, Silvia Abril es una agresora sexual, con premeditación, alevosía y el agravante de hacerlo delante de las cámaras a la vista de los miles de personas que ven este programa cada día) se lo lincharía verbalmente y, en caso de descuido, también físicamente; por descontado, el Hormiguero dejaría de emitirse “per secula seculorum”.

viernes, 16 de septiembre de 2011

Redada a los ancianos bingueros: ya no podrán jugar a 10 céntimos el cartón

 

Varias salas de juego alegaban competencia desleal.
La Policía permite reabrir los tres locales de la tercera edad, clausurados pero sin juego.
“¡Alto, policía! ¡Que no se mueva nadie!” Varios agentes irrumpieron en el local de la tercera edad parroquial de Son Contoner, en Palma de Mallorca. Los uniformados, que cumplían órdenes de los inspectores de juego de la Conselleria d´Interior, solicitaron la documentación, levantaron varias actas y se llevaron la máquina de bingo. Las autoridades han autorizado ahora que se reabran los tres centros de ancianos clausurados por una denuncia de competencia desleal interpuesta por varias salas de juego. Los ancianos ya no podrán jugar a 10 céntimos el cartón.
«A mí casi me da un ataque. De hecho me tuvieron que llevar a urgencias de la tensión que acumulé», cuenta una señora a Última Hora. Los agentes, incluso, se llevaron la recaudación de la caja, que rozaba los cinco euros.
El padre Manolo, sacerdote en una parroquia de esta barriada, no da crédito. «No lo entiendo. Llevamos muchos años haciendo bingo con los viejecitos y nunca ha pasado nada. Los cartones los vendemos a 10 y algunos especiales de 20 céntimos. Con esta fortuna es imposible que le hagamos la competencia a ningún bingo oficial», recalca.
Según fuentes próximas a la investigación referidas por Última Hora, todo parte de la denuncia interpuesta por parte de los propietarios o representantes de las salas de bingo oficiales que hay en Mallorca. Se quejan de que los clubs de ancianos les hacen competencia desleal.
«No es justo. Aquí tenemos más de 500 socios. Vienen por las tardes, juegan su partidita de bingo, están entretenidos y se lo pasan muy bien. Aquí no hay negocio. Les invitamos a merendar, hacemos buñuelos, viajes, excursiones etc. ¿Qué están haciendo mal esta pobre gente?», concluye el párroco.
Además del local de Son Cotoner, otros dos establecimientos también han sido clausurados. Se trata del Llar des Padrins de la calle Hierro, junto a Joan Crespí y otro club de Sóller. Las autoridades han señalado esta semana que estos establecimientos podrán abrir, pero si no se juega al bingo.

lunes, 12 de septiembre de 2011

Diez años con el juzgado empantanado

 

Un juez de la Audiencia sustituía a sus compañeros mientras acumulaba en su tribunal 500 casos pendientes. Fue sancionado cinco veces por el atasco. En el Juzgado 4 de lo Contencioso de la Audiencia Nacional ocurría lo que nunca debe pasar en un órgano jurisdiccional. Su titular, Manuel Arce, era manifiestamente incapaz de sacar adelante el trabajo y llegó a acumular más de 500 asuntos sin dictar sentencia. Por eso, al juez se le abrieron hasta siete expedientes, uno de los cuales terminó en tres meses de suspensión de funciones. Con semejante atasco, Arce sustituía a otros compañeros sin ser reemplazado en su juzgado. Tampoco lo fue al sufrir una enfermedad grave, aunque la baja se prolongó cuatro meses. Lo que más sorprende es que de todas estas ausencias y retrasos se tuvo noticia hace casi 10 años y, tras la inspección que se hizo en septiembre, el Consejo del Poder Judicial no sustituyó ni dio apoyo al magistrado. La situación se había ido deteriorando año tras año. La primera noticia de que algo iba mal se produjo en 2001. El Consejo impuso a Arce una multa de 180 euros por faltar al respeto a un abogado. Algo más de un año después, en noviembre de 2002, fue la propia Audiencia la que le expedientó por un retraso leve, pero injustificado. El Consejo del Poder Judicial dejó la sanción en una advertencia. No surtió efecto. En marzo de 2004 se le imputaron otras dos infracciones, esta vez muy graves. La primera por falta de asistencia a su trabajo y la segunda, por abuso de autoridad hacia sus funcionarios, a los que llamaba “gordo” o “feo”. La multa de 8.000 euros que le impusieron se la levantó después el Supremo porque el expediente duró demasiado. Desde entonces, el Consejo le atribuye sucesivamente otras cuatro faltas muy graves de “desatención”, que evidencian el desgobierno de su juzgado, aunque en ningún momento se impide a Arce que lo siga dirigiendo. La primera le acarreó una sanción de 2.000 euros. La segunda, una suspensión de tres meses por tener 160 casos pendientes y 137 juicios sin resolver. Del penúltimo expediente por desatención, en 2009, Arce se salvó porque se iniciaron los trámites para su jubilación por incapacidad, debido a una enfermedad. Durante los tres meses de suspensión y los cuatro que estuvo enfermo, tampoco fue sustituido. En la última investigación que se le ha abierto, se ha decretado su suspensión provisional. Suspensión que se adoptó en contra del criterio de la Audiencia, que pretendía que el Consejo le expedientara, pero le dejara en su puesto con un juez de refuerzo hasta enero. No es que se pensara que el juez debía permanecer en su cargo, sino que se quería evitar la repetición de los 238 juicios que ahora deberán volver a celebrarse, con los consiguientes gastos de abogados y desplazamientos de las partes desde cualquier lugar de España. Pero además, en todo este tiempo Arce no dejó de hacer sustituciones. Una de ellas, realizada en 2000 en el Juzgado Central de lo Penal, terminó con una queja de su titular que, a su regreso, se encontró con que Arce no había dictado ninguna sentencia en los juicios que había celebrado. Arce las tuvo que hacer en los seis meses siguientes, lo que le ahorró una nueva sanción disciplinaria. Después sustituyó, siempre por un plazo de un mes, a los jueces centrales de lo contencioso 9, 1 y 5, a este último en dos ocasiones. Fuentes de la Audiencia aseguran que la situación de otros dos juzgados centrales de lo contencioso es casi tan grave como en el de Arce. En otros seis, el estudio de los asuntos (los señalamientos) se está fijando para 2013 y 2014. Así que decenas de casos han entrado en la Audiencia con al menos tres años de retraso. Y nada más presentarse.

viernes, 9 de septiembre de 2011

El arzobispo de Bruselas causa un revuelo al decir que SIDA es “justicia”

 

El arzobispo de Bruselas-Malinas, André-Joseph Leonard, ha levantado hoy un auténtico revuelo en Bélgica por unas palabras suyas, citadas en un libro recientemente publicado, en las que considera que el sida es «una especie de justicia inmanente». El libro de conversaciones con el prelado católico de más alto rango en Bélgica apareció este miércoles, y en él se indica que Leonard cree que el sida «no es una justicia divina» sino «una especie de justicia inmanente», según extractos divulgados hoy. El prelado justifica esa consideración señalando que jugar con la naturaleza del amor puede conducir a catástrofes así, y compara esa situación con las consecuencias medioambientales del abuso de recursos que el hombre está haciendo de nuestro planeta. Estas manifestaciones recibieron inmediatamente las críticas de casi todo el espectro político belga, desde los nacionalistas flamencos del N-VA hasta los socialistas, pasando por liberales y los verdes. Desde «falta de compasión con los enfermos», hasta las dudas sobre las posibilidades de reconciliación entre la Iglesia y la sociedad, pasando por comentarios como «innoble» o «nauseabundo», numerosos ministros nacionales o regionales, así como parlamentarios, reaccionaron de forma muy negativa. Y es que estos comentarios se producen un mes después de la presentación de un informe demoledor sobre los casos de pederastia en el país a manos de miembros de la Iglesia Católica. El portavoz de Leonard, Jürgen Mettepenningen, intentó rectificar reconociendo, en la cadena de radio flamenca VRT, que «yo no lo habría dicho así». Mettepenningen explicó que, al releer el borrador del libro, advirtió de que esa expresión podía generar problemas, pero indicó que «el arzobispo no la ha modificado, al afirmar que no podía escribir otra cosa de lo que él piensa». El libro “Monseñor Leonard: Conversaciones”, es una actualización realizada por autores flamencos de una obra de igual título publicada en francés en 2006, cuando el actual cardenal era solamente obispo de Namur. En esas conversaciones, el arzobispo defiende el celibato sacerdotal a pesar de que está muy cuestionado por los escándalos de pederastia. Leonard recuerda que la mayoría de los casos de abusos sexuales de menores se dan en el ámbito familiar, sin que por ello se plantee la desaparición de la institución de la familia. El prelado considera que, con el tiempo, es posible que desaparezca el celibato, pero “independientemente” de la cuestión de la pederastia en algunos religiosos.

Un contraste municipal

 

Hace unas pocas semanas, asomó tímidamente a los titulares de prensa una noticia a la que nadie prestó demasiada atención. Resulta que los fines de semana se reúnen en el madrileño parque del Retiro unos cientos de inmigrantes ecuatorianos que organizan sus jiras o merendolas campestres, en medio de gran bullanga. La policía, que rondaba por el lugar o que fue enviada allí ex profeso por la autoridad pública, quiso requisar enseres y alimentos a los vendedores ambulantes que aprovisionaban la merendola; y, como los vendedores se resistieran con uñas y dientes al despojo, la policía se empleó con denuedo, disolviendo la reunión de ecuatorianos. Hasta aquí todo parece una irreprochable actuación policial, si no fuera porque… Si no fuera porque, en la misma ciudad en que las merendolas de ecuatorianos son disueltas con denuedo, se organizan todos los fines de semana botellones que dejan arrasados los parques y desvelados a los vecinos sin que la policía actúe con el mismo denuedo; o, por decirlo más exactamente, sin que la policía actúe en modo alguno. Muchos de estos botellones son organizados; otros se improvisan sobre la marcha, como ocurre en la sufrida calle de Leganitos, donde yo vivo, que con razón en el juego del palé es la menos cotizada de cuantas se disputan los contendientes. La calle de Leganitos se ha convertido en un estercolero en el sentido literal de la palabra; lo era desde hace años, ante la pasividad de la autoridad municipal, y lo es muy especialmente desde que, con fondos del malhadado Plan E, el Ayuntamiento “arregló” sus aceras. En el arreglo de marras se empleó un sucedáneo de piedra poroso y guarrísimo que es algo así como un imán para la inmundicia: si a un tío marrano se le ocurre escupir un gargajo, el gargajo deja en el suelo su mancha indeleble per saecula saeculorum; y quien dice un gargajo dice una meada etílica o una vomitona. En unos pocos meses, las aceras de mi calle se han convertido en un ameno atlas de gargajos, meadas y vomitonas que el desprevenido viandante puede disfrutar en su lustroso esplendor los sábados y domingos por la mañana, después de que la horda de jovencitos borrachos y empastillados que por ellas pulula durante la noche las haya condecorado con sus fluidos corporales, mientras berrea canciones beodas y descarga adrenalina volcando contenedores de basura y derribando papeleras a patadas. Tan ameno e instructivo espectáculo se repite cada fin de semana, al calor de los nuevos tugurios a los que el Ayuntamiento ha concedido licencia de apertura en los últimos meses; tugurios que invitan a su clientela de desecho a campar por sus fueros en la calle, después de aprovisionarla de licores infames. Toda esta escena que describo, que a un escritor más dotado que yo incitaría a escribir conmovidos madrigales, ocurre enfrente, justo enfrente de una comisaría, la célebre comisaría de Leganitos, atendida por una nutrida guarnición de agentes que ni se inmutan mientras los jovencitos borrachos y empastillados orinan, vomitan, berrean, vuelcan contenedores y derriban papeleras. Y cuando las meriendas domingueras de los ecuatorianos en el Retiro son disueltas por patrullas policiales, mientras a la puerta misma de una comisaría se permiten estas francachelas bárbaras que a todo un vecindario mantienen en vela durante la noche y a tanto viandante obligan a caminar a la mañana siguiente esquivando inmundicias, hemos de concluir que algo raro está pasando ante nuestras narices, mientras fingimos no verlo.

Fernando Savater

 

«La tortura es cultura, como los misiles o un banco hipotecario.»

jueves, 1 de septiembre de 2011

¿Desaparecerán las ruinas de Deóbriga devoradas por las excavadoras?

En este mes de octubre, y tan pronto se acaben las excavaciones arqueológicas que se están desarrollando en el término mirandés de Arce, en las que han aflorado las ruinas del autrigón castro de Deóbriga, las máquinas proseguirán con sus trabajos en la carretera que unirá el polígono industrial de Ircio con el de Bayas, devorando las ruinas que han aparecido, trasladando sus milenarias piedras a un vertedero de escombros, lejos de su ubicación actual.
La Junta de Castilla y León, promotora de las obras del Polígono de Ircio y el vial de salida del mismo (sic), no esperará a leer el informe de los arqueólogos encargados de la excavación, cuyas obras concluirán el 15 de octubre, y todo apunta a que de forma inmediata se proseguirá con las obras de la carretera arrasando todo cuento encuentren a su paso. En este caso las ruinas de la población autrigona de Deóbriga.
Todo indica que no cabe la posibilidad de que se dé una de las dos opciones que salvarían las ruinas de su desaparición:
1ª).- Que se hiciese un modificado al proyecto y se desviara la carretera 50 metros de su trazado actual, lo que afectaría a los últimos 300 metros de la misma (sic), y
2ª).- Que dada la importancia de los hallazgos se declarasen los mismos (sic) de Interés Nacional.
Posiblemente la primera opción podría ser la más viable, dado que el polígono de Ircio, inaugurado por los Príncipes de Asturias el miércoles día 6, no tiene todavía empresas ubicadas en el mismo (sic), por lo que el vial puede esperar a que se construyan estas para ser operativo y dar salida a sus productos.
Las excavaciones de Arce-Miraperéz, en el municipio de Miranda de Ebro, ya reconocidas por los estudiosos como el asentamiento Autrigón de Deóbriga, son conocidas desde finales del siglo XVIII, cuando Lorenzo del Prestamero lo dató hacia 1790. Posteriormente, hacia 1854, Remigio Salomón realizó una excavación en la que encontró, como pieza más valiosa, una imagen de 15 cm de altura, hoy desaparecida y que se conoce gracias al dibujo que publicó en el Semanario Pintoresco Español.
Hay constancia de que también se realizaron excavaciones arqueológicas los años 1973, 2004-05 y las actuales. Y como una paradoja macabra, cuando tras las actuales excavaciones afloran importantísimos restos arqueológicos, es cuando la voracidad de la modernidad, la falta de sensibilidad de la Administración y las máquinas excavadoras van a devorar la Historia para dar paso a unos camiones que deben transportar materias de unas fábricas inexistentes en el aún inconcluso polígono industrial de Ircio.
Había constancia de que en la zona se encontraban restos arqueológicos datados 300 años a.C., y las excavaciones así lo han demostrado. Actualmente se está en los últimos días de excavación y han aparecido, debajo de los restos romanos, otros celtibéricos de considerable importancia. Se ha sacado a la luz una puerta de acceso al poblado celtíbero, parte del foso defensivo y unas murallas que hacen que los hallazgos sitúen al castro de Deóbriga como las ruinas celtibéricas más importantes de la Comunidad y, a pesar de todo, solamente cabe pensar ¿cómo es posible que la administración autonómica, provincial y local miren hacia otro lado cuando se van a destruir las ruinas? ¿Es que Patrimonio, el Ayuntamiento mirandés y la Diputación no van a velar por su mantenimiento?
Hoy se sabe fijo que el castro celtibérico y posteriormente romano de Deóbriga está asentado sobre una superficie de 26 hectáreas (260.000 m2) y que, por datos constatados, estuvo habitado por unas 6.500 personas, lo que lo sitúa como un gran asentamiento poblacional cuyas ruinas merecen ser salvadas de la destrucción.