jueves, 18 de diciembre de 2014

Miguel Ángel Rodríguez, sobre Artur Mas: «Lo que le falta es un fusilamiento»



Miguel Ángel Rodríguez ha vuelto a agitar las redes sociales con unas polémicas declaraciones sobre el presidente de la Generalitat catalana Artur Mas: «Lo que le falta es un fusilamiento, entonces estaría estupendo», ha declarado en el programa Espejo Público de Antena 3.
Declaraciones que además se producen justo en el 74 aniversario del fusilamiento de Lluís Companys. Artur Mas y algunos compañeros de partido han acudido a la ofrenda floral a la tumba del expresidente en el cementerio de Montjuic.
La conductora del programa, Susanna Griso, le ha reprochado su dureza: «Ay, ¡que bruto eres!», le ha replicado.
Miguel Ángel Rodríguez asegura que el dirigente catalán «quiere ser víctima de alguien y como nadie le hace caso está desesperado. Cualquier político en esta circunstancia se iba a su casa, no se puede estar más tiempo ocupando una responsabilidad. Ha hecho el ridículo absoluto», ha declarado.
No es la primera vez que Rodríguez se despacha a gusto con el presidente de la Generalitat. Hace tan solo unos días, se burló en las redes sociales de una supuesta agresión a Artur Mas.
El que fuera portavoz del Gobierno de José María Aznar fue condenado en 2011 a pagar 30 000 euros al doctor Luis Montes por llamarle «nazi» en una tertulia televisiva. En su momento Montes declaró que la sentencia podría sentar un precedente «para estos bocatas», en la alusión a los tertulianos que hablan en las tertulias sin contrastar lo que dicen.

Maltrato animal para honrar al santo



Se llamaba Chillerona y fue la última cabra en ser arrojada desde el campanario de la iglesia en las fiestas de Manganeses de la Polvorosa (Zamora). Le habían puesto ese nombre en honor de Alfonso Chillerón, presidente de ANPBA, la asociación ecologista que llevaba años batallando contra el festejo por entender que, pese a ser recogido en una lona, el animal sufría un estrés innecesario. Chillerona, que aterrizó en la manta el 27 de enero de 2001, representa la resistencia de muchos pueblos a renunciar en sus fiestas al maltrato animal —el lanzamiento de la cabra, prohibido por primera vez en 1992, tardó una década en ser erradicado—, pero también el triunfo de la presión ecologista y un cambio de mentalidad.
Ahora, desde el campanario de Manganeses de la Polvorosa se arroja un peluche (con forma de cabra) y, desde 2009, el Toro de Coria (Cáceres) ya no es acribillado a dardos por el público. Pero permanecen otras prácticas similares, como el Toro de la Vega (Tordesillas, Valladolid), y el «calendario español de festejos crueles», como lo denomina el Observatorio de Justicia y Defensa Animal, ocupa todo el año y gran parte del territorio nacional.
Grupos ecologistas se quejan de una legislación dispar y sanciones poco eficaces: en algunos pueblos, vecinos insumisos prefieren hacer una colecta para pagar la correspondiente multa antes que renunciar, por ejemplo, a lanzar una pava desde el campanario en Cazalilla (Jaén), pese a que esta práctica también fue prohibida.
Luis Gilpérez, vicepresidente de la Asociación Andaluza para la Defensa de los Animales, pide que se elevan [sic] las multas para dificultar que los vecinos las paguen a escote y que los alcaldes hagan la vista gorda. «La Junta pone siempre en Calzadilla la mínima sanción prevista: 2001 euros. El máximo son 30 000».
La directora del Observatorio Justicia y Defensa Animal, Nuria Menéndez, explica que antes de presentar una denuncia siempre intentan negociar con el regidor. «Pero muy pocas veces nos hacen caso», explica. «Incluso los que dicen estar de acuerdo nos confiesan que no quieren ponerse al pueblo en contra. Esto quita votos». En el caso de Cazalilla, la asociación ha decidido cambiar de táctica. «El año que viene denunciaremos a la autoridad eclesiástica». La pava se tira desde una iglesia. Y la mayoría de estos festejos son en honor de santos o vírgenes.
Muchas de estas fiestas, como el Toro de la Vega, han sido declaradas «de interés turístico». Los ecologistas denuncian que esa etiqueta es, en realidad, una estrategia de «blindaje». La orden ministerial que reguló en 2006 esta distinción desestima las solicitudes si se maltratan animales. «Pero eso solo afecta a las fiestas que lo pidieron a partir de 2006, no antes», lamenta Menéndez.
Izquierda Plural y PSOE presentaron esta semana en el Congreso sendas proposiciones para instar al Gobierno a aprobar una ley integral que erradique definitivamente estas prácticas. «El grado de desarrollo de una sociedad se mide también en su nivel de respeto a los animales», afirma a El País el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez. El líder de los socialistas asegura que siempre ha estado en contra del Toro de la Vega: «No solamente porque no me guste, sino porque considero que nuestra sociedad debe avanzar en la garantía de la protección, el respeto y la defensa de los animales. No estamos en contra de los festejos populares con animales, estamos a favor de la protección de estos animales», añade. Para Sánchez, la disparidad de criterios obliga a «armonizar» la legislación existente: «Debemos evitar que festejos en los que un animal es objeto de maltrato estén prohibidos en unas comunidades autónomas y se permitan en otras», zanja.
Silvia Barquero, Presidenta del Partido Animalista PACMA, asegura que el calendario de festejos crueles españoles es un caso «único en la Unión Europea y da una pésima imagen de la Marca España». Además de las ya mencionadas, estas son otras de las fiestas polémicas que aún resisten.
Toros de fuego, arrojados al mar, enmaromados, perseguidos en todoterreno y obligados a arrodillarse ante un santo. En noviembre, en Medinaceli (Soria), una multitud ata el toro a un poste y le coloca dos bolas de fuego en los cuernos. Luego sueltan al animal, que pelea contra su propio fuego mientras el pueblo le hostiga. En Denia (Alicante) y La Ampolla (Tarragona) se celebran los «bous a la mar»: persecución hasta que cae al agua y rescatarlos después con una soga desde una embarcación. En Villalpando (Zamora) se persigue al toro en todoterreno, tractor, moto… En Benavente y Fornalutx (Mallorca) prefieren atarle una soga de los cuernos y hacerle correr mientras la multitud le golpea. En Ohanes (Almería) el toro es atado y forzado a arrodillarse ocho veces ante un santo…
Gansos decapitados. En Carpio del Tajo (Toledo) la fiesta consiste en pasar a caballo por debajo de una cuerda con gansos muertos. Gana quien más cabezas arranque. Hace años los animales estaban vivos. Ocurría lo mismo en Lequeitio, con la única diferencia de que los gansos se colgaban sobre el mar. Ahora, los animales colocados también están muertos y este año, por primera vez, han compartido cuerda con gansos de goma.
Lapidación de palomas. La Defensora del Pueblo, Soledad Becerril, llama la atención en su informe anual sobre la peculiar Semana Santa en Robledo de Chavela (Madrid), donde las palomas son encerradas en vasijas que se rompen a pedradas.
Persecución de patos. En Valdés (Asturias) y Sagunto (Valencia) se sueltan patos al mar para que la gente los persiga hasta capturarlos. Una sentencia de 2006 dio la razón a los ecologistas en la Comunidad Valenciana. Tras años de multas, el Ayuntamiento de Sagunto prohibió el maltrato y contrató a un veterinario para supervisar la prueba con los patos pero, como recuerda Becerril, los reclamantes ven «insuficientes» esas medidas de control.
Luminarias. En San Bartolomé de Pinares (Ávila) y Alosno (Huelva), caballos, burros y mulos son obligados a saltar entre las llamas o caminar sobre brasas candentes.
Arrastre de bueyes. En Erandio (Vizcaya) se considera «deporte rural». Consiste en poner a los bueyes a arrastrar piedras. Dos murieron este verano por dopaje.

miércoles, 10 de diciembre de 2014

Una niña mata accidentalmente a su instructor de tiro en Arizona con una Uzi



Una niña de nueve años ha matado por accidente a su instructor de tiro, mientras este le explicaba cómo utilizar un arma automática, en Arizona (Estados Unidos). Tras el primer disparo en la zona de tiro y al cambiar al modo de disparo en ráfaga, la menor perdió el control de la Uzi, un popular modelo de subfusil de fabricación israelí, y una de las balas alcanzó la cabeza de Charles Vacca, de 39 años, hiriéndolo de muerte.
Según informó el condado de Mohave en una nota de prensa, los hechos se registraron poco antes de las 10.00 del domingo (hora local), en un campo de tiro al aire libre situado a las afueras de la localidad de White Hills, en Arizona. Tras recibir el impacto, Vacca fue trasladado en helicóptero hasta un centro médico en Las Vegas, Nevada, donde los facultativos pudieron mantenerlo con vida hasta las últimas horas de la tarde, cuando falleció. Era padre, veterano de guerra y originario de Lake Havasu City.
La niña se encontraba con sus padres en el campo de tiro —que también funciona como hamburguesería y es un reclamo turístico a la hora de visitar Las Vegas— en el momento en que sucedió el accidente, en un Estado donde es común que los niños aprendan cómo utilizar armas de fuego a edades tan precoces como los nueve años. Los padres grababan un vídeo durante las lecciones de su hija, por lo que la policía pudo ver los detalles de la tragedia, que quedó registrada en uno de sus móviles.
En la grabación se ve cómo Vacca le enseña a la menor a coger el arma con las dos manos y a dirigirla hacia el blanco, ubicado a unos metros. Tras ello, el instructor le indica a la niña que dispare, a lo que ella obedece y él la felicita. Son sus últimas palabras. Es en el segundo tiro cuando algo sale mal; la menor pierde el agarre que tenía con ambas manos y el arma se gira hacia la izquierda, disparándose justo a la cabeza del instructor.
El gerente del campo de tiro Bullets and Burgers, Sam Scarmardo, que recuerda a Vacca como un tipo «concienzudo y muy profesional», ha explicado a la cadena estadounidense NBC que la edad mínima para practicar en la mayoría de los campos de tiro es de ocho años, siempre que se haga bajo la supervisión de los padres.

Una diputada del PP sobre el Toro de la Vega: «Si nos ponemos tan exquisitos, ¿comerías un pollo?, porque también lo han matado»



La diputada del PP en el Congreso Arenales Serrano defendió este martes la «costumbre» y la «decisión» de los propios ciudadanos de Tordesillas ante la manifestación en contra del lanceo del Toro de la Vega en esta localidad de Valladolid y afirmó que es una fiesta que está «tremendamente regulada» y no es la «prioridad de debate en este momento en España».
En declaraciones a TVE recogidas por Europa Press, Arenales Serrano mostró su total desacuerdo con el maltrato animal pero sí defendió que, en estos momentos, el evento está muy controlado. «Antes se le cortaban los testículos, ahora ya no se hace», puso como ejemplo.
La diputada utilizó un curioso argumento para defender esta celebración, en la que jóvenes de la localidad persiguen a caballo con lanzas a un toro hasta matarlo. «Si nos ponemos tan exquisitos y tan puristas, ¿comerías un pollo?, porque también lo han matado», explicó.
La diputada hizo estas declaraciones justo un día después de que el humorista de origen leonés Leo Harlem anunciara que no ofrecerá el pregón de las fiestas de Tordesillas el próximo 8 de septiembre y asegurase vía Twitter que se equivocó al aceptar la propuesta porque está «totalmente en contra del maltrato animal». Harlem se sumaba así a la iniciativa del Partido Animalista, secundada por rostros conocidos del mundo del arte y la cultura, para rechazar la fiesta del Toro de la Vega.

martes, 2 de diciembre de 2014

«¿Tiene sentido que un enfermo crónico viva gratis del sistema?»



Los portavoces de Sanidad de los partidos de la oposición en la Asamblea de Madrid han criticado a la vicenconsejera de Asistencia Sanitaria madrileña, Patricia Flores, por una declaraciones en las que se preguntaba: «¿Tiene sentido que un enfermo crónico viva gratis del sistema?» Esas palabras, recogidas por Diario Médico en su edición del 23 de enero, han llevado al portavoz de Izquierda Unidad, Rubén Bejarano, a pedir explicaciones en la cámara regional. El diputado quiere saber si el Gobierno de Esperanza Aguirre comparte esas declaraciones.
Bejarano ha acusado a la viceconsejera de trasladar «la imagen falsa del gratis total para los ciudadanos en atención sanitaria, cuando son ellos quienes financian el sistema con sus impuestos, tratando de hacer, una vez más, que los efectos de la crisis recaigan sobre los ciudadanos recortando sus derechos sociales básicos», recoge Europa Press. «Nos parece incomprensible que la viceconsejera, lejos de actuar desde su responsabilidad como garante del cumplimiento y defensa de los servicios sanitarios más básicos a los ciudadanos, y especialmente de los enfermos crónicos, plantee que a este tipos de enfermos no se les preste los servicios necesarios», ha añadido.
El portavoz de Sanidad de UPyD, Enrique Normand, califica las palabras de Flores de «poco afortunadas; especialmente en un contexto en el que determinados actores plantean la necesidad del copago y de recortar prestaciones sanitarias», añade. «El PP asegura constantemente que descarta el copago pero periódicamente aparecen declaraciones que parece que insinúan lo contrario. Con mensajes como estos lo único que se hace es crear inquietud», afirma el diputado.
«Una falta total de sensibilidad humana y social», opina el portavoz del grupo socialista, José Manuel Freire. «Y en el mejor de los casos, una ignorancia tal de la problemática de los pacientes crónicos, que son los que precisan de una buena sanidad, que debería llevar a su dimisión o a su cese», añade. Freire maneja datos que aseguran que la buena atención a los pacientes crónicos evita el 85 % de los ingresos hospitalarios.
Desde la Consejería de Sanidad aseguran que lo que Flores quería decir es que hay pacientes crónicos que no deberían ser tratados en hospitales de agudos, sino en residencias. «Lo sanitario tiene un fin», aseguró la viceconsejera durante su comparecencia. «No podemos comer toda la tarta de un bocado o nos empacharemos», añadió, frase que se ha interpretado como el planteamiento de límites a la asistencia gratuita de los pacientes crónicos.

lunes, 1 de diciembre de 2014

Construyen una pista de atletismo con ángulos rectos para terminar a tiempo la obra



El camino más corto es la línea recta. Es lo que debieron de pensar los responsables de la construcción de una pista de atletismo en el distrito de Tonghe, en la ciudad china de Heilongjiang. Ante la falta de tiempo, por la visita de sus superiores, tomaron la decisión de pintar las líneas de la pista de forma rectangular, en lugar de ovalada.
«Es especialmente difícil tomar las curvas, y es fácil caer», comentó un residente, Gong Xiaona, entrevistado por un programa de televisión local.
La antigua pista de atletismo estaba en malas condiciones por lo que «se decidió, de urgencia, volver a trazar la pista, previo a una visita de responsables locales», explicó un empleado del estadio, en el mismo espacio televisivo.
Contando con muy poco tiempo, se decidió que sería más rápido y menos complicado pintar la pista con ángulos rectos en lugar de curvas.