lunes, 21 de octubre de 2013

Un hotel rechaza a jóvenes con síndrome de Down «por si molestan»



La asociación Down España ha denunciado que el hotel CaboGata Plaza Suites de Almería, perteneciente al grupo ZTHotels, ha impedido alojarse a un grupo de jóvenes con síndrome de Down en viaje de fin de curso porque «este tipo de personas podrían molestar al resto de los clientes». Desde la dirección del hotel piden disculpas a la asociación y afirman que se trató de «un malentendido». El caso está en manos de la Fiscalía de Almería. «No se ha hecho público por victimismo, sino para hacer pedagogía publica (sic)», explica Agustín Matía, gerente de Down España.
Según denuncia la organización, una trabajadora de Down Almería solicitó a una agencia de viajes que pidiera presupuesto de alojamiento a tres hoteles cercanos a la ciudad para organizar el viaje de fin de curso de un grupo de jóvenes con síndrome de Down de un centro educativo concertado con la asociación. Sin embargo, uno de estos hoteles, el CaboGata Plaza Suites, contestó a la agencia que no podía facilitar un presupuesto para alojar a los jóvenes. «No admitimos grupos de personas con discapacidad psíquica», respondió el establecimiento, según la asociación.
La organización apunta que cuando Down Almería contactó con la dirección del hotel para pedir explicaciones, ésta «se reafirmó en su postura» y añadió que «este tipo de personas podrían molestar al resto de los clientes del hotel», cosa que ya «les había ocurrido en otra ocasión».
La asociación puso los hechos en conocimiento de la Fiscalía de la ciudad por entender que «constituyen un caso claro de discriminación hacia personas con discapacidad y que vulneran la Convención Internacional de los Derechos de las Personas con Discapacidad ratificada por España» que prohíbe «toda discriminación por motivos de discapacidad». Down España recuerda otros dos casos en los que se impidió el acceso de jóvenes con síndrome de Down a una discoteca en Sabadell, el pasado marzo, y en un pub de Alicante, en 2010. El propietario del pub fue inhabilitado un año después. En 2009, un párroco se negó a dar la primera comunión a una niña de Teià (Barcelona) porque ya era «un ángel de Dios».
Por su parte, fuentes de la dirección del hotel almeriense afirman que «ya se han pedido disculpas a la asociación, porque todo fue un malentendido», ya que en la central de reservas pensaron que se trataba de un grupo con otro tipo de discapacidad intelectual que ya había estado en el hotel, y que había resultado «muy conflictivo».
Asimismo, señalan que el personal del hotel está «muy afectado» por lo ocurrido, que está teniendo una fuerte repercusión en las redes sociales suscitando todo tipo de críticas, e inciden en que acusar al establecimiento de negar la entrada a estas personas afecta directamente a la «dignidad como personas» de sus trabajadores.
La cadena hotelera ha difundido además, un comunicado, en el que asegura que «jamás en 35 años de vida» de la empresa hotelera se ha negado la entrada a un grupo de personas con síndrome de Down, que «han sido, son y serán siempre bien recibidos».
«De hecho, contamos entre nuestros clientes habituales con familias con personas que tienen este síndrome y son uno más, puesto que sus necesidades de servicio son exactamente iguales que las de cualquier otro y como tales se les trata», dice ZTHotels.
Cuando se enfrentan con estas situaciones de discriminación, la asociación recomienda a las familias y las organizaciones que pidan la hoja de reclamaciones, para dejar constancia de lo ocurrido, y que se pongan en contacto con la fiscalía, ya que tiende a actuar de oficio. El artículo 512 del Código Penal sanciona con entre 1 y 4 años de inhabilitación profesional a quien, ejerciendo su actividad laboral, deniegue a una persona la prestación a la que tenga derecho por razón de su discapacidad.

martes, 15 de octubre de 2013

La demolición de una pirámide maya en Belice indigna a los arqueólogos



«Horrendo, deplorable e imperdonable». Así ha calificado Jaime Awe, director del Instituto de Arqueología de Belice, la demolición casi total de una pirámide maya de 2.300 años de antigüedad y unos 30 metros de altura en el yacimiento de Noh Mulen, en el distrito de Orange Walk, al oeste del pequeño país centroamericano. El edificio fue destruido por las excavadoras de una empresa constructora que buscaba grava para arreglar una carretera.
«Es verdaderamente increíble que se destruyera la pirámide», asegura Awe por correo electrónico a este periódico. «La empresa constructora era muy consciente de que se trataba de un lugar histórico. O estaban pensando que nadie se iba a enterar, lo cual es increíblemente estúpido, o suponían que podrían destruir el yacimiento y salirse con la suya. Es indignante pensar que no tienen amor por nuestro patrimonio cultural», remata.
La pirámide era el centro de un asentamiento maya de unos 32 kilómetros cuadrados donde llegaron a vivir unas 40.000 personas y donde se ubicaban 81 edificios de ladrillos de piedra caliza, un material muy apreciado por los constructores para mejorar las carreteras, según la web local 7NewsBelize.
«La pirámide destruida era una de las más grandes en el yacimiento de Noh Mul. Obviamente fue un templo importante, que se usó para destacadas ceremonias y rituales, incluyendo el entierro de miembros de la élite de la ciudad», prosigue Awe. Casi todo el edificio quedó demolido, aunque según el arqueólogo hay una parte pequeña a su izquierda que puede rescatarse. Este miércoles Awe tenía previsto acudir a Noh Mulen para ver qué información podía aún recuperar de la pirámide.
«Nuestras leyes contra este tipo de acciones son claras y contundentes», continúa Awe, «es ilegal destruir deliberadamente monumentos antiguos». «Seguiremos adelante con nuestro programa de divulgación para sensibilizar al público sobre la importancia y necesidad de preservar el patrimonio nacional. La responsabilidad es de todos, no sólo del Instituto de Arqueología».
El arqueólogo británico Normand Hammond, que trabajó durante más de 20 años en Belice, aseguró a la agencia AP que la demolición de montículos mayas para rellenar carreteras era un problema endémico en el país centroamericano, pero que esto que ha sucedido suena «mucho peor».
Desde el vecino México, el arqueólogo Leonardo López Luján, que dirige las excavaciones del Templo Mayor, en pleno centro del DF, recuerda que este tipo de incidentes sucedían antes en su país con relativa frecuencia. «Ahora pasa mucho menos, porque para emprender cualquier infraestructura tiene que intervenir un equipo de la Dirección de Salvamento Arqueológico», cuenta a El País. Así por ejemplo, la autopista a Acapulco tuvo que desviar su trazado.
De momento, la policía ha cerrado el yacimiento de Noh Mulen y ha abierto una investigación mientras la fiscalía baraja presentar cargos criminales. Destruir un monumento antiguo está penado con hasta 10 años de cárcel o una multa de 10.000 dólares. La empresa D-Mars ha retirado sus máquinas del lugar.

martes, 8 de octubre de 2013

El mejor físico europeo joven se queda sin beca en España



La comisión que evalúa a los candidatos a becas del programa Ramón y Cajal, que pretende propiciar la repatriación a España de investigadores de alto nivel, bajo los auspicios de la Secretaría de Estado de Investigación, denegó su solicitud a Diego Martínez Santos alegando su falta de «liderazgo internacional». Pero casi al mismo tiempo la Sociedad Europea de Física otorgaba a este científico gallego de 30 años el premio al mejor físico del continente, un galardón que se concede cada dos años. Martínez Santos, originario de Foz (Lugo), permaneció tres años en el Laboratorio Europeo de Física de Partículas (CERN), en Ginebra, donde realizó el trabajo que le ha valido el reconocimiento de la comunidad de físicos europeos. Ahora está contratado por el Instituto de Física de Partículas de Holanda, conocido como Nikhef, y vive a caballo entre Ámsterdam y Ginebra.
Martínez Santos estudió en la Facultad de Físicas de la Universidad de Santiago, donde también se doctoró con una «tesis magnífica», señala el catedrático compostelano Carlos Pajares, delegado en España del CERN. Su trayectoria le sirvió para conseguir un contrato de tres años en la institución con sede en Ginebra, donde sus trabajos en el Gran Colisionador de Hadrones sobre una partícula conocida como Mesón B le han servido ahora para lograr el reconocimiento de la Sociedad Europea de Física. Tras concluir el contrato en la ciudad suiza, hace seis meses comenzó a trabajar en el instituto holandés, que le contrató por otros tres años.
Cuestión de edad.
Pero su intención era regresar a Santiago, a ser posible, y si no a otro lugar de España o Italia, «a algún lugar donde haga menos frío que aquí», explicó el científico al diario La Voz de Galicia. Por eso optó al programa Ramón y Cajal. Y la coincidencia quiso que el mismo día que le comunicaban el rechazo a su solicitud en España se enterase también de que le reconocían como el mejor físico joven de Europa. «El programa Ramón y Cajal es para menores de 35 años y probablemente se ha primado a los que se acercan a esa edad para que no quedasen fuera definitivamente», explica el catedrático Carlos Pajares. «Supongo que, como Diego es más joven, habrán pensado que ya tendrá más oportunidades». El científico podría optar de nuevo el año que viene a la beca que le permitiría el regreso, aunque todavía no lo ha decidido.

martes, 1 de octubre de 2013

Era sólo una perra



Era sólo una perra. Una galga flaca y asustada, como las que ahorcan algunos cazadores cuando ya son viejas e inútiles, con tal de ahorrarse un cartucho. Cuatro días estuvo correteando por los túneles del Metro de Madrid sin encontrar la salida. La vieron conductores, vigilantes y viajeros. Fue grabada en video corriendo despavorida por las vías, de túnel en túnel, huyendo de los trenes que pasaban a toda velocidad. Cuatro días de oscuridad, aturdimiento, soledad y angustia. De miedo atroz. Anoche vi uno de esos videos en Internet y me levanté de la silla con una desolación y una mala leche insoportables. Por esto tecleo estas líneas, ahora. Para desahogar mi tristeza y mi frustración. Mi rabia. Para ciscarme por escrito en los responsables del Metro de Madrid y en la puta que los parió.
La galga abandonada fue vista un jueves vagando por los túneles. Corría aterrada por el estruendo de los trenes, esquivándolos en la oscuridad. Al comprobar que el personal del Metro no hacía nada para rescatarla, algunos viajeros avisaron a asociaciones de protección animal, que pidieron permiso para actuar. Ya ocurrió algo semejante en Barcelona, cuando para salvar a un perro perdido en el Metro se detuvo el servicio tres horas, en un rescate en el que participaron bomberos, guardias urbanos y empleados de la perrera municipal. En Madrid, sin embargo, los responsables del transporte subterráneo se negaron a intervenir. Sólo dieron largas: se ocupaban de ello, la galga se había llevado a una protectora de animales, ya no estaba en las vías, etcétera. Enrocada en su estúpida indiferencia, la empresa municipal rechazó todas las propuestas: jaulas trampa puestas en los huecos de los túneles o los andenes, unos minutos de parada de trenes para actuar con una escopeta de dardos narcóticos. Nada de nada. Nosotros nos ocupamos, repetían. Y punto.
Pero mentían. Nadie se ocupaba de nada. La perra entró en los túneles un miércoles. Dos días después, al ser vista entre las estaciones de Sainz de Baranda e Ibiza —corría asustada bajo el andén, huyendo del tren que venía detrás—, seis asociaciones de defensa animal pidieron al Metro permiso para bajar a las vías y rescatarla. La empresa negó el permiso. El sábado a las 7 de la tarde, en la estación de Sainz de Baranda, un conductor dijo que había visto al animal tirado junto a la vía, en el túnel, a ciento cincuenta metros del andén. Rogaron los activistas que alguien bajara a la vía para ver si la perra seguía con vida, pero se les negó. Pidieron que se detuvieran los trenes durante unos minutos para proceder ellos mismos al rescate, y también se les negó. Mientras tanto, el andén se llenó de vigilantes encargados de controlar a los miembros de las asociaciones protectoras. «Vaya follón —oí decir a uno en el video de Internet— va a montar el puto perro».
Hartas de aquello, dos mujeres, Irene Mollá, de la asociación Más Vida, y Matilde Cubillo, de Justicia Animal, decidieron echarle ovarios. Mediaban 18 minutos entre el paso de cada tren, así que saltaron a las vías desoyendo las órdenes del jefe de Seguridad del Metro, para internarse en el túnel con las pantallas de sus teléfonos móviles como linternas. Al poco regresaron trayendo a la galga en brazos, tapada con una chaqueta, todavía sangrando con una pata amputada. Atropellada. Muerta. En los cuatro días transcurridos, cuando aún estaba viva y sana, ningún vigilante había acudido a rescatarla, ningún empleado se arriesgó a una sanción por parar el tren. Los convoyes, que se inmovilizan cuando caen a las vías unas llaves o un teléfono para que el personal baje a buscarlos, los conductores que si hay huelga ignoran los servicios mínimos cuando conviene al sindicato correspondiente, no pudieron detenerse unos minutos para rescatar a la galga extraviada. Habrían sido sancionados, claro. Paralizar el tráfico suburbano por una perra, nada menos. Y eso, en un Madrid donde no falta día sin que una concentración ciclista, cabalgata, procesión, verbena, manifestación autorizada o ilegal, paralice impunemente la ciudad, corte el tráfico, bloquee autobuses o taxis y causa atascos monstruosos mientras la autoridad competente, vía sufridos policías municipales, se limita a encogerse de hombros cuando le preguntas cómo carajo llegar al trabajo o a tu casa.
Y, bueno. Me cuentan que las asociaciones de defensa animal se han querellado contra los responsables del Metro de Madrid por omisión de socorro, maltrato animal o como se califique este puerco asunto. Así que desde aquí ofrezco mi firma. Espero que retuerzan el pescuezo a esos tipos. Y tipas. Ojalá, en memoria de aquella pobre perra asustada, les saquen a todos las entrañas.

El 94 % de las empresas del Ibex 35 tiene presencia en paraísos fiscales

Miércoles, 8 de mayo de 2013 (ABC).


El 94 % de las empresas del IBEX, 33 de las 35 compañías que integran el índice bursátil, poseen actividades financieras en paraísos fiscales, según el informe de 2011 elaborado por el Observatorio de Responsabilidad Social Corporativa.
Según el estudio, elaborado a partir de la información que publican las compañías en sus juntas de accionistas, los paraísos fiscales más usados son Delaware (EE. UU.), con 115 domiciliaciones, seguido de Holanda, con 85; Luxemburgo, con 30; Irlanda, con 29; Suiza, con 24; Hong Kong, con 23; y las Islas Caimán, con 22.
Las empresas con mayor presencia en paraísos fiscales, a través de sociedades dependientes y participadas con domicilio en estos emplazamientos, fueron: Banco Santander (72), ACS (71), BBVA (43) y Repsol YPF (43).
Carlos Cordero, director del estudio, ha destacado en la presentación del informe, que durante la crisis económica estas actividades, en vez de disminuir, han aumentado un 8 % más respecto a 2010.
Se trata de una elusión fiscal, es decir, una actividad legal pero que repercute negativamente en la economía nacional, ha denunciado.
Cordero ha achacado la falta de transparencia por parte de las empresas a la ausencia de normas jurídicas que impidan estas actividades.
El informe, que ha sido revisado y modificado en algunos puntos por las empresas del IBEX, refleja carencias de otros datos sobre responsabilidad corporativa, como el medio ambiente, los derechos humanos, la protección del consumidor o la corrupción.
Por último, Cordero ha criticado que los sueldos de los altos cargos se decidan en los consejos de administración en vez de en las juntas generales de accionistas, si bien ha admitido que es una práctica que se da también en otros países europeos.