miércoles, 28 de enero de 2015

Pintadas improcedentes en las cuevas



Son demasiadas las cuevas de nuestra provincia burgalesa que padecen la necesidad de dejar una impronta del nombre de quienes las visitan. Este es un ejemplo de una de ellas, que deja a las claras el nivel cultural de los visitantes. Cabe preguntarse si haríamos lo mismo en las paredes de nuestro salón o dormitorio. ¡Qué pena!

miércoles, 21 de enero de 2015

La metedura de pata de ABC: echaron atrás su primera edición al incluir una necrológica de Teresa Romero



Apuntaban que «siempre» sería recordada como la mujer «que no venció la batalla del ébola» y que empezaban «los rezos para que nadie más resulte infectado».
Hay errores en la prensa fruto de las prisas por dar la primicia, y otros que sin esa justificación dejan entrever muchas cosas sobre cómo algunos medios conciben determinados acontecimientos o encasillan a determinadas personas. El día más crítico en la lucha por su supervivencia de Teresa Romero a la COPE se le escapó en su edición digital que había fallecido, aunque luego lo negaron. Y anoche, cuando todos los diarios de España empezaban a ser distribuidos con la mejor noticia en común, que Romero había superado el ébola, ABC tuvo que dar marcha atrás a su primera edición porque se le había colado un perfil sobre la auxiliar que en realidad era una necrológica.
El «fatal error» de Teresa.
Lo ha destapado Salvemos Telemadrid en las redes sociales con las imágenes de uno de esos diarios que fueron impresos pero nunca llegaron a ser distribuidos. De hecho la necrológica se incluyó en la página 41 del ABC junto a otra gran noticia que contaba que Teresa había derrotado al virus. Un error macabro, pero el perfil que tenían preparado para el día de su fallecimiento, «La niña que siempre quiso ser enfermera», no era demasiado amable y aseguraba que «desinfectar y limpiar la habitación de Manuel García Viejo» había sido «su error fatal».
A rezar para que no haya más infectados…
La conclusión de aquel texto frenado era demoledora: «Teresa siempre será recodada por sus allegados como la mujer “luchadora” y “valiente” que no venció la batalla del ébola. Comienza el rezo y los duelos para que nadie más resulte infectado».
Consigna de abortar el error costase lo que costase.
elplural.com ha podido confirmar de fuentes de Vocento que, cuando la primera edición estaba en marcha en imprenta e incluso habían salido ejemplares en furgonetas para su distribución, la dirección se dio cuenta del error y mandó parar las rotativas, «secuestrar» los ejemplares que ya estaban en distribuidoras, recuperarlos y destruirlos. También sacar nuevas planchas y tirar de nuevo los ejemplares, «con todo el coste que ello supone». La consigna era que «por dinero no sea» para abortar el error, de hecho las pérdidas por este error se estimaban hoy en más de 40 000 euros en las oficinas del grupo. Y eso cuando los empleados han vivido varios ERE en los últimos años y están sometidos cada vez a mayor presión laboral y precariedad.
Este miércoles, en esa página 41 de ABC ese mismo perfil había pasado a titularse «La niña que quería ser enfermera» y la auxiliar se había convertido en «la mujer “luchadora” y “valiente” que venció la batalla del ébola». Y por supuesto, ni rastro del «error fatal».

miércoles, 14 de enero de 2015

La gran estafa del pequeño Nicolás



Nadie sabía realmente de dónde había salido ni de quién era amigo. Pero la mayoría, por si acaso era verdad algo de lo que contaba, le seguían la corriente al pequeño Francisco Nicolás. De aspecto aniñado, siempre bien vestido y de palabra fácil, se movía por los círculos del PP de Madrid como pez en el agua. Era fácil verle bien situado en actos con empresarios y políticos, con los que se tomaba siempre fotografías que utilizaba luego para acreditar sus supuestas influencias. Pero era solo un niño y la gran estafa de su vida terminó desbordándole. La policía detuvo el pasado martes a Francisco Nicolás Gómez-Iglesias, de 20 años, por hacerse pasar por asesor de la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, y agente del CNI para cobrar 25 000 euros a cambio de interceder en la venta de una propiedad en Toledo. Incluso, como informó El Confidencial el jueves, llegó a pedir dinero al abogado de Jordi Pujol en nombre del CNI a cambio de aliviar su situación judicial.
Pero hasta ese momento, Fran, como le conocían en los círculos de Nuevas Generaciones del PP desde donde empezó a urdir su gran mentira, ya se había hecho pasar por agente del Gobierno, asesor de distintos cargos políticos o enlace entre la Casa Real y La Moncloa a cambio de favores o dinero. O incluso solamente para alimentar la historia de meteórico triunfo que llevaba años construyendo. Cuando la policía registró su domicilio el pasado martes encontró varios informes falsificados del CNI, autorizaciones falsas para vehículos en el Palacio de la Moncloa, una sirena de policía que utilizaba en algunos desplazamientos para ahorrarse embotellamientos y una placa de la Guardia Civil y otra de la Policía Municipal auténticas que, según contó a la juez que instruye el caso, le habían regalado sus titulares.
Nadie entiende ahora cómo logró engañar a todo el mundo durante los años que construyó su mentira. Ni siquiera la magistrada del juzgado de instrucción número 24 de Madrid. «Vaya por delante que esta instructora no acierta a comprender cómo un joven de 20 años, con su mera palabrería, puede acceder a las conferencias, lugares y actos a los que accedió sin alertar desde el inicio de su conducta a nadie, por muy de las Juventudes del PP que manifieste haber sido», sostiene la juez en el auto. El informe forense va más allá y observa en él «una florida ideación delirante de tipo megalomaníaco».
Pero la carrera de este mini Zelig de las influencias políticas, los favores y las corruptelas de poca monta comenzó muy pronto. Hijo de una familia de clase media y nieto de militares, empezó a frecuentar la agrupación del PP en Chamartín, de la que sus padres eran afiliados, a los 15 años. Siempre con el irrechazable pretexto de «echar una mano» y su capacidad de fabulación, empezó a tener acceso a distintas figuras relevantes del partido. Se convirtió en parte del paisaje habitual del PP y nadie se preguntó exactamente qué hacía aquel omnipresente chico. Fran empezó a inventar toda una red de influencias colándose en todo tipo de actos y dejándose ver en lugares exclusivos como el palco VIP del Santiago Bernabéu. «Alardeaba de sus buenos contactos, siempre disparaba alto. Pero hace unos meses empezamos a oír que podía estar metiéndose en líos», cuentan fuentes de Nuevas Generaciones.
Su facebook es un auténtico club de fans del PP —tiene como amigos diversos consejeros y asesores políticos— y un gran álbum de fotos con personalidades como Esperanza Aguirre, José María Aznar, Ana Botella o empresarios como Juan Miguel Villar Mir. Su última gran actuación fue en la coronación de Felipe VI, a la que asistió —nadie se explica ahora cómo lo hizo— y se hizo tomar la correspondiente fotografía dándole la mano al Rey. Una magnífica tarjeta de visita que, de nuevo, fue directa a las redes sociales.
Algunos cargos del PP empezaron a sentir cierta envidia de su buena colocación en todos los actos. «A veces yo llegaba y él estaba sentado en primera fila, cuando a mí me habían puesto en la tercera o la cuarta», relata un concejal del consistorio madrileño. «Parecía el típico friki, todo el partido le conocía, pero nadie sabía exactamente quién le había apadrinado o de parte de quién iba a los sitios», recuerda otro edil que habló con él «muchísimas veces». Muchos a los que iba a saludar de forma familiar, le seguían la corriente. Por educación o por si acaso algo de lo que contaba era verdad. A algunos incluso fingía adelantarles buenas noticias sobre posibles ascensos. «A un compañero le soltó que Rajoy pensaba convertirlo en diputado del Congreso», explica un asesor del PP.
Se le vio en eventos públicos con Jaime Mayor Oreja o con el presidente de CEIM, Arturo Fernández, con quien colaboró en las elecciones de dicha patronal. También logró que un concejal madrileño fuera padrino en su confirmación y participó en charlas con José María Aznar en Faes. Algunas fuentes señalan que incluso Ana Botella llegó a recibirle en el Ayuntamiento de Madrid. Empezaba a tejer una pequeña red clientelar ficticia a imagen y semejanza de la de un gran conseguidor. Sin embargo, todo se torció cuando, según cuentan fuentes del Ayuntamiento de Madrid, empezó a pedir dinero a terceros a cambio de mediar en la concesión de licencias. Sus andanzas llegaron a oídos de algunos altos cargos del partido y se cortó toda relación con él.
El verano pasado, este estudiante de finanzas en el centro CUNEF, hizo correr la voz en Ribadeo (Lugo) de que el Rey iba a ir a comer al restaurante San Miguel. Según se publicó en varios medios entonces, todo el pueblo se preparó para recibirle. Incluso el alcalde, Fernando Suárez, se desplazó hasta el restaurante para dar la bienvenida al Monarca. Al único que encontraron fue al pequeño Fran almorzando con un empresario. Pero esas relaciones inventadas con la Casa Real llegaron a oídos del servicio de seguridad, que empezó a realizar labores de investigación.
En esa época, Fran, a quien un vecino describe como un chico tranquilo y más bien «mosquita muerta», combinaba sus fantasías de altos vuelos con trabajos más propios de su estatus y edad. En los últimos tiempos se había dedicado a ofrecer sus servicios como falsificador de notas al Colegio Fomento, cerca de su domicilio familiar. Al parecer, este nuevo negocio fue denunciado a la policía, que ya estaba detrás de él. La investigación policial la llevó a cabo Asuntos Internos del Cuerpo Nacional de Policía y, según el informe realizado, Francisco Nicolás se desplazaba por Madrid en coches de alta gama alquilados. Algunas veces incluso con un chófer, como en el caso de la estafa que le costó su detención. A esa última cita acudió con un falso informe del CNI que había elaborado en una copistería y que incluía la supuesta firma del secretario de Estado de Presidencia. Logró cambiarlo por 25 000 euros. Fue su última obra. La juez le acusa ahora de falsedad y estafa, aunque no alcanza a entender cómo consiguió engañar a tanta gente. Puede que tanto o más difícil de explicar que las mentiras de un joven impostor, sea la normalidad con las fueron aceptadas por veteranos políticos y empresarios.

jueves, 8 de enero de 2015

El concejal de Hortaleza echa a un alto cargo municipal por tener un hijo



Ángel Donesteve, concejal del Ayuntamiento de Madrid por el Partido Popular, destituyó hace días a la número tres del distrito de Hortaleza, que él preside, y dio esta explicación ante las preguntas de la oposición en el pleno municipal: «Ella prefiere conciliar su vida personal y familiar, pero yo necesito el máximo rendimiento y el máximo número de horas de trabajo que se puedan prestar».
Esta funcionaria de carrera era responsable del Área de Servicios Jurídicos del distrito desde hace diez años (estaba al cargo de licencias, contratos administrativos, procedimientos sancionadores, etc.), y desde hacía casi dos ejercía además como secretaria de Hortaleza, el tercer puesto en relevancia tras el edil y el gerente; como tal, era responsable de dar fe en plenos y debates y de administrar los puestos laborales del distrito. En palabras del concejal, «es una funcionaria recta, honrada, que ha hecho muy bien su trabajo». Es más, añadió, «gracias a ella ha aumentado más del 50 % la producción administrativa del departamento jurídico».
Pese a ello, Donesteve decidió destituirla hace unos días. Desde entonces, la funcionaria está de baja por ansiedad, y a la espera de un nuevo destino en el Ayuntamiento. La trabajadora tuvo un hijo hace dos años, pero no había pedido en ningún momento una reducción de jornada ni cualquier otra medida de conciliación de la vida familiar y laboral. Cumplía con la jornada de trabajo fijada en el Ayuntamiento (de ocho de la mañana a tres y media de la tarde), y con las labores (consejos de seguridad o territoriales…) fijadas por las tardes. Al contrario que sus predecesores, no hubo nunca que suplir su ausencia.
Sin embargo, el concejal, que tiene completa libertad para nombrar o destituir al secretario del distrito, explicó en el pleno celebrado el pasado 8 de octubre en Hortaleza: «Celebro su feliz maternidad hace un año, pero en este momento prefiero un máximo rendimiento. Como en este mandato me quedan ya solo ocho meses como máximo, quiero obtener la máxima eficacia por parte de toda la Junta Municipal del Distrito y, como jefa de oficina, una de sus misiones es que todos los trabajadores que la integran rindan al máximo», añadió en su explicación. El mandato del gobierno municipal que lidera Ana Botella (PP) concluirá con las elecciones municipales de mayo de 2015.
«Creo que los vecinos de Hortaleza se merecen en todo momento una total dedicación», zanjó el edil, que preside un distrito con 174 000 habitantes, aproximadamente los mismos que Santander o Burgos.
Donesteve (Vigo, 1963) juró como concejal del Ayuntamiento de Madrid el 30 de enero de 2013. Había ocupado el puesto 41.º en la lista del PP para las elecciones locales de 2011 (que encabezó Alberto Ruiz-Gallardón), pero obtuvo su acta tras la marcha en enero de 2013 de Miguel Ángel Villanueva a consecuencia de la tragedia del Madrid Arena.
El PP obtuvo 31 concejales (del total de 57) en las elecciones de 2011, pero la salida desde entonces de muchos de ellos, empezando por el propio Gallardón, y la renuncia a ocupar su puesto de otros miembros de la lista, permitió a Donesteve acceder al acta de edil.
Previamente, llevaba ejerciendo desde 2003 como asesor político en el distrito de Salamanca. En ese puesto, nombrado a dedo pero pagado con dinero público, recibía 50 500 euros anuales. Ahora, como concejal, cobra 91 780 euros.
La Ley Orgánica 3/2007 para la igualdad efectiva de mujeres y hombres prohíbe en su artículo 44 «toda discriminación» a la hora de conciliar vida personal, familiar y laboral. En este caso, la funcionaria ni siquiera había solicitado medida alguna para, como defiende la norma, «fomentar la asunción equilibrada de las responsabilidades familiares». Se suma a todo ello que Donesteve representa al PP en la Comisión de Familia y Asuntos Sociales del Ayuntamiento de Madrid.
Tras su destitución como secretaria del distrito, la trabajadora decidió no reintegrarse en su puesto de jefa del departamento jurídico —el que desempeñaba antes de su maternidad—, al ser también un cargo de confianza dependiente del mismo edil.
Como técnica de la Administración General en su rama jurídica, se incorporará al puesto que se le asigne en el Ayuntamiento una vez concluya su baja médica.
«No tengo nada más que buenas palabras» para ella, desgranó el concejal en su explicación del día 8 ante el pleno, «no hay nada a título particular, personal o profesional que desmerezca» su labor.
Pero, añadió, «creo que podemos dar más de sí», en referencia a la productividad de su equipo, asegurando a continuación, tras «celebrar su maternidad», que él necesita «el máximo rendimiento y el máximo número de horas de trabajo que se puedan prestar».
Preguntado ayer por este asunto, Donesteve remitió una nota a El País en la que pide «disculpas, en primer lugar a la interesada, en lo que pudiera entenderse que la razón pudiera ser relativa a la situación de maternidad», pues, añade el concejal, «ni mucho menos debería entenderse así».
Los tres grupos de oposición (Partido Socialista de Madrid, Izquierda Unida y Unión Progreso y Democracia) censuraron con dureza la decisión del concejal. El representante de IU, Francisco Caño, apuntó que era merecedor incluso de una demanda por acoso. Donesteve cerró el turno de intervenciones ese día con este argumento: «El tiempo pondrá a cada uno en su sitio, yo les digo que, al menos durante ocho meses, prefiero lo mejor para los vecinos, y no duden de que ésta es una mejor [sic] opción».