viernes, 30 de marzo de 2012

La presión social hace rectificar al PSOE su negativa a volar en “turista”

 

Los eurodiputados socialistas y de UPyD cambian el “no” por la abstención; los populares mantienen por ahora su rechazo.
La reacción social a través de decenas de miles de comentarios en las redes sociales y en las páginas web de los periódicos ha hecho ver a PSOE, PP y UPyD la contradicción que supone apoyar en Bruselas todos los planes de ajuste y ahorro auspiciados por el Consejo Europeo, y mantener a la par el privilegio de viajar en primera en los aviones y trenes a costa de los impuestos de los ciudadanos. Los socialistas y el partido de Rosa Díez rectificaron por escrito el signo de la votación del miércoles —una opción que existe en el Parlamento europeo— y pasaron del “no” a la abstención. El PP mantiene su negativa a volar en clase turista, aunque se piensa qué hacer cuando el trámite sea vinculante.
Lo ocurrido en Estrasburgo no hace sino incrementar la desafección de los ciudadanos hacia la clase política, que según los sondeos del CIS es el tercer problema de los españoles sólo por detrás del paro y los apuros económicos. La etiqueta que emplearon los usuarios para agrupar sus comentarios en Twitter es más que significativa: #eurodiputadoscaraduras. Las referencias muestran repulsa y frustración ante lo que se considera un “despilfarro”, como demuestran comentarios como «con un viajecito de esos, una familia normal tiene para vivir con dignidad un mes».
La respuesta de los aludidos mostró una clara disparidad de opiniones. El presidente del PSOE en el Parlamento europeo, Juan Fernando López Aguilar, admitió que cometieron «un error» que atribuyó a que «durante horas se votan cientos de enmiendas». La abstención por la que finalmente han optado los socialistas no convence a alguno de ellos, como el ministro de la Presidencia, Ramón Jáuregui, que cree que deberían haber votado a favor de viajar en clase turista. El representante de UPyD, Francisco Sosa Wagner, tras ser desautorizado por su partido, también dio marcha atrás, aunque reclamó que se tomen medidas sin “demagogia”.
El resultado no varía.
El PP, en cambio, mantuvo su rechazo a la “extemporánea” propuesta de la izquierda, aunque dejó claro que en diciembre, cuando se voten los Presupuestos de la Cámara, abogará por acometer un plan de austeridad, según Jaime Mayor Oreja. Su compañero Alejo Vidal-Quadras defendió que viajar en primera no es un “lujo”, sino «una necesidad para personas obligadas a hacer muchas horas de vuelo».
La rectificación de los 21 diputados socialistas y el de UPyD no modifica el resultado de la enmienda, ya que fue inicialmente rechazada con 402 votos en contra, 216 a favor y 56 abstenciones. Al menos hasta fin de año, sus señorías podrán seguir viajando en primera.

Feministas queman una iglesia: “Tres litros de gasolina por las muertas por la moral”

 

Un grupo feminista reivindica en la web el ataque a una iglesia en Barcelona a finales de marzo. Aumentan los ataques a los católicos.
Los ataques y ofensas a los católicos en España se están recrudeciendo en los últimos tiempos a la vez que los grupos radicales están aumentando aún más su agresividad. Los asaltos a las capillas universitarias por todo el país o la convocatoria de una “procesión atea” en Madrid cuyo referente es la quema de iglesias de la II República son sólo algunos ejemplos de ello.
El último ataque, y quizás el más grave por la forma de reivindicarlo, ha sido el intento de quema de una iglesia en Barcelona a finales del mes de marzo. Concretamente se produjo en la iglesia de San Vicenç del barrio de Sarriá de la capital barcelonesa.
Sin embargo, los responsables de este último ataque se han vanagloriado de su ataque. En páginas web como Indymedia Barcelona y Madrid y saboteamos.info se publica un escrito del grupo feminista que reivindica el ataque.
Bajo el paraguas del anonimato, esta web que da voz a grupos izquierdistas, afirma que «la noche del martes 22 de marzo al miércoles 23, un grupo de mujeres incendiamos la puerta principal de unos 6 metros de la iglesia situada en la plaza de Sarriá».
Tras su presentación en sociedad añaden que «aunque también entraba en nuestros objetivos crear un daño material, y así fue, esta acción es principalmente simbólica. La iglesia simboliza y representa la opresión histórica y actual sobre todo hacia nosotras como mujeres, decidiendo sobre nuestras mujeres y nuestros cuerpos, nuestro papel y nuestros roles en esta sociedad patriarcal».
Estas feministas que reivindican este delito siguen con su odio a los católicos y afirman en su escrito inculpatorio que «con esta acción, ofrecemos nuestra particular ofrenda a la iglesia y sus valores; 3 litros de gasolina, que ardieron iluminando la oscuridad de la noche».
En su alarde delictivo continúan diciendo que «queremos dedicar este gesto a todas aquellas mujeres muertas por la moral del perdón y la sumisión, a todas aquellas niñas abusadas y a todas las mujeres que no se conforman con el papel impuesto». Por ello, «animan a todas las rebeldes del día y de la noche» a seguir atacando iglesias. «La única iglesia que ilumina es la que arde», concluye el escrito.
No es el primer ataque a esta iglesia.
El rector de la iglesia, el padre Manuel Valls, asegura que la quema de la enorme puerta de madera del templo es el quinto ataque que reciben en tres años sin que los Mossos hayan identificado nunca a los responsables.
El párroco explicó que fue alguien que pasaba por la plaza el que llamó a los bomberos, pero que en otras ocasiones que han intentado incendiar el templo las llamas estuvieron a punto de afectar a las vigas de madera.
Igualmente, el sacerdote explica en la web de la parroquia que en otra ocasión «los asaltantes han hecho agujeros en ventanas de vidrio para introducir gasolina dentro y, en dos ocasiones, han dañado el rosetón, que se ha tenido que reparar y finalmente ha sido equipado con una protección metálica».

Un eurodiputado del PP enmendó una ley al dictado de la presión de un ‘lobby’ falso



El eurodiputado popular Pablo Zalba retocó una directiva comunitaria siguiendo el criterio de un falso grupo de presión. La trampa se la tendió el rotativo británico The Sunday Times para denunciar cómo los ‘lobbies’ cuelan enmiendas en la legislación de la Unión Europea.
El periódico ha hecho pública hoy una grabación comprometedora para el eurodiputado navarro. El vídeo incluye fragmentos de las reuniones de Zalba con reporteros del periódico, que se hicieron pasar por representantes de una empresa que quería cambiar la legislación a su favor. Se trataba de que el eurodiputado introdujera una enmienda en una directiva dirigida a proteger los derechos de los pequeños inversores.
A cambio, sus interlocutores le ofrecían un puesto remunerado con 100.000 euros anuales o una generosa minuta como consultor. El eurodiputado no llegó a cobrar por sus servicios. Pero se mostró por la labor y llegó a publicar en la Eurocámara la enmienda con las mismas palabras que le habían sugerido los reporteros, según consta en el registro oficial de la institución.
El rotativo británico ha tendido un anzuelo similar a 14 eurodiputados y por ahora Zalba es el único español en morder. Según fuentes próximas al periódico, no tanto por la honradez de sus colegas sino porque los reporteros han sufrido para encontrar a un eurodiputado español con un inglés suficiente para trapichear. Zalba lo tiene, según se aprecia en el vídeo, que lo retrata como un político dispuesto a colaborar con los emisarios de una empresa desconocida y de retocar una norma comunitaria a su favor.
Los reporteros abordaron a Zalba el 19 de enero en su despacho de Estrasburgo y le dijeron que estaban buscando “un socio” dentro del Parlamento Europeo para retocar la legislación. El español no se extraña por la oferta y presume de su poder para influir sobre la legislación. «Yo puedo cambiar cualquier informe que prepare el Parlamento», explica en el vídeo. «¿Y cambiar la enmienda?», le interpela la reportera británica.
«Aquí hay muchos grupos de presión y muchos quieren que metamos enmiendas. Y depende de nosotros si hacemos un corta y pega. Yo intento estudiar con cuidado no sólo el informe sino las enmiendas e intento no firmar ninguna enmienda que no me haya estudiado cuidadosamente».
Una declaración que contrasta con su respuesta cuando los reporteros le preguntan si podría presentar una enmienda a la medida de sus clientes. «Claro», dice Zalba. Y remacha: «Por supuesto, por supuesto».
Dos semanas después, el eurodiputado y los reporteros se vuelven a ver. Esta vez en su despacho de Bruselas, donde todo discurre de manera muy similar. Zalba subraya que «por supuesto» que está dispuesto a aceptar el puesto remunerado que le ofrecen, pero añade que prefiere esperar a saber si el PP lo presenta como candidato en los comicios de mayo. Por ahora, sin embargo, los reporteros están más interesados en que introduzca una enmienda en la directiva. «Claro», dice Zalba solícito, «siempre y cuando no haya ningún problema que vaya contra el criterio de mi grupo».
Eliminar un punto entero o retocarlo.
A partir de entonces, arranca un intercambio de correos electrónicos muy provechoso. Los reporteros sugieren a Zalba dos opciones: eliminar un punto entero de la norma o retocarlo para eximir a los fondos financieros europeos de dar cierta información a sus clientes.
El popular responde enviando un texto retocado y preguntando: «Por favor, decidme cuanto antes si esto se ajusta a lo que quieren vuestros clientes». Los reporteros contestan que no se ajusta a lo que quieren y Zalba les responde con una nueva versión. Para entonces, el texto de la enmienda es idéntico al que le han propuesto. El bochorno lo rubrica el encuentro en el bar de la Eurocámara. «En cualquier caso, incluimos vuestra enmienda», saca pecho un relajado Zalba.
La semana pasada, The Sunday Times denunció a tres eurodiputados que aceptaron dinero a cambio de colar enmiendas, uno conservador, el austriaco y exministro de Interior Ernst Strasser, y dos socialistas, el esloveno Zoran Thaler y el rumano Adrian Severin. Los dos primeros dimitieron de inmediato, mientras que Severin se resiste a dejar el escaño y el sueldo, aunque ha sido expulsado de su partido y el Parlamento Europeo le ha quitado hasta el despacho.
Zalba dice que no aceptó dinero.
Zalba asegura que su caso no es comparable a los tres anteriores porque él no aceptó dinero de los falsos lobbistas. El eurodiputado navarro, y bloguero de este diario, relata que los periodistas encubiertos le ofrecieron 100.000 euros por ser consejero delegado de su consultoría y varias cantidades más pequeñas, entre 3.000 y 7.000 euros.
«Siempre dije que no», insiste a este diario. Según Zalba, es parte de su trabajo reunirse con grupos de presión y la enmienda que le proponían los falsos consultores era «muy buena» y gustó en su partido. Al descubrir “la trampa”, el eurodiputado contactó con el diario antes de que publicara el artículo y consiguió una declaración por escrito de los abogados del Sunday Times que afirma que el parlamentario «claramente no aceptó ningún dinero» ni rompió «ninguna regla de procedimiento del Parlamento Europeo».
El eurodiputado navarro explica que se reunió tres veces con los falsos lobbistas, la última de ellas de manera informal, con un café en Estrasburgo. «Porque soy educado», dice. También reconoce que la periodista encubierta «era muy guapa».
Esta es la segunda vez en pocas semanas que la prensa británica denuncia prácticas poco éticas del Parlamento Europeo. En enero, News of the World y la eurodiputada independiente Nikki Sinclaire publicaron las fotos de los eurodiputados que fichan el viernes por la mañana, cuando ya no hay sesión parlamentaria, cobran sus 300 euros de dieta y se van inmediatamente a sus casas. Entre ellos, sólo había una española, Eider Gardiazabal.

viernes, 23 de marzo de 2012

Los jefes de Moody’s salen de la crisis que ellos provocaron con sueldos récord

 

Los ejecutivos de la agencia cobran un bonus por ayudar a “restaurar la confianza” mientras el Congreso de EE. UU. la pone como ejemplo de malas prácticas.
Las agencias de calificación han salido tocadas de la crisis financiera. Su credibilidad está en entredicho, el Congreso de Estados Unidos les ha proclamado culpables de la crisis y sus beneficios han retrocedido al nivel de hace varios años. Sus altos ejecutivos, sin embargo, han pasado la página con sueldos y bonus récord, al menos en el caso de Moody’s. La convocatoria de junta recién realizada por la compañía indica que la retribución de su presidente ejecutivo, Raymond McDaniel, subió un 69 % en 2010 hasta los 9,15 millones de dólares (unos 6,4 millones de euros).
Los cinco directivos mejor pagados de la firma se repartieron 20 millones de dólares, con un aumento del 60 %. Moody’s concede mucha importancia a la paga variable, y lo justifica en el alza de los beneficios de 2010, pero como en muchas empresas, la paga variable varía más hacia arriba que hacia abajo. La cúpula de Moody’s gana el doble que en 2005 pese a que desde entonces el resultado operativo ha caído el 17% y el beneficio neto cerca del 10%. La firma hizo alguna rebaja de los sueldos cuando los resultados se desplomaron, pero con el repunte, los ha situado en niveles récord. Los directivos ganan ahora más que en 2006, en plena burbuja, pese a que entonces el beneficio operativo era un 63 % superior. La crisis les ha salido rentable.
Entre los conceptos retributivos de 2010, uno llama la atención. Moody’s premia a su presidente, entre otros motivos, por sus logros al “ayudar a restaurar la confianza en las calificaciones de Moody’s Investors Service al elevar el conocimiento sobre el papel y la función de las calificaciones (…)”. El premio se aprueba semanas después de que el Congreso de EE. UU. haya señalado a las agencias de calificación entre los culpables de la crisis financiera y haya resaltado justo a Moody’s como caso de estudio sobre las malas prácticas que provocaron la crisis.
McDaniel fue uno de los ejecutivos que compareció ante la comisión de investigación del Congreso sobre las causas de la crisis y el informe final no le deja en muy buen lugar ni a él ni a otros directivos de Moody’s que actuaron bajo sus órdenes.
«Concluimos que los fallos de las agencias de calificación crediticia fueron engranajes esenciales en la maquinaria de la destrucción financiera. Las tres agencias fueron herramientas clave del caos financiero. Los valores relacionados con hipotecas en el corazón de la crisis no se habrían comercializado y vendido sin su sello de aprobación. Los inversores confiaron en ellas, a menudo ciegamente. (…) Esta crisis no habría podido ocurrir sin las agencias. Sus calificaciones ayudaron al mercado a dispararse y sus rebajas de 2007 y 2008 causaron estragos», concluye el informe.
El documento resalta que de 2000 a 2007 Moody’s consideró de máxima solvencia (triple A) a 45.000 valores relacionados con hipotecas. El informe repasa los modelos de cálculo desfasados, las presiones de las firmas financieras y cómo se anteponía el ansia por ganar cuota de mercado a la calidad de las calificaciones. La comisión señala que hubo un «claro fallo de gobierno corporativo en Moody’s, que no se aseguró de la calidad de decenas de miles de calificaciones».
El presidente ejecutivo de Moody’s acudió a testificar ante la comisión acompañado por Warren Buffet, el principal accionista de la agencia. Pero Buffet se lavó las manos. «Al ser preguntado sobre si estaba satisfecho con los controles internos de Moody’s, Buffet contestó que no sabía nada sobre la gestión de la agencia: “No tenía ni idea, no he estado nunca en Moody’s, no sé ni dónde están”. Buffet dijo que invirtió en la compañía porque el negocio de las agencias de calificación era “un duopolio natural, lo que le daba un increíble poder sobre los precios”», relata el informe de la comisión.
Otros testimonios muestran que cumplir las normas no era prioritario para Moody’s. Un antiguo director de Cumplimiento, Scott McCleskey, contó a la comisión cómo en una cena el entonces responsable del área de calificaciones, Brian Clarkson, apodado el Dictador, presumía de los buenos resultados logrados gracias a los títulos hipotecarios. Se acercó a McCleskey y delante de todos los miembros del consejo les espetó: «¿Cuántos ingresos ha generado Cumplimiento este trimestre? Nada, nada». Al ser preguntado al respecto, Clarkson dijo a la comisión que no recordaba esa conversación.
Otro antiguo alto ejecutivo señaló cómo al llegar a Moody’s en 1997 el mayor temor de los analistas era errar en una calificación. Cuando se fue, lo que todos temían era que se considerase que ponían en peligro la cuota de mercado de la firma.
La comisión reveló que un informe enviado a McDaniel subrayaba que de los tres factores de competencia entre agencias, precio, servicio y calidad de las calificaciones, este último se había convertido en el menos importante y que incluso penalizaba el negocio, lo que «podía poner todo el sistema financiero en peligro», según el informe.
Moody’s pasó de tomarse hasta dos meses para analizar un producto financiero estructurado a poner 30 sellos de triple A cada día. En 2006 se convirtió en una “fábrica de triples A”. Los resultados fueron desastrosos: el 83 % de los títulos hipotecarios valorados triple A ese año acabaron siendo degradados.
Pese a los “fallos abismales” que la comisión relata, Moody’s ha mantenido incólume su plan de bonus en metálico de 2004 y ahora premia a su jefe por sus esfuerzos para restaurar una credibilidad que precisamente se ha visto dañada estando él al frente de la compañía. La empresa le ha otorgado un bonus del 157 % de su objetivo. Y además el incentivo de los altos ejecutivos se ha “ajustado” otro 10 % al alza por una encuesta sobre la satisfacción de los inversores.
En el informe también se ve cómo las agencias se iban equivocando una y otra vez al valorar la solvencia de las entidades que acababan cayendo como Bear Stearns, Lehman o AIG. Moody’s tenía para AIG una calificación similar a la que otorga al Santander o al BBVA e incluso después de la quiebra de Lehman, cuando la Reserva Federal maniobraba a la desesperada para salvar a la aseguradora, la rebaja de calificación fue de solo dos escalones, hasta A2, superior a la que concede a la gran mayoría de entidades españolas.
En la transcripción de la declaración de McDaniel, una frase aparece destacada: «Los inversores no deberían confiar en las calificaciones [de las agencias] para comprar, vender o mantener valores». Es un consejo del presidente de Moody’s.
Fallos abismales.
- La comisión del Congreso de EE. UU. que investigó la crisis concluyó hace unas semanas que las agencias de calificación fueron piezas esenciales de la “maquinaria de destrucción financiera”.
- Raymond McDaniel lleva siendo presidente ejecutivo de Moody’s Corp desde 2005 y con él se produjo el auge de las calificaciones de alta solvencia a títulos respaldados por hipotecas basura.
- El Congreso de EE. UU. ha elegido a Moody’s como caso de estudio para ilustrar los “fallos abismales” de las agencias sin los cuales la crisis no habría ocurrido.
- Pese a ello y pese a la caída de beneficios de Moody’s desde su punto álgido, la empresa ha dado a McDaniel y sus ejecutivos retribuciones récord en 2010.

Burgos 2016: Cuantiosos daños en San Amaro tras un botellón con 3.000 jóvenes en El Parral

 

La Policía Local se incautó de 90 gramos de marihuana, puso 2 denuncias en un control y evitó el incendio de unos carros de compra.
Las instalaciones deportivas de San Amaro salieron mal paradas tras el macrobotellón celebrado durante el jueves por la tarde y la madrugada de ayer en El Parral y aledaños, coincidiendo con las fiestas universitarias de la Politécnica. Según cálculos de la Policía Local, se llegaron a congregar hasta 3.000 jóvenes en la zona, que dejaron como un gran basurero.
Desde primerísima hora de la mañana, operarios de limpieza de la empresa Semat se aplicaron a la recogida de desperdicios, fundamentalmente botellas y cajas de vino; mientras técnicos municipales y privados realizaban balance de daños en San Amaro, con un aspecto “desolador”, según el concejal Bienvenido Nieto. El taller de los encargados de cuidar los jardines de las pistas de atletismo sufrió varios destrozos, al igual que todas las zonas verdes, también repletas de desperdicios.
La empresa que remodela las piscinas adyacentes (Jovilma) tampoco pudo evitar que los vándalos se colasen en el recinto, pese a que había reforzado el vallado en previsión de que algo así pudiera ocurrir. Además de destrozar los jardines recién sembrados, rompieron varias mangueras de agua y un cristal. También pisotearon una zona de hormigón aún fresco, por lo que se tendrá que levantar y echar de nuevo.
La Policía Local mantuvo su presencia durante todo el día, con 4 dotaciones de mañana y otras tantas de tarde. Por la noche, entre las 23.30 y las 2 de la mañana, realizaron un control preventivo en la avenida del Arlanzón, a la altura de la calle Toledo. Gracias a los agentes y perros de la unidad canina, descubrieron una bolsa con 80 gramos de marihuana y otras pequeñas cantidades de esta y otras drogas, además de denunciar a un conductor por alcoholemia, a otro por tener la ITV caducada, e incautarse de un cuchillo de grandes dimensiones.
También evitaron el incendio de varios carritos de la compra llenos de basura en la zona de Parralillos, aunque los sospechosos huyeron. Contenedores volcados en la calle Bernardino Obregón y otros 5 gramos de marihuana en el aparcamiento de Económicas completan el parte de la noche.
Por otro lado, a las 3.40 horas de ayer, un coche en el que viajaban dos jóvenes chocó contra un árbol de la avenida del Arlanzón, en el cruce con la calle Santa Casilda. Una ambulancia de Sacyl evacuó al Hospital Yagüe a I.M.M., de 19 años, y a G.B.H., de 18.
Algunos comentarios de los lectores:
La Policía Local estaba metidita en el coche mientras en los bajos del aparcamiento del complejo de atletismo muchos estaban haciendo botellón y descojonándose de ellos a su cara. Esto eran las 8 de la tarde.

Detenida una pareja por abandonar a su hija para irse de copas

 

Los acusados cuentan con antecedentes anteriores por hechos similares.
Agentes de la Policía Nacional han detenido a una pareja de 33 y 35 años de edad acusados de dejar encerrada a su hija de cuatro años en la vivienda para irse de fiesta, según ha informado en un comunicado.
Los hechos ocurrieron sobre las 05.30 horas de la madrugada del viernes, 18 de marzo, cuando al parecer la niña comenzó a llorar y una vecina que la vio asomada en la terraza de la vivienda llamó a la Sala del 091. Poco después, una patrulla policial logró acceder a la vivienda con la ayuda del cuerpo de bomberos de Alicante y rescataron a la menor, comprobando que ésta se encontraba sola en el interior del domicilio y en buen estado de salud.
Tras realizar las oportunas gestiones, funcionarios del Grupo de Menores de la Brigada Provincial de Policía Judicial localizaron y detuvieron a los padres de la menor cuando regresaban al domicilio, sobre las 07.30 horas, en un evidente estado de embriaguez, según las mismas fuentes. En el momento de la detención, el padre de la niña arremetió contra los agentes intentando evitar el arresto, por lo que ha sido acusado, además del abandono de la menor, de un delito de resistencia y desobediencia a agentes de la autoridad.
La menor ha sido entregada a un familiar, que se ha hecho cargo de ella, y los detenidos, que cuentan con antecedentes anteriores por hechos similares, han sido puestos a disposición del Juzgado de Instrucción de guardia de Alicante.
(Y de remate del tomate, el comentario de un “lector”: «ESTOS SON SUDACAS FIJO…» ¡Qué país!)

viernes, 16 de marzo de 2012

Un asesino “pillado” por el móvil

 

Detenido el presunto autor de un asesinato después de que un agente de paisano le oyera en un autobús confesar el crimen por teléfono.
Si confesar un asesinato por teléfono nunca ha sido buena idea, hacerlo en mitad de un autobús y con un policía sentado al lado es casi una garantía de condena. Aunque parezca una historia sacada de una película, esto es exactamente lo que le ocurrió a un joven de 19 años detenido la madrugada del lunes en Madrid. El chico fue arrestado porque le confesó a un amigo por móvil que había matado a una persona en Málaga cuando viajaba en un autobús sentado junto a un policía de paisano. Según informó a Europa Press un portavoz de la Dirección General de Policía, que adelantó lo ocurrido en la página de Twitter, el crimen al que se refería el detenido se trata del homicidio de un joven con arma blanca en una reyerta ocurrida el pasado sábado en Málaga. Tras los hechos, por los que ya habían sido detenidas otras siete personas, el autor material del asesinato decidió huir a Madrid en autobús la noche del domingo al lunes.
En el transcurso del viaje, el joven confesó a un amigo en una conversación telefónica que había cometido este asesinato y que por eso se dirigía a la capital. Pero ignoraba que en el asiento contiguo al de él se encontraba un policía fuera de servicio destinado en Madrid, que al oír sus palabras contactó (sic) con la sala del 091 para que sus compañeros corroboraran si se había producido en Málaga un crimen de esas características.
Mientras tanto y para no ser descubierto por el presunto homicida, el agente de paisano se comunicó con la Policía de Madrid a través de mensajes de móvil para describir a la persona que había confesado el asesinato y que pudieran identificarlo a su llegada a la capital para detenerlo.
Una vez comprobados los hechos, se montó el dispositivo policial en la estación de Méndez Álvaro para su detención y, al bajar del autobús, el policía que viajaba de paisano se situó detrás del presunto asesino para identificarlo ante sus compañeros.

José Ignacio Echeverría: «El metrobús no existe»

 

Pero sí existe, nació hace 13 años, vale para 10 viajes en cualquiera de los dos transportes y cuesta 9,30 euros. El consejero de Transportes se burla de un diputado socialista por usar esta expresión.
El consejero de Transportes e Infraestructuras, José Ignacio Echeverría, ha metido la pata durante la sesión de control al Gobierno regional esta tarde en la Asamblea de Madrid, al tratar de burlarse del diputado socialista Modesto Nolla por hablar de “metrobús”, un título que, según el consejero del ramo, “no existe”. «¿Pero qué titulo utiliza usted para coger el transporte público? Yo creo que no lo utiliza nunca, porque el metrobús yo creo que no existe, y entonces, si usted tiene el título del metrobús, ¡pues nos vamos todos!, que no existe», ha espetado el consejero al parlamentario socialista con chulería y elevando el tono.
Además, ha recomendado al diputado que se estudie la materia de la que habla: «¡Que no existe!, ¡así que, por favor, si va a hablar usted de transporte y de títulos, entérese de qué está hablando!» La repentina muerte del metrobús ha causado estupor entre muchos de los diputados regionales, pero la bancada del PP ha reaccionado aplaudiendo a su consejero en su equivocación. Porque el problema es que sí existe, y no precisamente desde hace poco. Se creó hace nada menos que 13 años. La web del propio Consorcio Regional de Transportes denomina metrobús al título de transportes de 10 viajes que permite realizar cualquier trayecto de la red de Metro y en los autobuses de la Empresa Municipal de Transportes sin tener que llevar un billete diferente para cada modo de transporte.
El título cuesta 9,30 euros este año —el año pasado, el propio Echeverría lo subió un 21,6 % al pasar de 7,40 a 9 euros, y este subió 30 céntimos más—, frente al euro que sigue costando el billete sencillo de un viaje. Al año, se realizan en Madrid 234 millones de viajes usando este título, según los cálculos extraídos de la memoria del Consorcio de 2009, lo que implica que se venden 23,4 millones de metrobuses.
En Twitter: “El metrobús no existe, son los padres”.
Previamente, Nolla, responsable de transportes de su grupo, había criticado en su turno de palabra que la Comunidad de Madrid “se niegue” a rebajar el 5 % del precio del metrobús para contribuir a la bajada del precio del transporte colectivo. Tras su intervención, el consejero popular ha abandonado de forma airada el pleno y se ha refugiado en la barra del bar de la Asamblea. Mientras tanto, en los pasillos el error se ha convertido en la comidilla y, como era previsible, a las 19.00, ya es trending topic (tema del momento) en Twitter en España, donde los internautas se han reído de la afirmación con frases como “el metrobús no existe, son los padres”, “declaraciones exclusivas del metrobús: el que no existe es José Ignacio Echevarría”, “en ocasiones veo un metrobús” o “próximamente en Cuarto Milenio: en búsqueda del último metrobús”.
«¿De verdad que ha dicho eso?», han preguntado algunos diputados que en ese momento no habían escuchado las declaraciones. Posteriormente, el consejero ha pedido perdón a los ciudadanos, a la Asamblea de Madrid y al diputado socialista Modesto Nolla. Fuentes de la Consejería han traslado a Europa Press las “disculpas” en nombre del titular de Transportes por su “confusión”. Según la Consejería, sabe perfectamente qué es un metrobús —”coge el metro bastante”—, pero que se ha equivocado porque “estaba pensando en el bonobús” —que no existe desde 1998, murió para ser sustituido precisamente por el metrobús—. Este periódico ha intentado obtener una explicación de la Consejería o hablar con el consejero sin éxito.
Echeverría sí ha hablado en la cadena Cope, donde ha admitido, con una explicación rocambolesca, que «es cierto que el metrobús es un título que puede estar contemplado dentro de lo que es el abono de 10 viajes. Lo que ahora es el título general es el de 10 viajes y dentro del de 10 viajes hay muchas categorías: hay un metrobús como puede haber otras cuestiones», ha señalado, al tiempo que ha explicado que lo que intentó decir a Nolla era que «se había quedado anticuado». A su juicio, la palabra metrobús «suena antigua. Hábleme del billete de 10 viajes», ha añadido.
Ante semejante patinazo, la oposición se frota las manos. Nolla ha manifestado después que es “esperpéntico” que este miembro del Gobierno de Esperanza Aguirre “no sepa” qué es el metrobús y ha dicho que si conoce el suburbano es “solo por las visitas” que hace. Nolla apareció con el metrobús en la mano dispuesto a “acercárselo al escaño” al consejero “para demostrarle que existe”. «Pero como se ha ido [del hemiciclo], no ha podido ser», dijo. No obstante, le pidió que entre en la web del Consorcio para informarse. «Ya dijo que no existía el plan regional de carreteras, ahora dice que no existe el metrobús, mañana dirá que no existo yo», añadió Nolla.
Además de este abono, también se iba a llamar metrobús en Madrid a un nuevo sistema de transportes que existe en muchas ciudades europeas y latinoamericanas y que Aguirre anunció que traería a Madrid en 2007, pero el proyecto quedó aplazado por la crisis. Se trata de un autobús que circula por una vía reservada solo para él.
Echevarría ‘facts’.
No es la primera vez que al consejero le juegan una mala pasada sus declaraciones. Por ejemplo, en el desfile de la fiesta nacional de 2010, enfadó al presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, al subrayar que «cualquiera se hace famoso con una anchoa y un taxi». Lo escuchó la mujer de Revilla.
En otra ocasión, se enfrentó al Ayuntamiento de Madrid, al tildar de “chorrada” la queja del Consistorio por la imagen de los últimos vagones del metro que aguardan en las cocheras cubiertos de banderas regionales.

Ahorro energético, prensa y poca vergüenza

 

Debo confesarles que la entrada que iba a escribir hoy también mencionaba el ahorro energético. Supermon y yo estuvimos ayer ideando medidas de ahorro de chufla —o no—, como promover la alimentación a base de comida cruda. Que eso de cocinar gasta mucha energía. Pero claro, luego viene la realidad y te da los chistes ya hechos. Y, lo que es peor, son mucho mejores que los tuyos.
No voy a entrar en si la medida del gobierno de reducir temporalmente la velocidad máxima en carretera es buena o mala. Bastante tengo con pensar en que si tanto se ahorra no entiendo por qué coño no se ha hecho antes. Pero como estos días ya se ha trillado bastante el tema, yo les propongo otra cosa. Vean, miren y observen la desfachatez de la portada de La Razón de hoy (pueden pinchar en la imagen para verla más grande o ir a la versión en PDF que ofrece este “periódico”). ¿Nos les recorre la espalda un escalofrío?
Si sólo fuera el sesudo estudio que “concluye” que viajando a 130 km/h en coche —cualquier coche, por cualquier carretera, en cualesquiera condiciones— se consume menos que yendo a 110 km/h, la cosa sólo sería grave. Porque una medida realizada con el ordenador de a bordo de un vehículo es, como poco, de escasa precisión. Un estudio hecho con sólo un coche —no lo digo yo, lo dicen ellos en su himbestigación— es una puta mierda de estudio. Un artículo en el que se tienen los santos cojones de escribir lo siguiente es un insulto a la inteligencia:
A 120 por hora, el consumo fue de 8 litros y el tiempo invertido en 100 km fue exactamente de una hora. 
Con esa frase, ya nos hacemos una idea del rigor y la seriedad del artículo. En mi planeta, si avanzas a 120 km/h de velocidad constante, al cabo de una hora habrás recorrido 120 kilómetros.
Como decía, si sólo fuera el artículo de marras, la cosa ya tendría bemoles. Pero es que a este pastel de mierda le ponen una guinda que lo redondea. En la misma portada, justo debajo, nos ofrecen la solución a la crisis energética. Sí, amigos, por un precio irresistible: uno de esos ahorradores de energía que destripamos para ustedes hace un par de meses.
El que edita este periodicucho es un impresentable. Y el que lo compra se merece que le den una paliza. Y que, aunque sea a mitad de precio, se la cobren.

viernes, 9 de marzo de 2012

Sobre el ingreso de Esperanza Aguirre: carta de una limpiadora de un hospital público

 

No es de mi agrado aprovechar enfermedades que no deseo a nadie, pero no puedo callar lo que siento y pienso.
Doña Esperanza Aguirre, a 90 días de las elecciones, hace público su estado de salud… Y, más que transparencia, me sabe a publicidad de campaña preelectoral. Desde luego, a esta mujer, hasta un cáncer le es útil para luchar y competir. A mí ni me apena, ni me alegra, ni me afecta que le detectaran tan precozmente un simple bulto en la mama. No es familiar ni amiga mía. Son cada vez más y más mujeres que padecen de un cáncer de mama, y muchas pierden un pecho, y muchas aún fallecen, y muchas otras, felizmente, salen adelante. Lo más preocupante para mí, al respecto, sería saber qué hacemos para que en esta sociedad aturdida por tanto consumismo y poco respeto por nuestro entorno, tengamos cada vez un mayor incremento de cánceres de mama.
Pero tanto alarde y publicidad al respecto me pone mala. Y que a cada vez que un personaje político pasa por la pública aprovechen para hacer su reclamo publicitario con respecto a una sanidad pública que atropellan, destruyen, privatizan… me enoja por encima de todo. Y aún más si esa misma persona reza tener tanto interés por nuestra sanidad, cuando es una de las principales personas a quien solo le interesa el dinero, el poder y poco le importa la salud y los derechos de los ciudadanos de a pie.
Así tenemos a la “Belén Esteban” del circulo político haciendo su show. Una persona que no va a tener problema alguno con hacerse todas las pruebas en un tiempo record (que, dicho de paso, podría haberse realizado en la privada), en ser operada de inmediato por los mejores cirujanos, sin temer por “su” tristemente famosa lista de espera, y que va a paralizar como poco media planta para ella sola. Pero muy chula ella va a la pública… Y lo proclama.
Soy una limpiadora de la sanidad pública y se lo que conlleva tener un político entre nuestras paredes. Para ellos solos, como mínimo, media planta bloqueada, para ellos solos los mejores médicos, cirujanos, fisioterapeutas, volcados al 100 % sobre ese caso, para su exclusividad una sola limpiadora que se aburre religiosamente todo el puñetero día, teniendo que estar pendiente de cualquier cosa que pueda surgir. Se nos entrega un carro nuevo. Los políticos no pueden ver un carro viejo. Los cubos también son nuevos y relucientes. La fregona recién estrenada. La presa: ídem, el palo de la fregona y escoba, recién sacados del almacén. Que no falte un cepillo sin estrenar… Todo exclusivamente para ellos. A lo largo del año tenemos que trabajar de cualquier manera, con palos rotos, carros que se atascan, en vez de rascadores, con cuchillos o lo que pillemos, y mucho nos cuesta obtener que nos cambien el carro que nos rompe la espalda un día sí y otro igual, o una presa que escurra sin que tengamos que destrozarnos el lomo.
Volviendo a nuestra planta bloqueada y “súper” vigilada: El carro, sus artilugios y la limpiadora al pie del cañón pero sin ser visibles. Solo si se precisa de nuestra intervención saldremos del escondite que se nos asigna para sigilosamente cumplir en el acto, sin la más mínima espera, la labor solicitada y desaparecer otra vez a esperar la siguiente alerta.
Si vienen familiares, la Casa Real, o políticos a visitar al paciente, a las limpiadoras se nos pide que nos esfumemos junto con nuestro material para no dañar la vista soberbia de toda esa gente, que no sé en que planeta viven; en todo caso, no en el mismo que yo. Se nos hace fregar una y otra vez todos los pasillos por donde se les pudiese ocurrir pasar esas ilustres visitas. Hay un despliegue tan inútil como vergonzoso cuando tenemos un paciente de esa índole que deberían sonrojarse pensando en cómo y cuánto perturban un lugar público que ellos utilizan como si fuese un palacio privado con todo y todos a sus pies.
Y por cierto: Cuando acaba todo ese follón, todos los agradecimientos son siempre para los mismos, y los demás, como siempre, somos simple escoria invisible.
Así que, como comprenderéis, cuando me voy a tomar un cafecito para relajarme, ya algo tensa porque no puedo fumar junto con mi cafecillo, cojo la prensa del día y veo que las noticias van del bultito de Doña Esperanza Aguirre, invadiendo varias páginas, me arruinan mi café, mi ratillo de relajo sin mi cigarrillito y recuerdo que de 100 ptas. que me costaba antes, ahora me está costando 1,40 euros y que mi sueldo sí menguó, al igual que los contratos ofertados…

¿Le juzga el juez o le juzga el circo?

 

La confesión ante las cámaras de la esposa del acusado de matar a Mari Luz alerta de los excesos del sensacionalismo. Los magistrados dicen que se abstraen de la presión mediática.
Ni la policía ni los jueces han sido capaces de descubrir la verdad. El equipo del programa de Ana Rosa Quintana —líder de la mañana con Telecinco— sí. Eso es lo que ha publicitado la cadena que dirige Paolo Vasile desde el pasado viernes, cuando Isabel García, la esposa del presunto asesino de la niña onubense Mari Luz, declaró entre síncopes que su marido, Santiago del Valle, se había “cargao” a la menor “accidentadamente” porque la criatura “se había escapao”. Isabel García es una discapacitada psíquica que ahora vive en un centro de caridad y que acumula una cierta experiencia en comparecencias televisivas desde que su marido, condenado por abusar sexualmente de la hija de ambos y condenado también por el mismo delito con niñas distintas en Gijón y Sevilla, se convirtió en sospechoso de la violación y muerte de Mari Luz Cortés, ocurrida en marzo de 2008. La confesión de la mujer ante las cámaras de Telecinco, contradiciendo su testimonio ante el tribunal, ¿es una exclusiva periodística que a cualquier medio le hubiera gustado difundir? ¿O se trata de una vuelta de tuerca en la zafiedad que algunos expertos atribuyen a esa cadena privada?
Para los responsables de Cuarzo TV, la productora de El programa de Ana Rosa, la confesión de García ha sido un éxito sin precedentes. No obtuvo la audiencia esperada porque el viernes cerraron los colegios y los niños se convirtieron en los dueños del mando a distancia. Pero ello no mermó la satisfacción del programa por haber «culminado una investigación en la que el equipo ha estado trabajando durante tres años, desde que Mari Luz desapareció».
En un editorial leído ayer por Quintana ante las cámaras, la periodista añadía: «Dimos la noticia que todo periodista hubiera querido dar. Por eso, quiero dar las gracias a todos los compañeros, tanto de Telecinco como de otros medios, que se han puesto en contacto conmigo y con otros miembros del equipo durante el fin de semana, para darnos la enhorabuena por el trabajo realizado». Un trabajo cuestionado sin embargo, por expertos en televisión, ética y representantes de los jueces.
El más contundente es el filósofo y catedrático de Ética Fernando Savater: «En estas ocasiones no se puede usar la palabra ética. Estamos hablando de unos sinvergüenzas, unos pícaros que se han aprovechado de una deficiente mental en estado de extrema necesidad económica. No han hecho un ejercicio de periodismo, sino una sinvergonzonada».
Una persona vinculada a la cadena que insistió en no ser identificada comentó ayer que ellos se limitaron a contar la “verdad oculta” del caso Mari Luz, que les sorprendió la confesión y que un vídeo que alguien de dentro hizo llegar a El Mundo que no les deja en buen lugar es “una tergiversación de los hechos”. En dicha grabación se ve a Isabel García sin resuello, sentada en el césped de un parque de la avenida de Brasilia de Madrid, diciendo que no se encuentra bien y pidiendo que no le graben más. La reportera no le hace caso y mientras va a por un vaso de agua la cámara sigue filmando a la mujer en el suelo, en estado de histeria. En determinado momento habla por el móvil y cuando empieza a decir dónde se encuentra la reportera la conmina a callar, le advierte de que no puede dar pistas a nadie para no reventar la exclusiva. La mujer obedece y acata las indicaciones disciplinadamente.
Esa secuencia pertenece, según la citada fuente, al final del contacto entre los periodistas de Cuarzo y la esposa del pederasta. Y que ellos se limitaron a ayudar: «Llamamos al Samur, le explicamos los síntomas de Isabel y ellos se negaron a ayudarnos. Nos dijeron que sus ambulancias y sus profesionales están para casos más serios. Así que la trasladamos nosotros a una cafetería próxima a tomar un batido para reponerse. Después, nos pidió ir a la policía a confesar y la acompañamos. Eso es todo». García ingresó horas después en la cárcel de Soto del Real (Madrid) imputada por los posibles delitos de falso testimonio —en sus primeras comparecencias televisivas y durante el juicio acusó a su cuñada de la muerte de Mari Luz y defendió la inocencia de su marido— y omisión del deber de socorro a la víctima. Una juez de instrucción de Madrid ha abierto diligencias a Telecinco para averiguar si hubo presión psicológica o económica para conducir a Isabel García a efectuar una denuncia falsa.
La cadena salió al paso: «Parece que las exclusivas de unos medios valen más que las de otros. Ahora resulta que fotografiar a una persona que sale de un quirófano en el trayecto a su habitación sí es ético [en alusión a la fotografía de portada de El Mundo con Esperanza Aguirre en camilla], pero la exclusiva del programa de Quintana, no».
La pregunta a la mencionada fuente sobre si en algún momento habían a advertido a la mujer de que confesar la autoría del marido significaba autoinculparse de varios delitos quedó sin respuesta, al igual que otras fuentes callaron al ser preguntadas por la cuantía de lo pagado por la exclusiva. «Puede que fuera dinero en efectivo o tal vez solo obtuvo a cambio la satisfacción de aparecer en la tele con la Ana Rosa, acudir a hoteles y restaurantes de lujo y ser el centro de atención de un colectivo durante unas horas».
Parte de la profesión periodística se avergüenza de lo ocurrido. Para el catedrático de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid Manuel Núñez Encabo, contenidos como los vistos en El programa de Ana Rosa son «una afrenta al ejercicio del periodismo» y marcan un camino que conduce «al límite de la vulneración de los derechos fundamentales y de la dignidad de la persona», una apelación similar a que realizada por la presidenta de la Federación de Asociaciones de Periodistas Españoles (FAPE), Elsa González.
Núñez Encabo, que actualmente preside la Comisión de Quejas y Deontología del Periodismo, lamenta que los contenidos de algunos medios informativos se hayan convertido en un objeto de mercado y las personas en mercancías, y afirma que los medios audiovisuales y especialmente la televisión se parece al Oeste americano, donde todo es posible. «El primero que saca la pistola y dispara se adueña de la audiencia. Por eso no duda en utilizar el morbo».
Impulsor del Código Deontológico del Consejo de Europa, recuerda que una de las primeras exigencias del manual del periodista es el respeto a la verdad y que una información no es veraz si no está contrastada con las fuentes. «En este caso, la fuente de información no es la mujer que apareció en el programa sino el proceso judicial, que quedó visto para sentencia el pasado viernes. La televisión está sustituyendo a los jueces y eso es muy grave». Núñez Encabo cree que en situaciones como esta se hace más necesario que nunca un Consejo Audiovisual, órgano regulador de la televisión cuya creación está prevista en la ley pero cuyo nacimiento está hoy por hoy bloqueado por los políticos.
Para el analista Eduardo García Matilla, el caso de las niñas de Alcàsser fue “el punto de inflexión”. También lamenta que aún no se haya creado el Consejo Audiovisual que regule contenidos “inaceptables”. Para García Matilla, «cuanto más sensacionalismo y escándalo mejor, más audiencia. Es una dinámica peligrosísima; una locura, pero esa es la tendencia. Se demoniza a Telecinco porque quizá es la cadena que más se pasa, pero otras tampoco se libran». La opinión de Savater es más directa que la de los analistas: «Es una televisión hecha por bribones para imbéciles», asegura el autor de Ética para Amador.
En medios judiciales la reflexión no es más benévola, aunque la condición de magistrados inclina a la cautela. José Luis Ramírez, portavoz de Jueces para la Democracia, cree que «la retractación de García forma parte del circo mediático», y niega cualquier validez jurídica a lo declarado en Telecinco «porque de la misma manera que acusó a su marido en esa cadena puede ir a otra televisión y acusar del crimen al primero que se le ocurra». Los jueces niegan toda credibilidad a testimonios como el de El programa de Ana Rosa. Solo confían en las declaraciones respaldadas por las garantías del sistema judicial.
«La justicia española, al igual que cualquier sistema judicial democrático, presume la inocencia del acusado hasta que se pruebe la culpa en un juicio justo, con defensa, publicidad, testigos, pruebas de cargo, hechos constatados. Eso no se hace en un plató de televisión. Eso lo hacen las instituciones del Estado», señala José Antonio Ballesteros, exportavoz de la Asociación de la Magistratura, al tiempo que concede categoría de anécdota a lo ocurrido el viernes por la mañana en Telecinco. «No es ninguna novedad. Que los medios traten de influir en los jueces es tema viejo. No nos dejamos influir. No le damos ninguna importancia. Forma parte del espectáculo televisivo».
Sin embargo, tanto Ballesteros como Ramírez sí consideran que la profesión debería asumir cierta autorregulación que impidiera sobrepasar límites y evitar «vicios que deterioran el sistema democrático», sostiene Ramírez, quien opina que muchos telespectadores de Telecinco «han tragado el anzuelo de que los tribunales están llenos de artimañas que esconden la verdad y que menos mal que ahí están ellos para esclarecer crímenes y salvar la justicia».
Condenados en pantalla.
- Caso Arny (noviembre, 1995). Una investigación por un supuesto caso de prostitución de menores en el bar Arny de Sevilla salpicó a todos los gais famosos que habían pasado —o no— por el local. Presentadores de televisión, humoristas, cantantes y altos cargos fueron la excusa para que algunos de los implicados (entre ellos algunos menores supuestamente prostituidos) hicieran una rentable ronda por los platós. En 1998, 32 de los 48 acusados, entre ellos los más conocidos públicamente, fueron absueltos.
- Caso Wanninkhof (octubre, 1999). La desaparición de la joven Rocío Wanninkhof en Mijas (Málaga) fue todo un espectáculo. El hecho de que una de las acusadas fuera Dolores Vázquez, que había tenido una relación con la madre de la chica, estimuló la curiosidad y los prejuicios. Vázquez fue condenada en 2001 por un jurado popular, aunque desde 2000 se sospechaba de que (sic) las pruebas no eran concluyentes. En 2003 desapareció otra chica, Sonia Carabantes, y la investigación llevó en 2003 a Tony Alexander King.
- Niñas de Alcàsser. La desaparición primero y el hallazgo después de los cadáveres de las tres niñas de Alcàsser (Valencia) en 1992 anduvo en los platós incluso después de dictarse sentencia. La investigación y el posterior juicio duraron más de cinco años, en los que los programas nocturnos dedicaron amplio espacio a los familiares de las víctimas y a los acusados (en 1997 el director del desaparecido diario Ya, José María de Juana, admitió que había publicado una entrevista falsa con Antonio Anglés, uno de los acusados del crimen). El protagonismo fue tal que en 1997 el Consejo General del Poder Judicial emitió una nota condenando el juicio paralelo. La sombra del trabajo que hizo el presentador Pepe Navarro con el caso en su programa Esta noche cruzamos el Mississippi (Telecinco) fue decisiva para que cancelaran su siguiente programa, La sonrisa del pelícano (Antena 3), ante el temor de que se repitiera el juicio mediático en el caso Banesto.
- Marta del Castillo. El juicio por la desaparición de la chica en febrero de 2009 todavía no ha concluido, pero el seguimiento de las andanzas de Miguel Carcaño o El Cuco ha ocupado una importante porción de los programas de televisión informativos y los nocturnos. En este caso, además, se ha incorporado el uso de las nuevas tecnologías, con rastreo de las redes sociales a las que estaban suscritos los encausados incluido.

viernes, 2 de marzo de 2012

Los límites del periodismo

 

No vale todo por una exclusiva. La declaración obtenida por ‘Telecinco’ de la esposa de Santiago del Valle, presunto asesino de la niña Mari Luz, ha desatado la polémica sobre los métodos utilizados para conseguir información.
La confesión realizada en directo en un programa de televisión —El programa de Ana Rosa, de Telecinco— por la esposa de Santiago del Valle, desvelando que éste había asesinado a la niña Mari Luz Cortés, ha desencadenado un debate sobre los métodos utilizados por algunos periodistas para conseguir una exclusiva, en este caso de un cruel suceso que se trataba de esclarecer en proceso judicial. Al parecer, y según desvelan las imágenes de un vídeo, la mujer, que sufre un retraso mental, habría recibido presiones que le llevaron a desmoronarse y terminó por confesar. La periodista que logró la declaración reconoció ayer que «no iba a permitir que la exclusiva que yo había conseguido para este programa fuera a otro», para explicar el celo de mantener a la señora alejada de otros informadores. Además, fue otro periodista del programa el que, tras la entrevista, acompañó a la protagonista a prestar declaración en comisaría. Ha sido éste el último rubicón cruzado por los juicios mediáticos que desde hace años llenan horas de programación en las televisiones. Una forma de hacer periodismo en la que informadores y tertulianos se reparten los papeles de fiscal, abogado defensor, acusación particular y juez que dicta sentencia. Estos contenidos ya tenían preocupada a la judicatura. En una reciente visita a Pamplona, el juez Fernando Grande-Marlaska advertía de lo que finalmente ha ocurrido al poner en valor las relaciones entre Comunicación y Justicia. «No podemos lograr la verdad de cualquier forma y eso a los medios les da igual», dijo, para recordar que algunos juicios paralelos «han supuesto un riesgo porque pueden afectar a la presunción de inocencia. Se puede trasladar opinión, pero no dar un paso más allá, hasta la voluntad real e indisimulada de sobrepasar la actuación de los tribunales». La labor investigadora y de control que realizan los medios es unos de los pilares de una sociedad democrática, que debe velar por que sus ciudadanos tengan acceso a una información plural y fidedigna. Es posible que Telecinco haya conseguido el esclarecimiento de un salvaje asesinato que conmocionó a todo el Estado, pero los métodos utilizados, si se demuestra que han vulnerado los códigos éticos, se vuelven contra un oficio, el de periodista, cuestionado por la imagen que transmiten algunos de sus profesionales.

La Yihad Antitabaco y algunos tontos (Carlos Herrera)

 

Hagamos sitio para todos los tontos que aparecen por doquier con motivo de la Ley Antitabaco. Cada día son más y están a punto de caerse al mar. Los más recientes aparecieron en Barcelona, en un asomo de organismo municipal llamado Agencia de Salud Pública: tras recibir una denuncia de un particular de la Yihad Antitabaco -¡cómo no!-, amenazaron con sanciones ejemplares a los productores de la obra teatral Hair por aparecer alguno de sus actores fumando en el escenario. ¿Fumando en un escenario? ¡Delito!, ¡prisión para ellos!, ¡extradición!, ¡incautación de sus bienes!, ¡escarmiento público!…
Da igual que lo que fumen no sea tabaco, da igual que la escena represente el tiempo hippie en el que aquellos gansos malcriados se fumaban praderas enteras envueltas en alfombras, da igual que tengan que simular la época en la que vivían y la existencia flotante en la que se desarrollaba su quehacer. Da igual: no caben excusas para el excitado espectador que intuyó un grave incumplimiento de su ley favorita al ver a alguien en un escenario simulando fumar hierba mezclada con tabaco. El delito es el delito y hay que perseguirlo con toda la contundencia de una normativa que ha aparecido con la mejor intención y con la peor. La mejor es que se respete el derecho del no fumador a no tener que cohabitar en cubículos llenos de humo, cosa comprensible, y la peor es que se consiga enfrentar a los ciudadanos, cosa tan del gusto de este Gobierno.
Los perplejos productores del musical han aducido que no se trata de tabaco, sino de hierbas compradas en herboristerías, tales como hierbaluisa y hoja de nogal, pero eso no les ha servido de explicación a los sandios funcionarios de esa agencia pública: alguien sostenía algo que se parecía a un cigarrillo y ello es intolerable. También han argumentado que los hippies de aquellos años en los que se desarrolla el afamado y viejo musical organizaban corrillos de interminables horas fumándose macetas enteras de marihuana y que ese es un símbolo de su tiempo de la misma forma que lo era el pelo largo, la ausencia de jabón y la ropa floreada que lucían sus cuerpos gentiles. No importa, la directora de esa oficina siniestra, una tal Isabel Ribas, no tiene edad de recordar qué pasaba en los sesenta y sus anteojeras no le permiten ver más que el articulado de una ley que, según ella, no distingue entre tabaco y demás hierbas ni entre ficción y realidad.
Asegura el productor que, a este paso, habrá que cortar las películas en las que aparece Bogart cargándose medio paquete de cigarrillos, ya que el ejemplo resulta intolerable. Todo puede ser en esta España de talibanes absurdos que, al parecer, no tienen nada mejor que hacer que salir refunfuñando de un teatro y cursar una denuncia contra una obra tras haber visto a alguno de sus protagonistas con un trasunto de cigarro entre los dedos. Está ocurriendo algo similar con los cigarrillos de pega que exhalan vapor de agua: aunque no sea tabaco, ni huela, ni pringue ni atufe, hay gente a la que no le gusta el gesto placentero que le pueda proporcionar a alguien sostener un pitillo en las manos. En más de un lugar han exigido que se lo metan en el bolsillo o que salgan a la calle a fumarlo. Que se sepa, de ese invento vaporoso y placebo no dice nada la ley, pero ¡cómo perder la oportunidad de ejercitar venganzas acumuladas!
Finalmente, se solucionó el desatino y no han suspendido la obra ni multado a los productores. Simplemente amenazaron la Agencia y la lánguida y vegetal Montserrat Tura, candidata a candidata a alcaldesa de Barcelona. Con todo, no deja de resultar bochornosa la pasión por la tontería que tiene tanto intolerante desperdigado por las calles. Pasó en Sevilla hace unos días: un tipo fumaba un cigarrillo por la acera y una señora que andaba a su paso le conminó a que tirase el pitillo pues le molestaba. Fue contundente la contestación: «Si le molesta, lo tiene muy fácil: váyase a un bar».

Otra vez ganan los malos (Arturo Pérez-Reverte)


 

Al principio creí que era simple estupidez; pero rectifico. Es prepotencia, vileza y mala leche. Es la imbecilidad de unos pocos visionarios analfabetos, aceptada con entusiasmo formal por los clientes y en silencio cómplice por los cobardes. Como se veía venir, aquel artículo 22 bis de la ley 56/2003, creado a partir del artículo 5 de la ley de Igualdad, ha conseguido el sueño perfecto de todo gobernante totalitario: reprimir hasta el uso de la lengua hablada y escrita cuando no se ajusta a su concepción del mundo, por muy limitada, inculta o cantamañanas que ésta sea. Rebajar por decreto, imponiendo el uso irracional de la fuerza del Estado, la libertad y dignidad del idioma español hasta el triste nivel de su propia estupidez. De su mezquino oportunismo político. 


Ya no es anécdota suelta, como la que les contaba aquí el año pasado —”Chantaje en Vigo“—. Ya es violencia sistemática, de Estado, contra el uso correcto de la lengua española. Penúltimo caso: una empresa de Sevilla que, recurriendo con naturalidad al uso genérico del masculino —consagrado por el uso, el sentido común y la Gramática—, puso un anuncio para cubrir “una plaza de programador” en vez de “una plaza de programador o programadora”, fue obligada por la Inspección de Trabajo a modificar el texto, bajo amenaza de una multa de 6.250 euros. El argumento diabólico es que, según la ley, «se considerarán discriminatorias las ofertas referidas a uno de los sexos». La pregunta es: ¿se considerarán, por parte de quién? Y también, ¿qué entendemos por “uno de los sexos”? Porque ahí está el truco infernal. Establecer si el uso del masculino genérico discrimina en un anuncio al sexo femenino, es algo que la ley no deja a los lingüistas, que saben de eso. Ni siquiera a los jueces y su presunta ecuánime sabiduría. Quien decide es cada inspector de Trabajo, según su particular criterio. Como le salga. Y aunque no dudo que entre los inspectores de ambos sexos —que a su vez tienen órdenes que vienen de arriba— haya dignos y cultos funcionarios capaces de distinguir entre incorrección gramatical, uso machista de la lengua, abuso de poder y simple gilipollez, nadie discutirá, supongo, que de ahí a convertirlos en policías e inquisidores de la lengua española, usada por 450 millones de personas en todo el mundo, dista un buen trecho. 


Es aquí donde entramos en la parte diabólica del negocio. Son varios los empresarios que se han dirigido a la Real Academia Española denunciando situaciones parecidas, en demanda de argumentos o amparo. Y la RAE, que en tales cosas está obligada a mantener una exquisita prudencia oficial, responde siempre lo mismo: el uso genérico del masculino es correcto y aconsejable, la lengua pertenece a quienes la hablan, no se puede forzar por decreto, y no hay ley de Igualdad que pueda imponerse sobre la autoridad de la Gramática ni violentar el uso correcto del castellano. Incluso algunos académicos, a título particular, nos hemos ofrecido a dar dictámenes técnicos en favor de los empresarios acosados, e incluso a acudir a los tribunales en defensa de quien nos pida consejo para defenderse de la desmesura y el chantaje lingüístico de que es víctima. Pero claro. Ahí está la trampa ineludible. Eso habría que solventarlo ante un juez, y a ver qué empresario amenazado por una inspección de Trabajo se atreve a litigar contra quien puede convertir su vida y su empresa en un infierno. Sólo de imaginar un juicio, largo y de resultado incierto, les dan sudores fríos. Y más con la que está cayendo. De manera que el respaldo de autoridad que la Academia puede dar frente a tales abusos no sirve para nada, pues el empresario indefenso nunca llegará a exponer su caso ante un juez: se resigna, modifica lo que le piden, y traga. Qué remedio. Y así, inevitablemente, la Inspección de Trabajo y los analfabetos —incluidas analfabetas con nombre y apellidos— que redactaron el artículo 22 bis de la ley de Igualdad, se apuntan muescas en su infame navaja, mientras la imbecilidad que tanta risa nos daba hace tiempo en boca del lendakari Ibarretxe —aquel ridículo “vascos y vascas”— se convierte, al fin, en chantaje impune, sueño anhelado de feminazis talibanes y sus mariachis. En arrogante norma inquisitorial contraria a la lengua, la razón y la justicia. 


Así que vamos listos, me temo. Imaginen qué ocurrirá cuando, por ejemplo, un empresario publique un anuncio pidiendo un cantante, y al inspector/a de Trabajo de su pueblo se le ocurra ley en mano, porque le da la gana y para chulo él, que el anuncio debe añadir “o cantanta”; y, si hay disponible una plaza de taxista, se especificará también “o taxisto”, so pena de inspección laboral y multa. Por la cara. A veces me pregunto si de verdad nos damos cuenta de lo que nos están haciendo. De lo que, borregos resignados y sumisos, permitimos que nos hagan.