lunes, 23 de mayo de 2016

200 000 euros de multa mínima para quien moleste a los cazadores




Con el pago y carga de unas multas desorbitadas, el gobierno de María Dolores de Cospedal quiere eliminar del campo a toda costa a toda persona que no sea un cazador. Así se muestra según los propios miembros de la Plataforma contra la nueva Ley de Caza regional que aglutina a más de 40 colectivos (incluidos algunos cazadores que la consideran excesiva hasta para ellos) que han señalado una de las últimas modificaciones que se han realizado a la ley que entrará en vigor próximamente si la mayoría popular parlamentaria no lo enmienda.


El hecho de molestar a la actividad de la caza, ya sea de manera consciente o por un descuido de una persona (un ciclista, un recolector de setas, un fotógrafo que quiera inmortalizar unas imágenes y que vaya por el campo, etc.) pasa a ser una falta «muy grave» según la ley. Lo más flagrante según la plataforma es la multa con la que se contempla sancionar a estas personas: la menor y mínima de 200 000 euros, pudiendo llegar a los dos millones de euros.


Hay que destacar que en la ley no se señala que un coto o zona de caza deba estar cercado o vallado, sino que basta un simple cartel que indique «coto de caza» o «zona de caza» para que ya lo sea. Una persona que se adentre en ese terreno no vallado ni cercado sin haber visto ese cartel ya se considera que está molestando a la caza, quedando para las autoridades la valoración de hasta qué punto lo está haciendo.


Tampoco se índica [sic] qué es molestar la zona de caza, es decir, que no se contemplan acciones concretas que una persona haga para molestar. Es obvio que de [sic] hacerlo de manera consciente es motivo de sanción (como antes lo era) pero ahora los caminos rurales por los que pueda adentrarse un ciclista, con un simple cartel, quedan cerrados legalmente para cualquier persona no cazador.


La plataforma considera que con esta modificación de última hora a la ley «se vuelve a premiar a los de siempre, a los que han hecho la ley. El Partido Popular devuelve los favores al sector de la caza, que son quienes han elaborado la ley. Específicamente los terratenientes, los que explotan la caza de manera masiva en la región». También han indicado la desproporción entre la falta y la sanción en estos casos, considerando que si bien los cazadores no pueden (al menos legalmente) cerrar físicamente los caminos, basta un cartel para hacer del campo su «cortijo» particular.

miércoles, 11 de mayo de 2016

Multan a un coche que iba subido en una grúa por exceso de velocidad



El Servicio Catalán de Tráfico (SCT) ha multado por exceso de velocidad a un coche subido a la plataforma de una grúa, tal y como consta en la fotografía del radar que captó la supuesta infracción, según ha informado la propietaria del vehículo, Sònia Mirambell. La multa data del 9 de septiembre por conducir a 83 kilómetros por hora en un tramo de la carretera N-420a, a la altura de Riudecols (Tarragona), con la velocidad limitada a 70 kilómetros por hora.
La propietaria del vehículo, vecina de Calafell (Tarragona), ha relatado que no recibió la primera notificación de la multa porque «se pierden muchas cartas en la zona» y que la segunda notificación le llegó «un día antes de poder recurrir la sanción». Se da el caso de que el vehículo se averió en Andorra, y Mirambell y su marido, tras dar el correspondiente parte a asistencia en carretera, regresaron a su domicilio en taxi.
La multa corresponde a las fechas en que el vehículo estaba averiado y al acudir este lunes al SCT para presentar el pliego de descargo, Mirambell ha pedido ver la foto captada por el radar. «Ha sido surrealista ver el coche encima de la plataforma de la grúa, pero más aún que la persona que me ha atendido me ha dicho que como la grúa tiene matrícula andorrana, por eso nos han notificado la multa a nosotros», ha relatado Mirambell.
El plazo para pagar voluntariamente la multa, que asciende a 100 euros, finaliza el próximo 23 de enero y Mirambell ha decidido denunciar públicamente este caso, que considera «una injusticia evidente» y que no quiere que «le pase a nadie más».