martes, 26 de noviembre de 2013

Campo de tiro en Miami ofrece capacitación en armas para niños desde los 8 años



El control de armas es un tema debate candente en Estados Unidos y uno que divide al país. Mientras algunos se oponen ferozmente a las armas, otros, como los dueños del campo de tiro Stone Heart, las consideran parte de una actividad familiar.
Stone Heart es un polígono de Miami en el que se fomenta un ambiente familiar.
«A mí lo que me gusta es que vengan familias, padres con sus hijos, mamás, papás, todo tipo de gente», dice Augusto Luna, propietario del establecimiento.
El polígono ofrece instrucción en manejo de armas a niños a partir de los 8 años y la entrada para los más pequeñitos es gratuita.
Luna dice que el programa familiar comenzó durante época de vacaciones y tuvo tanto éxito que decidieron continuarlo.
Pero no todos están de acuerdo con que los niños tengan acceso a armas. Las varias matanzas en Estados Unidos han reavivado el debate sobre el control de armas en ese país.
«Es cierto que un niño a los 8 años puede acatar instrucciones, pero con todo lo que se le puede enseñar a un niño, ¿es eso lo que queremos que aprenda?», pregunta la doctora Marisa Azaret, colaboradora de CNN.
El debate está abierto.

La Diputación de Ávila se gasta 9.000 euros en la celebración de un pleno de 12 minutos



El mayor gasto se ha producido principalmente en el pago de 400 euros a los diputados no liberados.
El pleno se celebró el día 14 de junio, duró doce minutos y se aprobó también la reunión de dos plenos extraordinarios anuales en otros tantos pueblos de la provincia para tratar cuestiones relacionadas con el patrimonio cultural, histórico, natural y turístico de la provincia.
La Diputación Provincial de Ávila ha iniciado el proceso del pago de las retribuciones a los diputados provinciales que asistieron al pleno extraordinario que se celebró el día 14 de junio en Arévalo. Esas retribuciones ascienden a 400 euros por cada diputado no liberado, que en el caso de Ávila son 20, pero en ese pleno asistieron 19.
El pleno duró doce minutos y en él se aprobaron dos puntos, una declaración institucional de apoyo a la exposición «Credo» de Las Edades del Hombre que se está celebrando en Arévalo, y el compromiso de convocar otros dos plenos extraordinarios al año, a celebrar en otros pueblos de la provincia, para tratar asuntos relacionados con el patrimonio histórico, cultural, natural y turístico de la provincia.
Tras el pleno los diputados en compañía del alcalde de la localidad visitaron la exposición y después comieron en un restaurante un menú a base de entrantes, cochinillo con ensalada y postres que también pagó la Diputación Provincial a razón de 24 euros por comensal.
El pasado 24 de junio se celebró un pleno ordinario donde igualmente se podrían haber incluido los acuerdos del pleno extraordinario del 14 de junio de Arévalo. Todos los diputados han cobrado 400 euros tanto por el pleno extraordinario como el ordinario.

martes, 19 de noviembre de 2013

Virus por voluntad divina



Una epidemia de sarampión desatada en el denominado Cinturón Bíblico holandés, zona de mayoría calvinista que cruza el país de oeste a este y rechaza las vacunas por motivos religiosos, ha provocado un debate nacional sobre los derechos del menor. O mejor, sobre el derecho del Estado a obligar a los padres a proteger a sus hijos de enfermedades infecciosas evitables. La cifra oficial de niños afectados asciende a 466, pero el Instituto Nacional de Salud Pública (RIVM en sus siglas en holandés) calcula que puede ser 10 veces mayor. «En esa comunidad, no todo el mundo acude al médico ni alerta a las autoridades sanitarias», señalan los virólogos, que han puesto en marcha una campaña urgente de inoculación para 6.000 bebés entre 6 y 14 meses. «Es una invitación, porque el calendario de vacunación es voluntario en todo el país. En la práctica, lo sigue más del 95 % de la población, así que ahora la ofrecemos allí donde haya menos de un 90 % de vacunados», añaden. Entre 1999 y 2000, tres niños murieron de sarampión en un episodio similar y 150 fueron hospitalizados.
La vacuna brindada incluye sarampión, paperas y rubéola —también constatada en la región— y los médicos de cabecera se encargan de animar a los padres a inocular a su prole. La tarea no es fácil. El núcleo duro de los calvinistas holandeses suma unos 600.000 miembros y cuenta con tres escaños en un Parlamento de 150. Su credo les lleva a anteponer el «plan de Dios y las pruebas mandadas a sus criaturas», a la evidencia científica sobre el riego y prevención del virus. Otros ortodoxos, por el contrario, admiten que la presión social les lleva a no vacunar a sus hijos. Los que abren la puerta al médico si acude a domicilio, actúan con vergüenza y a escondidas para no ser marginados por los suyos. Consciente de la situación, confirmada por varios médicos, el RIVM se ha asegurado de que sus cartas lleguen a las direcciones particulares. De constatarse efectos secundarios dañinos, los especialistas sí son bienvenidos. Por eso se sabe que ha habido dos casos de encefalitis y dos neumonías. Otro pequeño está muy grave, y cinco más, graves. En 1971, la misma visión bíblica favoreció la aparición de una epidemia de poliomielitis que acabó con la vida de cinco menores y dejó con secuelas a otros 44. En 1999 hubo un segundo brote.
A la vista de que el pico de la actual epidemia de sarampión aún no ha sido alcanzado, el cruce de reproches entre predicadores y políticos ha adquirido dimensiones insospechadas. Los primeros ofrecen su apoyo pastoral a las familias y advierten, como Wouter Pieters, de que «nada hay por encima de la Biblia. Los servidores públicos pueden hablar en nombre propio, pero el creyente decide por sí mismo bajo la mirada del Señor». Respondía así al llamamiento de la antigua ministra de Sanidad, Els Borst, liberal de izquierda, a la vacunación. «No va en contra de Dios. Y si todo es voluntad divina, también lo son las vacunas», dijo ella. Su postura fue refrendada por el propio primer ministro, Mark Rutte, liberal de derecha, creyente y protestante, que considera imposible «que el Creador quiera que estos niños sufran las consecuencias de una enfermedad peligrosa. En este mismo mundo creado por Él hay vacunas», señaló, en su alocución semanal de los viernes. Edith Schippers, titular de la cartera de Sanidad, y miembro a su vez del partido en el poder, prefirió poner la nota pragmática: «Si bien el sarampión no es inocuo y no vacunar es un error, vivimos en un país libre».
Con el debate embarrancado, la senadora Heleen Dupuis, otra liberal —casi el único partido que ha intervenido en la discusión— se ha atrevido a pedir que «el Estado proteja a los niños de sus padres. Es hora de abrir la discusión sobre la posibilidad de una vacunación obligatoria. También lo es la educación elemental. Otra manera, si se quiere, de forzar la voluntad paterna», declaró en el informativo nocturno Nieuwsuur. A partir de aquí, la religión y la ciencia, enfrentadas como nunca, han cedido terreno al principio de la separación de la Iglesia y el Estado. Y las opiniones se han multiplicado. Desde el historiador Hans van der Jagt, estudioso del protestantismo nacional, que ha escrito en el rotativo De Volkskrant lo siguiente: «Los únicos que tienen la respuesta son los creyentes mismos. Pero estamos ante un grupo marginal y egoísta de ortodoxos protestantes […] Van desapareciendo, pero ni Rutte ni la sociedad puede cambiarles». Al predicador y profesor de teología Arnold Huijgen, que lamenta «la falta de respeto del Estado, con sus constantes intromisiones, por las libertades ciudadanas. ¿Adónde vamos a llegar?», se pregunta.
Con la sociedad en vilo por la suerte de los niños enfermos, y el temor a que la epidemia salte al resto del país, el microbiólogo Roel Coutinho, miembro del RIVM, ha sido aún más práctico que la ministra de Sanidad. «Los contrarios a las vacunas tienen muy clara su postura. El calendario de vacunación ha funcionado en Holanda sin problemas (desde su implantación en 1957). El rechazo habría sido mayor de haberse impuesto», ha hecho saber, mientras preparaba las 6.000 cartas dirigidas a la comunidad calvinista.
Una amenaza recurrente.
La Organización Mundial de la Salud calcula que para que desaparezca el sarampión hay que vacunar al menos al 95 % de los niños. En teoría, eso protege a toda la población, pero casos como los brotes de 2011 han demostrado que no es suficiente. Algunas poblaciones que habían quedado al margen hicieron que ese año hubiera más de 3.500 casos en toda España (11 veces más que en 2010, el 70 % agrupados en Andalucía y Madrid), según el informe sobre ese año del Instituto de Salud Carlos III, y solo Cantabria, donde la tasa de vacunación es del 100 %, quedó libre de la enfermedad.
Como consecuencia de este resurgir, el nuevo calendario vacunal que pactaron las comunidades y el ministerio ha adelantado la fecha de la primera dosis a la edad de 12 meses y ha dejado la segunda entre los tres y cuatro años. Es esta segunda dosis la que más falla. Los últimos datos indican que la media supera ese 95 % recomendado, pero eso no es homogéneo: Andalucía, Baleares y el País Vasco quedaron en 2011, por poco, por debajo de ese mínimo. Los expertos descartan, sin embargo, que ello se deba a movimientos antivacunas.
Este año la situación parece que va mejor. Hasta el 16 de julio (última fecha con datos), el Instituto Carlos III ha registrado 107 casos de sarampión, la mayoría en Baleares y Cataluña, frente a 1.129 en el mismo periodo del año pasado.

lunes, 18 de noviembre de 2013

Reyes magos y reinas magas (Arturo Pérez-Reverte)



Creemos que los niños son gilipollas. Que no se enteran. Que podemos engañarlos con facilidad, haciéndolos cómplices de nuestros prejuicios, torpezas y limitaciones. Pero nos equivocamos. Esos diminutos seres con cara de panoli son formidables desarrollando intuiciones magistrales y conclusiones perspicaces. Su capacidad de observación, de intuición extrema y casi animal, su honradez intelectual incontaminada por las convenciones sociales que más tarde acabarán atrapándolos, son asombrosas. Nadie tan coherente, recto y tenaz como ellos al construir mundos propios y defenderlos, aplicar el sentido común, ilusionarse con desafíos, razonar sobre evidencias. Tan consecuentes y honrados, a veces hasta la crueldad, con el mundo que ven o creen ver. Tan próximos todavía a las reglas naturales de la vida; a esas realidades inexorables que los adultos aún no hemos podido hacerles olvidar, ni enmascarar y manipular estúpidamente para ellos. O más bien para nosotros. Para nuestra comodidad y sosiego.
Me hace pensar en esto una moda reciente relacionada con la cabalgata de la noche de Reyes: confiar el papel de Melchor, Gaspar o Baltasar a una mujer. Todo, naturalmente, como cuota políticamente correcta: un tercio de sus majestades de Oriente, para cumplir con el qué dirán. Lo que se traduce en señoras disfrazadas de varón, con barba, corona y demás parafernalia. En los días siguientes al último de Reyes, algunos lectores y amigos me hicieron llegar cartas con sus opiniones sobre la cosa; y algunos, incluso, recortes de prensa con otras cartas publicadas en periódicos locales. Comentarios jocosos o indignados, según el talante de cada cual: mucha chufla y algún cabreo, como el de esa madre cuyo hijo de seis años, embozado con bufanda y gorro de lana bajo los que sólo podían verse sus ojos atónitos, le zarandeaba una mano gritando: «¡Mami, mami, ese rey es una mujer!».
No pasa nada, dirán algunos, por que un rey mago, incluso los tres, sea una mujer. Si ciertas señoras creen que su presencia ahí ayuda a conseguir más respeto para su sexo, pues oigan. Bendito sea. Adelante con los faroles. A fin de cuentas, una cabalgata de Reyes toca menos el rigor que el folklore. Puestos a disfrazarse y a dar espectáculo, sería como negarse a que en las fiestas de moros y cristianos, o en las de cartagineses y romanos —pura y divertida murga sana—, haya señoras que quieran salir de guerrero almohade o legionario romano. Allá cada cual con sus fiestas, sus disfraces y sus botas de vino. Otra cosa es cuando se trata de una reconstrucción histórica calculada y rigurosa, como Las Navas, el 2 de Mayo o la batalla de La Coruña, por ejemplo. Meter ahí a una señora de fusilero británico o de adalid navarro da el cante; quita credibilidad al asunto, porque en aquellos tiempos las señoras no andaban pegando tiros, asaltando trincheras ni dando espadazos a los infieles; y cuando ahora se escriben novelas o se hacen películas donde ocurre eso, tales películas y novelas suelen ser una imbecilidad perfecta.
El problema con los reyes magos es otro: la tradición se refiere a tres reyes varones. Y es la tradición precisamente, transmitida de padres a hijos, la que hace a los niños que aún conservan la inocencia adecuada esperar con ilusión la llegada anual de esos magos de Oriente, cuyos nombres y sexo conocen perfectamente, hasta el punto de que resulta imposible darles Baltasara por Baltasar. Y como los pequeños cabroncetes no tienen un pelo de tontos, en cuanto pasa por delante la carroza, huelen la tostada. Y se les fastidia así la fiesta, la ilusión, la fe en algunas cosas que, para bien de la Humanidad, es conveniente conserven durante el mayor tiempo posible, antes de que la vida les demuestre lo que hay bajo el cartón y el falso armiño de cada rey, mago o no mago. Y así, subida en una carroza, la reina Gaspara, o como se llame, puede que haga un favor enorme a la visibilización de la mujer; pero también estará reventando la ilusión, en su noche más hermosa del año, a millares de criaturas que, sintiéndose estafadas, se volverán a sus padres para denunciar, con justa indignación: «¡Papi, ese rey con barba es una chica!».
Así que ya pueden despedirse de la magia, nuestras criaturas. Darse por fastidiadas. En este país acomplejado y cobarde donde no caben un tonto, un sinvergüenza, un oportunista más, cualquier nueva idiotez triunfa que da gusto. Habrá polémica, claro. Sentido común versus matonismo ultrarradical. Acusaciones de machista intransigente a quien no trague. En consecuencia, las autoridades dispondrán cada vez más cabalgatas con la cuota adecuada de reyes y reinas, magos y magas, camellos y camellas, pajes y pajas. Todo sea por no discrepar. Y a los niños, pues bueno, pues vale, pues me alegro. A ésos, que les vayan dando.

lunes, 11 de noviembre de 2013

Una siega excesiva daña la mayor joya botánica de Fuentes Blancas



Es la planta más valiosa del ya de por sí exclusivo cinturón verde de la capital burgalesa. Estuvo durante décadas desaparecida, este año había vuelto a brotar, habían recibido cuidados especiales, y una siega agresiva acometida por el Ayuntamiento de Burgos a principios de la semana pasada estuvo cerca de dar al traste con ella.
La Anemone ranunculoides, más conocida como anémona amarilla, es un auténtico tesoro botánico que tenemos a las puertas del asfalto y los polígonos industriales, y como tal la cuidan en el Aula de Medio Ambiente de Caja de Burgos. Pero esta semana Miguel Ángel Pinto, su director, se topó con la desagradable sorpresa de que el paso de una cortadora y las rodadas de lo que parece un pequeño tractor habían arrasado casi por completo sus plantas.
Pinto acompañaba a un redactor y a un fotógrafo de este diario para enseñarles los trabajos que el Aula de Medio Ambiente, a través de su programa de voluntariado, había llevado a cabo en las semanas precedentes con la anémona amarilla. Un pequeño grupo de estudiantes de Ingeniería Técnica Agrícola, Grado de Farmacia y Parafarmacia y Ciencias Ambientales había trabajado en el escardado manual para salvarla de otras especies agresivas. Y al llegar al lugar donde crecen las plantas se llevó un enorme disgusto, sabiendo además que en reiteradas ocasiones el servicio de Parques y Jardines del Consistorio había sido avisado de que segar ese punto sería muy agresivo para la joya botánica.
De hecho, durante años se la consideró desaparecida, posiblemente por la costumbre de la siega de este parque, mitad urbano mitad silvestre. Catalogada como «de atención preferente» en el Catálogo de Flora Protegida de Castilla y León, el botánico Pio Font Quer la citó por primera vez en los alrededores de la capital burgalesa en 1924. No se volvió a ver hasta que en el año 2000 personal técnico del Aula localizó dos nuevas poblaciones y fue todo un acontecimiento. Lo más parecido a un gran descubrimiento arqueológico aplicado al mundo de las plantas. La constatación de que algo está donde debe aunque no se supiera nada de él.
Desde entonces, como si de un animal en peligro de extinción se tratase, la anémona amarilla había sido objeto de seguimiento periódico. Se temió, sobre todo, por su supervivencia en la zona de chopos que tiene previsto talar el año que viene el Ayuntamiento, como segunda fase de la ejecutada este año. Y las partes implicadas, incluyendo al Servicio de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León, habían puesto especial cuidado en ello. Lo que no sospechaban es que los ejemplares amenazados iban a ser los que están bajo tres plátanos cerca de Fuente Prior.
«Suponemos que volverá a brotar porque se han salvado algunas plantas. En realidad, no sabemos las consecuencias de esto que ha pasado, pero desde luego ha podido ser terrible», comenta Pinto. Desde el Ayuntamiento de Burgos, y tras la emisión de un informe solicitado por la concejala de Medio Ambiente, Carolina Blasco, justifican la siega por razones sanitarias dada la cercanía de la zona de baño de Fuente Prior y parecen restar importancia a la actuación: «Supone la desaparición de la parte aérea de las plantas, si bien no tiene porque (sic) afectar a los rizomas de los ejemplares maduros (la parte subterránea) de la que nacen los renuevos», aseguran. Además, apuntan que «dada la fecha de la siega y las labores de eliminación de competencia que se realizaron este año por parte del Aula de Medio Ambiente, la fructificación de las plantas sí que se ha completado en la mayor parte de los casos, de manera que las semillas de esas plantas deberían haber quedado ya incorporadas al terreno y habrá que esperar a la próxima primavera para ver si nacen nuevos ejemplares».
La anémona amarilla es una rareza en estas latitudes. Más propia del centro de Europa, o como mucho de las montañas del norte de España, en Fuentes Blancas había encontrado el hábitat ideal por la abundancia de agua procedente de las praderas de Cortes, pero también por la humedad que le proporciona el río y el frescor de sus amplias zonas de sombra.
Sin embargo, en las últimas inspecciones Pinto explica que habían notado «un aumento de especies que amenazan a esta singular planta». La conocida como Amor del hortelano, pese a la apariencia amable de su nombre, se había convertido en una fuerte competidora junto con la Aliaría, capaces de ahogar a la anémona, pero el remate ha venido por parte de una cuchilla metálica.
Hace ahora un año el Ayuntamiento recibió fuertes críticas por el estado «salvaje» de muchas zonas verdes de la ciudad, donde la hierba crecía y llegó a secarse mientras un conflicto económico entre la administración y la empresa adjudicataria torpedeaba el ritmo de los trabajos. Ahora el celo ha resultado excesivo.
El jueves, el propio Pinto junto con Javier María García, jefe del Servicio de Medio Ambiente, presentaban públicamente el libro «Las Plantas de Fuentes Blancas» en el que destacan el valor de la pequeña flor amarilla por ser la última de las cuatro plantas protegidas que llegó a haber en el parque urbano, todo un ejemplo de equilibrio medioambiental y tesoro pendiente de conocer y explorar en profundidad. Un poco más y el elogio se convierte en póstumo.

Norman Foster



«Madrid es el ejemplo perfecto de una ciudad respetuosa con los peatones, compacta, con mucha densidad y con gran calidad de vida.»

lunes, 4 de noviembre de 2013

La estudiante que desnudó al rey Netanyahu



Para muchos de sus fundadores, Israel nació para ser un paraíso socialista. Hoy, 65 años después, tiene todo un monarca, que se gasta 21.000 euros mensuales en la limpieza de sus tres residencias, se instala habitaciones en aviones para vuelos de algo más de cinco horas y viaja, como las estrellas, con maquilladores y peluqueros. Una estudiante de Derecho de 27 años ha dejado al rey Bibi al desnudo. Durante tres meses trató de que el primer ministro revelara sus gastos de vivienda y manutención. Finalmente, aunando fuerzas con el Movimiento para la Libertad de Información, acudió a los juzgados. El resultado: hoy, los israelíes, que protestan en las calles ante la amenaza de amargos recortes y medidas de austeridad, saben que Benjamín Netanyahu se gastó en su pasada legislatura dos millones de euros de las arcas públicas en su residencia oficial.
La estudiante, Orian Weitzman, vivió en Madrid dos años y medio. Trabajaba en la aerolínea israelí El Al en el aeropuerto de Barajas. Se mudó a Israel hace dos años, para estudiar Derecho, aunque dice que en España tiene «su segundo hogar». La suya no es una batalla contra Netanyahu. No habla de política. Solo quiere, según dice a este diario, aportar su pequeño grano de arena en la mejora de la democracia. En febrero leyó en los medios israelíes que en el presupuesto del primer ministro se habían reservado cerca de 2.000 euros anuales para la compra de helado de sus sabores favoritos, pistacho y vainilla.
«Me pregunté: si se gastaba ese dinero en helado, ¿cuál sería el presupuesto de toda su residencia?», dice Weitzman. «En su web no venía la información, así que decidí contactar con la oficina del primer ministro, que tiene un departamento de transparencia informativa». Le dijeron que tardarían 30 días en ofrecerle la información. Luego le pidieron una prórroga de otro mes.
Finalmente, ante las evasivas, Weitzman decidió acudir a los juzgados. Junto al Movimiento de Libertad de Información, presentó una demanda. Por la vía legal, la oficina de Netanyahu respondió con una velocidad inusitada. «Al día siguiente ya tenía en mi correo un informe con los gastos del primer ministro desde 2009 hasta 2012», explica esta joven. Tras sus gestiones, el auditor oficial del Gobierno, Joseph Shapira, ha anunciado que abrirá una investigación sobre los gastos de los altos funcionarios en Israel y en sus visitas al extranjero.
La vivienda oficial del primer ministro se halla en la calle Balfour de Jerusalén. Los gastos de mantenerla aumentaron un 73 % en los cuatro años de la pasada legislatura de Netanyahu, de unos 400.000 euros en 2009 a 690.000 euros en 2012. El Estado también paga diversos gastos de manutención de las residencias privadas de Netanyahu, una en el exclusivo barrio de Rehavia, en Jerusalén, y otra en la localidad costera de Cesárea. Para limpiar esta última, en 2012, el Gobierno les concedió a los Netanyahu 66.000 euros. El último presupuesto anual de su familia para comidas y recepciones es de 100.000 euros. El de limpieza de la vivienda oficial asciende a 250.000 euros. Bibi y su mujer también necesitan maquillaje y peluquería.
El periodista del diario israelí Yedioth Ahronoth Shimon Shiffer recuerda que hace un año acompañó a Netanyahu a la ciudad de Eilat, en una visita a una mejorada valla de separación con Egipto. En el helicóptero le acompañaban varios asesores y guardaespaldas, además de dos misteriosos jóvenes con grandes maletas. «Bajo la influencia de las películas sobre lo que puede suceder en el avión del presidente norteamericano, pensé que podía tratarse de las maletas que contienen los códigos que activan las armas nucleares que se supone que Israel tiene», dijo Shiffer. «Una breve investigación reveló algo menos heroico: los dos hombres eran peluqueros, que habían sido trasladados con el primer ministro a Eilat para que su cabello apareciera arreglado y peinado».
Dos son, de hecho, los peluqueros y maquilladores que arreglan cada mañana al primer ministro y a su mujer, Sara. En 2012, el gasto mensual para esos menesteres fue de más de 1.200 euros. En 2009 se hicieron instalar en su residencia oficial un salón de peluquería, pagado, esta vez sí, de sus propios bolsillos. Los motivos que dio Netanyahu: de ese modo no tenía que cortar las calles de Jerusalén cada vez que él y su mujer decidieran desplazarse a la peluquería.
La primera ministra Golda Meir recibía a los miembros de su Gobierno en su cocina, mientras preparaba ella misma la comida, y sabía poco o nada de maquilladores. Su sucesor, Menájem Beguin, fundador de Likud, el partido de Netanyahu, solía desplazarse en aviones comerciales. El fotógrafo David Rubinger publicó recientemente en Yedioth Ahronoth una foto de ese primer ministro durmiendo incómodamente, encajado en dos butacas, en un viaje transatlántico. «Creo que la foto conmovió a la gente porque le recordó que en el pasado hubo un tiempo de humildad», dijo Rubinger. Ehud Olmert lavaba los platos delante de los periodistas que le entrevistaban, por orden de su mujer, Aliza.
Los vuelos han sido el talón de Aquiles del rey Bibi. La furia israelí por su estilo de vida la desató la revelación, hace dos semanas, de que él y su mujer se habían hecho instalar una habitación en un avión de la compañía nacional El Al para viajar las 5 horas y 20 minutos de trayecto entre Tel Aviv y Londres, donde asistieron al funeral de Margaret Thatcher. El coste para las arcas del Estado fue de unos 105.500 euros.
En un reciente viaje a Shanghái con su mujer y sus dos hijos, Yir y Avner, Netanyahu se alojó en una suite cuyo coste habitual es de 14.600 euros por noche, según estimaron los medios de Israel. Finalmente, Pekín se hizo cargo de la factura, y lo que los israelíes no tuvieron que pagar se les cargó a los contribuyentes chinos. El sueldo medio de un israelí, según la Oficina Central de Estadísticas, es de unos 1.900 euros brutos mensuales.