lunes, 28 de enero de 2013

Un concejal de Arrecife no acude a un Pleno desde 2011 por estar en el Caribe



Dicen que lo más parecido en España al Caribe son las Islas Canarias. Tal vez esa similitud que ven algunos sea la que ha «confundido» a un edil del Ayuntamiento de Arrecife por el Partido Nacionalista de Lanzarote —Nueva Canarias (PNL-NC)— que lleva cinco meses ausente de la Corporación Municipal. Concretamente desde diciembre pasado cuando Pedro de Armas partió del puerto Marina Rubicón (Yaiza) rumbo a Martinica con motivo de su participación en la regata Gran Prix del Atlántico en su embarcación, Cabo Andrés.
La razón oficial es la participación en la regata. Sin embargo, su intención era la de tener cierto contacto con sus obligaciones laborales puesto que en este tiempo el concejal ha mantenido a su secretaria, que cuesta a la corporación 1800 euros al mes, y hasta hace unos días un teléfono móvil pagado por la institución y cuya última factura superó los mil euros.
Tal y como informa Aranzazu Fernández en el diario La Provincia, Pedro de Armas (en la oposición), califica de «demencial» la polémica generada en torno a la elevada facturación del móvil, que en abril fue de 1200 euros, y que achaca a un problema técnico. «Me parece demencial lo que está pasando, como si yo fuera la estrella política mundial por un teléfono móvil», ha señalado el concejal, que asegura que se comunica con su ayuntamiento a través del servicio gratuito WhatsApp.
Lo que no le parece demencial es su propia situación, ya que de Armas permanece al otro lado del Atlántico sin fecha para su regreso. Por lo menos no vendrá hasta que consiga vender la goleta canaria en la que se embarcó a principio de año y que ha puesto a la venta en Estados Unidos.
A su regreso tendrá que ponerse al día y se enterará de la dimisión del popular Cándido Reguera como alcalde de Arrecife el pasado 28 de febrero y las negociaciones políticas para conformar un nuevo pacto. Decisiones en las que los 1055 votantes que apoyaron a Pedro de Armas en las últimas elecciones no han estado representados.
Y no parece que las prisas vayan a apoderarse de él, ya que el edil es reincidente. En 2003 la exalcaldesa de Arrecife María Isabel Déniz le quitó las competencias del Plan General después de que, también sin ninguna justificación, se marchara del Ayuntamiento durante un año.

viernes, 25 de enero de 2013

Un trabajador denuncia haber sido despedido por pedir que no se fumara en su empresa


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Vídeo del denunciante con imágenes de personas fumando en las oficinas.

Un trabajador afirma haber sido despedido tras denunciar a su empresa por incumplir la ley antitabaco, al permitir fumar a varios empleados en sus oficinas, a pesar de sus reiteradas quejas. El despido, que tuvo lugar el pasado marzo con carácter procedente por «causas económicas», se encuentra recurrido en los tribunales, al entender el empleado que se trata de «una represalia» por haber denunciado a la empresa.
D. B. C., quien trabajó durante 14 años como oficial administrativo para una empresa siderometalúrgica con sede en Barcelona, afirma haber solicitado a la dirección de la compañía que protegiera «sus derechos e impidiera a otros compañeros fumar en el centro de trabajo». Sin embargo, y según su versión, sus quejas no fueron atendidas, por lo que el pasado diciembre decidió presentar denuncia ante la Agència de Salut Pública de Barcelona.
Según el relato del denunciante, en un primer momento intentó solucionar el problema directamente con sus compañeros de trabajo, advirtiéndoles de que estaban infringiendo la ley y que debían dejar de fumar en sus puestos de trabajo a riesgo de ser sancionados.
«Les expliqué mis motivos personales para no querer inhalar su humo [su padre falleció en 2009 de infarto de miocardio y su madre sufrió un cáncer de mama]. Pero su respuesta fue ciertamente desagradable. No sólo continuaron fumando durante los meses siguientes, sino que, además, comenzaron a hacerlo justo delante de mí, e incluso echándome el humo en la cara a modo de mofa».
«Sólo fuman dos» como respuesta.
Tras meses de avisos a sus compañeros, D. B .C. explica que acudió a la dirección de la empresa, a la que expuso la situación a través de correos electrónicos, escritos y conversaciones. Según afirma, la empresa le respondió que «el perjuicio que recibía por inhalar el humo de sus compañeros era escaso, pues solo fumaban dos trabajadores».
Ante esta situación, decidió iniciar acciones legales, de las que advirtió a la dirección por correo electrónico, y denunció a la empresa ante las autoridades sanitarias, aportando como pruebas grabaciones en vídeo realizadas en las oficinas, en las que se ve a varias personas fumando. «Sabía que denunciar a la empresa podía ser arriesgado, pero permitir que se vulnerasen abiertamente mis derechos como trabajador por miedo a las posibles represalias, me lo parecía aún más», explica D. B. C.
Así, el pasado marzo, la empresa recibía una notificación sobre la denuncia, anónima, interpuesta por parte de uno de sus trabajadores por incumplimiento de la ley antitabaco. Según el relato de D. B. C., «a partir de este momento, se intensificó el calvario. Averiguar qué miembro de la plantilla les había denunciado resultó muy sencillo para ellos. Primero me retiraron, sin explicación, las llaves de la empresa que usaba diariamente desde hacía 14 años. A continuación redujeron mi jornada laboral, sin notificación escrita ni argumentos, y disminuyeron mi salario».
«Llegaron a prohibirme que comiera en la oficina como el resto de mis compañeros, alegando que “si no se fuma, tampoco se come”. Al interesarme sobre si esta nueva norma era extensible al resto de trabajadores, me contestaron: “De momento tú no comas”», relata el denunciante, quien dos semanas después fue despedido, alegando causas económicas.
La empresa desvincula el despido de la denuncia.
Tras ser contactado por elmundo.es, el gerente de la compañía admite haber recibido las quejas del empleado, pero asegura que «nunca» vio fumar a nadie en las instalaciones y desvincula el despido de estos hechos. «Se debe exclusivamente a causas económicas, dado que la situación de la empresa es dramática y cercana al concurso de acreedores», afirma. Además, aduce que en el último año se han producido «cuatro o cinco despidos y jubilaciones» por los mismos motivos. «Como empresa estamos casi al límite», asegura.
«Si ahora mismo entras en la empresa, no se fuma. Eso no quiere decir que puntualmente alguien pueda encenderse un cigarro. También puede ser que alguna vez desaparezca algo. Desde luego, todo el mundo está avisado de que no se puede fumar».
Nofumadores.org, asociación a la que pertenece D. B. C., reclama «una sanción ejemplar» para la empresa y para los empleados «causantes del acoso al denunciante». La cita en los juzgados es el próximo 14 de mayo.

viernes, 18 de enero de 2013

Álvaro de Marichalar: «A todos se nos ha escapado un tiro alguna vez»


Álvaro de Marichalar, hermano de Jaime de Marichalar y tío del nieto mayor del Rey, Felipe Juan Froilán, ha opinado en el programa Queremos hablar de ABC Punto Radio sobre el accidente que su sobrino ha tenido con un arma de fuego.
Para Álvaro de Marichalar «no hay que preocuparse» porque estos son «accidentes que ocurren en el campo». «En esta sociedad se exagera todo mucho. Los niños creen que los huevos vienen del supermercado, no han ido a la granja», ha señalado.
«Desde muy jóvenes hemos estado con armas de fuego, en la naturaleza. Es normal que haya accidentes. Es una tontería que ha pasado. Así se aprende mejor cómo respetar las armas y cómo utilizarlas mejor», ha justificado el tío de Felipe de Marichalar.
El hermano del exyerno del Rey cree que nuestra sociedad «necesita hacerse más fuerte y menos mimos y menos tonterías». «No es nada grave, se le escapó un tiro como se nos ha escapado cien veces a todos», ha indicado.
Sobre el hecho de que su sobrino utilizara un arma prohibida para menores de 14 años, Álvaro de Marichalar cree que se legisla «con un poco de exageración por ese exceso de mimo que hay en la sociedad».
En cualquier caso, el hermano menor de Jaime de Marichalar asegura que «la ley está para cumplirla». «Si uno se ha equivocado asume la responsabilidad, pero todo depende de las circunstancias y costumbres de cada uno». «Ha sido un pequeño accidente que ayuda sobre todo a aprender», ha dicho.

jueves, 17 de enero de 2013

El último rey de la selva. El león, a punto de extinguirse



El hambre dolía. En la plenitud de su vida, para un león adulto de 250 kilos, con una capacidad predadora inigualable, cualquier presa sería fácil de batir. Pero llevaba seis días buscando y no había encontrado un solo rastro que mereciera la pena.
Los pequeños roedores y lagartos que cazaba para engañar al hambre apenas le aportaban nada que no fuera más desesperación. Y la desesperación fue lo que lo llevó al único lugar donde sabía que encontraría carne en abundancia.
Acercarse al territorio que olía a humano no le gustaba. De joven, la curiosidad lo había llevado a tener encuentros con ellos, y las lanzas de los hombres apenas habían supuesto un mínimo riesgo. Ahora, adulto y experimentado, sentía una amenaza latente ante el olor de los seres humanos, una amenaza que le daba miedo. Pero su hambre era más fuerte que el miedo.
Decidido, ignoró el olor de los seres humanos y siguió su rastro. Poco después, el aroma de una presa muerta llegó desde un valle cercano de densos matorrales. Alguien había conseguido cazar. Eso significaba que podría robarle la comida. En la sabana, ningún predador podía competir con su fuerza y ferocidad.
Sin demorar un segundo, el león aceleró el paso y entró en el valle siguiendo la pista. Poco después encontró lo que buscaba. Frente a él, rodeado de un charco de sangre, encontró el cadáver de un burro. Solo los buitres lo rondaban desde el aire. No había ningún predador con el que luchar, ninguna competencia, ningún contratiempo. La comida estaba servida. El hambre le hizo bajar la guardia por primera vez en su vida. Sería la última.
Cuando se lanzó con determinación sobre el cadáver y empezó a devorarlo, una detonación llegó desde unos arbustos cercanos. Fue lo último que oyó. Nunca llegó a enterarse de que sus enemigos habían cambiado las lanzas por armas de fuego.
El rey de la selva se extingue. Los leones desaparecen a un ritmo acelerado. En 1800 se calculaba que eran un 1 200 000 en todo el mundo. Hoy, los científicos creen que no quedan más de 20 000 en estado salvaje. ¿Qué está acabando con el predador más emblemático de la fauna salvaje?
En un mundo donde los seres humanos estamos a punto de llegar a ser 7000 millones, los grandes predadores empiezan a ser un anacronismo. Nadie quiere correr riesgos, y cada vez necesitamos más tierra para nuestros cultivos y nuestro ganado. Ante el dilema, siempre pensamos que un parque puede solucionar el problema. Pero una familia de leones necesita hasta 160 kilómetros cuadrados de territorio para conseguir alimentarse. Y necesita, además, poder mezclarse con otros grupos para que la consanguinidad no degrade paulatinamente las siguientes generaciones. En resumen, necesitan mucho espacio.
Paralelamente, los nativos de los territorios que históricamente han tenido leones también han multiplicado exponencialmente su población. Esta gente rural se dedica a la agricultura y la ganadería, dos actividades que dejan a los leones sin territorio ni presas.
Los campos agrícolas del África subsahariana se han duplicado en los últimos cincuenta años. La cabaña ganadera ha superado esa cifra. Como alternativa, los leones cazan el ganado, y los nativos persiguen y matan a los leones. Para empeorar las cosas en el bando de los leones, muchos nativos actuales han dejado las rudimentarias lanzas y se han armado de rifles o de veneno. Hoy es práctica habitual en todo el África subsahariana envenenar los restos de las presas de los leones. Cuando un león caza devora hasta cuarenta kilos de carne de su presa, bebe y se retira a dormir, actividad que ocupa la mayor parte del día del rey de la selva. Cuando despierta, el león vuelve normalmente a su presa para terminar de devorarla. Y es entonces cuando ingiere el veneno puesto por los locales. Acercarse a las poblaciones humanas supone así un riesgo añadido para los grandes felinos.
Los perros de los nativos transmiten, a su vez, enfermedades mortales para los leones. Y las enfermedades no entienden de protecciones ni de leyes. En 1994, más de mil ejemplares murieron en el Parque Nacional Serengueti, en Tanzania, a causa del moquillo que les habían contagiado los perros Masai. El cambio climático hace que algunas enfermedades que frenaba la temporada de las lluvias, como es el caso de la babesia transmitida por las garrapatas, se sumen a las transmitidas por las mascotas de los indígenas, potenciando el efecto nocivo de ambas.
En un suma y sigue lamentable, la medicina tradicional china, que ya ha acabado prácticamente con los tigres como fuente de suministros, está empezando a comercializar los huesos de león como curación alternativa. Teniendo en cuenta la expansión de las obras y los trabajadores chinos en el continente africano, el dato puede suponer el remate final para los grandes felinos.
Y ya para empeorar aun más las cosas, las agencias de viajes de algunos países añaden al incentivo turístico la oportunidad de matar al rey de la selva. Por un pequeño incremento en la tarifa de sus paquetes de viaje, los turistas pueden disparar a un león macho y llevarse el poderoso trofeo a sus casas. En los folletos turísticos de algunas agencias de Angola, Namibia y Botsuana ofrecen, como suplemento a paisajes, hoteles, etnias y playas, «tener el placer (sic) de matar un león». Como resultado de todos los factores anteriores, la población de leones africanos ha disminuido un noventa por ciento en los últimos veinte años.
Desde el inicio de este siglo, los científicos vienen avisando del ocaso de estos grandes felinos sin encontrar respuesta por parte de la sociedad. O son animales que nos quedan lejos o recordamos de forma inconsciente que un día, en el origen de nuestra especie, fuimos parte de su dieta cotidiana. En el mundo de la realidad virtual, de las emociones enlatadas a través de una pantalla de plasma, a nadie parece interesarle la desaparición del icono de lo salvaje. Pero tal vez con los últimos leones libres desaparezca también una parte esencial del espíritu que nos hizo humanos.

viernes, 11 de enero de 2013

La muerte de un joven negro a manos de un blanco abre un debate racial en EE. UU.



El Departamento de Justicia de Estados Unidos investigará la muerte de un joven afroamericano de 17 años por los disparos de un vigilante voluntario de una comunidad de vecinos de Orlando. El supuesto asesino, George Zimmerman, es un hispano de 28 años que quedó en libertad a las pocas horas. El suceso ha resucitado el debate sobre la discriminación en el país, los derechos civiles de las minorías y la igualdad ante la ley.
La Administración Obama ha respondido así a tres semanas de polémica y escándalo que se ha extendido desde Florida al resto del país, que ha congregado a numerosos artistas y músicos —desde Wyclef Jean a Spike Lee o Mia Farrow— incluida una petición para el arresto del supuesto asesino que ya cuenta con más de medio millón de firmas ciudadanas.
El pasado 26 de febrero, Trayvon Martin estaba visitando a una amiga de su padre en un vecindario de Orlando, Florida, cuando salió a una tienda cercana. Compró una bolsa de gominolas y un refresco y volvió a salir a la calle de vuelta a la vivienda. A partir de ahí, tres llamadas telefónicas permiten reconstruir los hechos. La primera es la realizada por Zimmerman, que llamó a la policía porque había un «tío realmente sospechoso» en el vecindario.
«Parece que está aquí para crear problemas, parece que está drogado o algo. Está lloviendo y está caminando por aquí como si nada». Ante las preguntas del agente de policía, Zimmerman contestó que el sospechoso se acercaba a él, que tenía la mano en la cintura y que era afroamericano: «Le pasa algo, creo que viene a por mí, tiene algo en las manos, no entiendo qué hace, estos cabrones siempre se salen con la suya».
Al mismo tiempo, Martin estaba hablando por teléfono con su novia. Los abogados de la familia han presentado hoy el historial de llamadas de aquella noche, así como la declaración de la joven, cuya identidad no ha sido revelada y que requirió atención hospitalaria al conocer que había sido la última persona en hablar con Martin antes de que éste muriera. Según el abogado Benjamin Crump, la chica le escuchó preguntar a Zimmerman «¿por qué me está siguiendo?» y cómo él le contestaba «¿Qué haces aquí?». Justo después, la joven alega que oyó que habían empujado a Martin y que escuchó un forcejeo en el que pedía ayuda, justo antes de que se cortara la comunicación.
La grabación policial registró a una agente preguntando a Zimmerman si estaba persiguiendo al sospechoso tras bajarse del coche, a lo que él contestó que sí. La agente dice entonces «no, no necesitamos que haga eso».
En una tercera llamada, una vecina del complejo Twin Lakes, a las afueras de Orlando, alertó a la policía de que había oído a un joven pedir auxilio e, inmediatamente después, un disparo. Martin murió por un impacto de bala en el pecho. Su padre le daría esa noche por desaparecido, pero los agentes de policía llegarían esa noche a la casa para enseñarle la foto de la víctima. Era su hijo.
Tracy Martin y Sabrina Fulton, padres de la víctima, han vuelto a pedir hoy a través de sus abogados que se detenga a Zimmerman. Ni ellos ni los miles de ciudadanos que han respondido escandalizados a este suceso, que podría convertirse en el último en una larga historia de agresiones y asesinatos por discriminación racial, comprenden por qué el supuesto asesino quedó en libertad sin cargos tras alegar que actuó en defensa propia.
Según los abogados, los agentes tardaron cinco minutos en llegar a la escena del crimen desde esta llamada, lo que «no deja demasiado tiempo para el forcejeo entre los dos jóvenes». Crump explicó que a partir de ahora colaborarán con la investigación iniciada por el Departamento de Justicia y el FBI «porque la familia no confía en la policía local».
«El Departamento de Justicia va a investigar lo que muchos de nosotros creemos que ocurrió», declaró a CNN la abogada Judith Browne, especialista en casos de derechos civiles. «Si hubiera sido un joven afroamericano disparando contra uno blanco, la situación sería muy distinta».
«Como padre de dos adolescentes afroamericanos, este caso me toca de cerca», escribía este fin de semana Charles Blow, columnista de The New York Times. «Ese es el pánico que me atrapa cada vez que mis chicos están en la calle: que un hombre con una pistola y una mano temblorosa decida que son «sospechosos». (…) Esa es la lacra de los jóvenes afroamericanos en América».
La familia de Zimmerman, por su parte, emitió un comunicado esta semana criticando a los medios de comunicación por calificar a su hijo de racista, alegando que había crecido en una familia multirracial. El jefe de la policía de Sanford, Bill Lee, justificó la puesta en libertad del supuesto asesino «porque había actuado en defensa propia» y alegó que la acusación deberá aportar evidencias que refuten tal afirmación.
El sistema judicial norteamericano, basado en la presunción de inocencia, impone a la acusación la obligación de demostrar la culpabilidad del sospechoso, en este caso Zimmerman, «más allá de cualquier duda razonable», por lo que necesitarán de todas las pruebas circunstanciales para incriminarle.
Zimmerman se habría beneficiado además de una de las leyes de posesión de armas más permisivas de todo EE. UU. La ley estatal de Florida, además, permite desde 1987 que los ciudadanos lleven armas de fuego en sus vehículos, y adquirirlas sin tener que cumplir con el período de espera que requiere la ley federal. Otra ley de 2005, aprobada por el Gobernador Jeb Bush —hermano del expresidente George Bush—, permite a los ciudadanos utilizar la fuerza en caso de amenaza y sin intentar huir antes del peligro.
El próximo día 10 de abril, el estado de Florida convocará a un Gran Jurado para escuchar los argumentos de ambas partes implicadas en el caso y determinar el avance o rechazo de la denuncia impuesta por los padres de Martin contra George Zimmerman.

jueves, 10 de enero de 2013

Curpillos por adelantado



A mediodía eran medio centenar, pero se juntaron más de 2.000 a última hora de la noche. El buen tiempo y las fiestas de la Politécnica sirvieron de excusa para congregar a cientos de jóvenes en un «improvisado» botellón en El Parral. La decisión de la UBU de prohibir las celebraciones con alcohol en el recinto universitario ha trasladado desde hace años el problema al parque aledaño.
No hay convocatoria oficial, de hecho los alumnos han organizado monólogos y diferentes campeonatos deportivos y de cartas durante la semana para festejar a su patrón, pero desde las doce de la mañana los estudiantes fueron llegando poco a poco a El Parral pertrechados de comida y bebida.
Los primeros eran estudiantes de la Escuela Politécnica, que no tenían clase, y después se fueron sumando los de otros centros universitarios a medida que concluía su horario lectivo. Los grupos se fueron distribuyendo a lo largo del recinto y utilizaron los cenadores para almacenar comida y bebida. Y ya por la tarde, se sumaron cientos de jóvenes de diferentes zonas de la ciudad aprovechando el buen ambiente que se genera y la magnífica temperatura. No faltó la música de las charangas para amenizar la fiesta.
El vicerrector de Estudiantes, Empleo y Extensión Universitaria, René Jesús Payo, lamentó que se siga produciendo un consumo masivo de alcohol en este tipo de celebraciones estudiantiles. «Se ha intentado erradicar esta práctica del campus, pero se ha trasladado a El Parral. No es cuestión de que vayan de un sitio a otro».
En este sentido, el vicerrector señaló que la UBU ofrece otras alternativas como los conciertos en El Hangar dentro del concurso de música para jóvenes universitarios UBULive. «Ofrecemos alternativas, pero se sigue haciendo botellón. Me queda la espinita de intentar convencer a los alumnos de que cambien su concepto de ocio vinculado al consumo masivo de alcohol», añadió.
La Policía Local desplegó desde las dos de la tarde un dispositivo de vigilancia, integrado por 12 agentes, que se prolongó hasta las dos de la madrugada para evitar que se produjeran incidentes.

Comentarios de algunos ciudadanos (que, por cierto, fueron enviados también al Ayuntamiento como queja por estos hechos, a lo cual emitieron la siguiente lacónica y ridícula respuesta: «Desde el servicio de Limpieza se actuó a partir de las 7 horas con todos los medios disponibles»):
«Me gustaría que hubieran visto cómo estaba el parral a las siete de la mañana, que beban y que hagan lo que quieran, pero que recojan las bolsas de las bebidas; parecía que había nevado
«Sin valores ecológicos y sin valores cívicos. Los jóvenes que estuvieron ayer en esa “fiesta” participaron en una agresión a un parque magnífico que periódicamente se utiliza como un basurero. Esto demuestra la falta de valores ecológicos de estos jóvenes. También la falta de valores cívicos, porque crearon muchas molestias a los vecinos de Parralillos, haciendo sus necesidades en los portales y calles, poniendo la música de sus coches súper alta, no dejando dormir a los vecinos. Llamamos muchas veces a la policía, y no hizo nada porque decía que el ayuntamiento les había dado permiso para hacer algo ilegal. Todo esto demuestra la falta de valores también de las autoridades y la instrumentalización de la policía local por parte de los políticos. Tal vez a los políticos les interese temer una juventud alcoholizada. Muy triste.» 
Esos “adultos con voluntad, criterio y preferencias” de los que habla un exalumno de la UBU estuvieron cagando y meando debajo de mi ventana todo el día, y a partir de las ocho de la noche con la música de sus coches a tope en el aparcamiento de Económicas sin ningún respeto por los vecinos de la zona; por cierto, tuvimos que llamar seis veces a la policía local para que por fin a las doce de la noche se acercaran a ellos para decirles que bajaran la música, las otras cinco veces nos dieron largas con comentarios como “el ayuntamiento lo permite… Usted no está empadronada en ese piso…»