viernes, 23 de septiembre de 2016

El Estado de California pide a los padres que no celebren «fiestas del sarampión»



Las «fiestas de sarampión» son peligrosas. Es la advertencia que ha tenido que realizar el Estado de California ante la proliferación de estas celebraciones, una nueva moda entre los padres del Estado para contagiar la enfermedad a sus hijos. El sarampión es una enfermedad infecciosa bastante frecuente, especialmente en niños, y una vez contraída el cuerpo adquiere inmunidad permanente. Así, se han comenzado a organizar fiestas para su contagio, pero las autoridades sanitarias californianas advierten de que son peligrosas.


«El sarampión es una enfermedad grave que puede tener importantes consecuencias», aseguró el epidemiólogo estatal Gil Chávez en un comunicado. Estados Unidos ha registrado en las últimas semanas un pico de la enfermedad, con más de 130 casos sólo en este Estado, algo que ha provocado la preocupación entre ciertos sectores de la población. Se cree que el brote actual surgió en Disneyland.


Más de un 30 % de los casos de este brote han tenido que ser hospitalizados, aseguró Chávez. Además, este tipo de eventos extendería aún más este brote de la enfermedad, poniendo en peligro a más gente.


Aunque las autoridades no han recibido información sobre celebraciones de este tipo, aseguran haber recibido peticiones de información sobre los beneficios de «inmunización natural», algo «poco aconsejable y peligroso». Las autoridades también niegan que dicha «inmunización natural» sea más eficaz que la vacuna ya existente y muy extendida contra la enfermedad. «Cualquier padre que esté considerando esto debería ver a un niño que esté realmente enfermo de sarampión y creo que cambiarían de opinión».


Se cree que esta tendencia, producida por el escepticismo ante las vacunas de unos pocos padres, está inspirada por las «fiestas de la varicela» de los 80, cuando se organizaban para la infección de la enfermedad, compartiendo saliva, caramelos chupados y otros objetos de niños infectados.


La enfermedad del sarampión puede provocar inflamación del cerebro, neumonía, efectos neurológicos a largo plazo e incluso la muerte, han advertido fuentes sanitarias.

jueves, 8 de septiembre de 2016

TVE, tenemos un problema: Mariló Montero se reafirma en que oler un limón previene el cáncer



TVE tiene un problema. Se llama Mariló Montero. Su programa “La mañana”, de La 1, se ha convertido en un difusor del curanderismo más peligroso. La última bobada de la periodista navarra fue asegurar, el 21 de enero, que el olor del limón previene el cáncer. «Tenemos aquí un limón. Lo tienen en casa. Coja el limón, o la naranja, acerquéselo a la nariz, lo puede oler y, si aprieta un poquito, sale el olor y se puede llenar toda la casa. El aroma de limón puede prevenir el cáncer. Veremos si también pueden prevenir el cáncer los aceites esenciales, si tienen los mismos efectos anticancerígenos que la pieza de fruta», dijo al tiempo que olía un limón.
Hoy, Montero se ha reafirmado en su disparate, como no podía ser de otro modo porque ella siempre tiene razón. Se ha jactado de ser una prescriptora y, tras acusar a sus críticos de no saber escuchar y de manipular lo que dice, se ha referido a una página web, “Medical Press”, donde se afirma que «el aroma de los citrus inhibe el cáncer de hígado» y ha leído el siguiente párrafo de esa información:
«Como componente principal de los aceites esenciales, los terpenos pueden inhibir el crecimiento de diferentes células cancerosas. Los investigadores de la Ruhr-Universität Bochum, encabezados por el Prof. Dr. Hanns Hatt, han analizado este proceso en detalle en las células de cáncer de hígado. Ellos arrojan luz sobre los mecanismos moleculares que dieron lugar a que las células cancerosas dejaran de crecer, a raíz de la aplicación de citronelal, y probaron que la OR1A2 (receptor olfativo) es la molécula crucial para ese propósito. En el futuro, el receptor olfativo podría servir como diana para el diagnóstico de cáncer de hígado y su terapia. Los investigadores informan sobre sus hallazgos en la revista “Archives of Bioquímica y Biofísica”».
«Muchísimas gracias por la repercusión que nos dan porque, si un objetivo tiene un comunicador, es que lo que diga llegue a buen puerto», ha concluido la presentadora de “La mañana”.
¡Bravo! ¡Bravo! De que un componente del limón pueda inhibir el crecimiento de células cancerosas en cultivos de laboratorio —como dice la nota de prensa original—, ella concluye que oler un limón previene el cáncer. ¡Paren las rotativas! ¡Olvídense de repetir el experimento! ¡No hagan pruebas en modelos animales! ¡Para qué perder el tiempo con ensayos clínicos! La doctora Montero ha hablado: todos a oler limones si no queremos padecer cáncer.

Trasplantes de alma.
En La mañana caben todas las estupideces inventadas y por inventar en el mercado del curanderismo. Todas merecen crédito a Montero, cuya ignorancia es únicamente equiparable a su descaro. Sólo alguien profundamente ignorante puede, en el siglo XXI, poner en cuestión un trasplante de órganos porque el donante haya sido un asesino. Es lo que hizo la presentadora de “La mañana” en su editorial de cierre del programa el 22 de octubre de 2012. Dijo:
«Esta mañana decidí hablarles en el cierre de El Salobral. Ya saben: el sábado murieron en esta pedanía de Albacete una niña de 13 años y un hombre de 40; y ayer se mató él, el presunto autor de esas muertes.
»Bueno, pues esta mañana una noticia decía que los órganos de este hombre iban a ser donados. Y me planteé hablarles de eso; pero, sinceramente, tenía muchísimas dudas y quería solamente transmitirles una sucesión de preguntas.
»La principal: ¿está bien donar órganos de alguien que ha matado a otras personas, aunque antes de convertirse en un asesino se dijera de él que era un buen hombre? ¿Alguien querría recibir el pulmón, el hígado, el corazón… de otro que ha quitado vidas? ¿Pasa algo por llevar el órgano, dentro de ti, de una persona que ha matado a otros?
»Yo, la verdad que esta mañana no sabía responderme y todavía hace una hora pensaba qué decirles en este cierre. Y, entonces, de repente, la Organización Nacional de Trasplantes, pues me ha evitado tener que responderme. Ellos tienen por norma no confirmar ni desmentir que alguien ha donado, pero sin embargo esta vez lo han hecho. Hemos sabido que desmienten rotundamente que los órganos del presunto asesino de El Salobral vayan a ser donados. No han dicho por qué no aceptan esta donación. Sólo nos han confirmado que esta decisión se tomó antes de conocer los datos de la autopsia.
»Pues ¿qué quieren que les diga?, yo no puedo negar que he sentido tranquilidad al saber que los órganos de este hombre no van a dar vida a nadie. Sinceramente. Y he sentido, además, la tranquilidad de no tener que responderme a esas dudas, que eran permanentes, constantes. Y de no tener que responderme que no, que yo no querría esos órganos. No está científicamente comprobado, pero nunca se sabe si esa alma está trasplantada también en ese órgano.
»¡Salud y suerte!»
Al día siguiente, y ante el revuelo que se montó por la estupidez de que la personalidad de un criminal pueda poseer a quien trasplanten sus órganos, Montero puntualizó: «Hice una pregunta de si el órgano tiene alma porque, precisamente en La Vanguardia, una trasplantada de corazón contaba que sentía el espíritu del hombre que le cedió su corazón». Que base sus opiniones en lo que se dicen los entrevistados en la última página del diario barcelonés, una sección en la que la superchería campa a sus anchas, lo dice todo. La actriz Charlotte Valandrey, la trasplantada que cita la periodista, reconocía en XL Semanal que su experiencia no es concluyente: «Yo encontré la explicación a los recuerdos que no eran míos en la teoría de memoria celular, pero tampoco rechazo la idea de que, cuando uno vive una cirugía tan importante, sea normal que cambie, que se convierta en alguien diferente». Y en un programa de la principal televisión pública española seguido por millones de personas, una presentadora frívola no tuvo ningún reparo en hacerse eco de la memez de que el alma —un invento religioso— puede trasplantarse, y sembró así dudas sobre la donación de órganos, que salva todos los años miles de vidas en España.
Montero estará contenta. Se va a seguir hablando de ella y de sus burradas. Pero TVE tiene un grave problema: los contenidos pseudocientíficos de “La mañana” convierten al programa en un auténtico servicio público, el del fondo a la derecha.